28 feb. 2013

Recortes y cambios

Este martes el Gobierno catalán aprobó recortar un 14% del sueldo a los trabajadores públicos (no escribo "funcionarios" expresamente, porque los afectados van a ser muchos más). Me imagino que nadie era tan iluso de creer que este año sí que íbamos a cobrar la paga extra. Vaya, yo daba por supuesto que, de alguna forma u otra, si el año pasado no la cobramos, éste menos. Y no veo claro que cobremos la "otra" paga extra, que de momento pagarán en mitades: una mitad en julio y otra mitad en diciembre. Miserias. Y miserables, también.

Algún día tendré que ponerme, y calcularé en serio a cuánto han ascendido los recortes en mi nómina desde que empezó la crisis (las no subidas de IPC, el primer recorte del 5% de Zapatero, la desaparición del complemento de productividad, etc). Lo cierto es que se nota. En julio hará 4 años que estoy en este trabajo (si es que aún estoy, porque estoy haciendo todo lo posible e imposible para no estar), y lo que cobraba cuando entré y lo que cobro ahora no tienen nada que ver. Cada vez cobro menos. Y cada vez todo cuesta más.

Si a mí me recortan... yo recorto. He reducido drásticamente mis gastos en ropa. Mis salidas. Las cenas en restaurante. Los desayunos en bares. Los libros que me compraba. Las películas vistas en cine. No me atrevería a decir que vivo peor, porque no sería cierto, pero lo que está claro es que "consumo" diferente y mis prioridades de gasto han cambiado. Compro ropa de forma distinta, me lo pienso mucho. Salgo en contadísimas ocasiones a cenar fuera. Me llevo siempre el bocadillo de desayunar ya hecho en casa. Lo mismo con el tupper de la comida. Leo mucho libro electrónico, que es más barato, y estoy por volver a coger libros prestados de la Biblioteca. En vez de ir al cine, miro series online. En el súper, comparo precios y bendigo a las marcas blancas mes sí y mes también.

Hoy, que he cobrado, estaba pensando en todo esto. En cómo ha cambiado mi forma de gastar. Desde hace días estoy planificando qué necesito de ropa para la nueva temporada. Como siempre, la palabra adecuada no sería "necesidad". Pero lo cierto es que iba mirando. Y este mes, de ropa, sólo me compraré una prenda: una chaqueta negra. Básica. Híper combinable. Y relativamente barata, en Mango (es la de la foto). Supongo que estoy creciendo, porque hace 4 años ni loca me hubiera comprado yo algo tan "básico" y tan fondo de armario.

25 feb. 2013

MOOC

Estoy abducida, últimamente. ¿Que quién me ha abducido? Pues los MOOCs. ¿Y qué son los MOOC? Pues son los "massive open online courses". Cursos online, gratuitos, de las más variadas temáticas. En principio abiertos a todo el mundo.

Hasta hace unas 4 semanas no tenía ni idea de qué eran los MOOC. Pero me llegó un mail en cadena y, cosa rara, lo leí. Y miré los enlaces. Y descubrí Miríada X, y luego descubrí otras universidades que directamente los tienen colgados en sus webs. Empecé a apuntarme a cursos. El primero, sobre derecho a la intimidad, de la Universidad de Huelva. Otro, inglés profesional. Otro más, alemán. Estos dos últimos de la UNED.

Hay días en que falla la plataforma. No se encuentran los materiales. Los enlaces no se abren. Gajes de la modernidad. Pero esos días son los menos. Voy siguiendo, al ritmo propuesto, o a mi ritmo (los idiomas). Y está muy bien, la verdad.

Ayer me planté. "Niña, termina lo que has empezado y luego apúntate a más, si quieres". Con 3 cursos de momento ya no doy abasto. Porque estoy haciendo otro más de literatura creativa por mi cuenta (y ése, precisamente, gratis no es).

En fin... que los MOOC tienen parte de culpa de las acutalizaciones algo espaciadas. Y la perrería personal, también. Y una web que, previa invitación, permite el visionado gratuito de todas las series del mundo (o casi).

Bendito internet.

20 feb. 2013

Memoria

Estoy asistiendo a un curso sobre la memoria. "Recuperación y mejora de la memoria", se llama. No está mal. Se aprenden cosas curiosas, y siempre hay algo que voy a poder aplicar.

De momento estamos aprendiendo reglas mnemotécnicas para ser capaces de recordar listas muuuuuy largas de palabras, libros, películas, lo que sea. Es curioso, un poco "tramposo" si se quiere, pero funciona. Lo que parecía imposible el lunes (una lista de 50 títulos de libros, en orden y sin fallar ni uno), hoy ha sido posible. Si hubiera conocido -y dominado- estos métodos cuando estudiaba, me habría ahorrado mucho tiempo y seguramente hubiera obtenido mejores resultados.

Una de las cosas que nos han aconsejado hoy, como forma de recuperar la memoria, o de no olvidar, o de ejercitar el músculo llamado cerebro, ha sido escribir. Que escribamos lo que nos pasa; sobre los libros que leemos; sobre las películas que vemos; sobre nuestros amigos de infancia; sobre los actuales.... Sobre lo que sea, pero que escribamos. En un diario. O en un blog. Escribir ya es recordar. Reescribir es volver a recordar. Y leer, y releer después, es no olvidar.

Y es cierto. Hay muchas cosas que recuerdo gracias a este blog. Libros, películas, sitios, curiosidades... Estoy segura que si no las hubiera escrito no las recordaría.

Por eso mismo escribo esta entrada. Para recordar: éste es mi diario particular. Me hace ilusión leer las entradas anteriores, y quiero seguir haciéndolo.