28 dic. 2012

Inhumano, pero posible

Esta tarde me he pesado en el gimnasio. Y un poco más y me echo a llorar allí mismo, encima de la báscula. ¡No es posible que en dos semanas una persona humana suba tanto de peso! Y si es que sí es posible... ¿por qué yo?

Vale... la Navidad, los excesos, los turrones, bla bla bla. Pero sigue siendo imposible... o no debería de ser posible. Si es que ¡hasta me da vergüenza escribir el número! Algún kg más, vale, que la cazadora de piel aprieta lo que no apretaba, pero ¡¿tanto?!

A principios de este año que ya termina hice una dieta proteica, y perdí casi 20 kg. Tenía en mente hacer "algo" de nuevo, una vez ya pasadas las fiestas, porque volvían a sobrarme unos 5-6 kg. Bueno, más que "en mente", que significa que igual sí pero puede que no, mi idea era sí o sí me pongo a dieta. Pero madremíadelamorhermoso, si la báscula del gimnasio va bien (que va a ser que sí, lo sé), el "algo" será mucho más largo, duro, costoso y prohibitivo. 

Y pensar que, antes de pesarme, estaba contentísima con mi auto-regalo de Reyes a cuenta de la no-paga extra recortada de este año y de la nómina cobrada con una semana de retraso:


En fin... mañana por la mañana haré lo que tenía pensado, que es estrenarlas, y salir a correr. Para este año (bueno, para el 27 de enero de 2013) no llego a tiempo (ni por entrenamiento ni por tema de peso) para correr la Mitja Marató de Terrassa, pero sí que haré la Santi Centelles, de 5 km, y seguiré preparándome para la Cursa dels Bombers 2013 de Barcelona. Uno de mis objetivos para el año que viene es prepararme para una media maratón. Otro objetivo es bajar esos kg que no son humanos. Un tercer objetivo es no recuperarlos.

Al final, son objetivos que se complementan, y van todos juntos.

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