29 mar. 2011

Celo vs enamoramiento

Hace unos días, mientras ojeaba el "20 minutos" en el tren, leí una de las respuestas a las consultas de la sexóloga que, supuestamente (y digo supuestamente expresamente, que una aprende muuuucho de los colaboradores del "Sálvame"), le había formulado un lector.

No recuerdo de qué iba la consulta, porque todas me parecen variantes de lo mismo, pero recuerdo más o menos la respuesta. Ella decía que lo que se llama "celo" de los animales animales es lo que equivale al "enamoramiento" de los animales humanos. El "enamoramiento" humano puede durar, según la sexóloga, de 2 horas (yo a esto siempre le he llamado calentón, no sé, será cuestión de terminología y brutica que es una) a 1 año. Pasado este año, si las parejas estables continúan teniendo sexo, cuando los aquí te pillo aquí te mato y cuando la pasión desbordante del principio ha desaparecido, es por costumbre. Cuando la costumbre desaparece (supongo que la consulta iba por aquí), ella sugería que lo tenía que hacerse era volver a crearla, planificando los encuentros.

No sé si el consejo (planificar) es muy bueno, pero me gustaría entrar en la cabezita de un animal animal para entender si su concepto de celo es parecido al de enamoramiento de dos horas de la sexóloga. Y también me gustaría entrar a la cabezita de esos contadísimos animales animales que tienen la misma pareja para toda la vida (que sí, que, además de ver "Sálvame", veo los documentales -algunos- de La 2). A ver si eso es enamoramiento casi humano, celo, costumbre, o qué.  O es que al final sería mejor decir que todos somos animales y punto.

25 mar. 2011

La palmera

En noviembre me mudé de piso.

Dejé un piso pequeño, muy práctico y recogido, de 2  habitaciones, que no llegaba a los 60 m2, y que tenía una terrazita (vale, un balcón, de hecho) de unos 2 m2. Y como que parece que me gusta lo grande, me fuí a un piso grande, de 4 habitaciones, 110 m2, una galería de 4 m2 y un patio de... unos 70 m2.

Total, que ahora hay espacio para todo, y sigue pareciendo que está vacío. Sofá grande. Mueble grande. La tele, que era grande para el otro piso, en el nuevo parece diminuta. Sólo yendo pasillo arriba y pasillo abajo, ya cumplo casi lo que toca de ejercicio diario. Para caber, cabe perro, y gatos (en plural)... y también niños.

Pero todo a poco a poco. El primer gato "viene" en un par de semanas. Y lo otro ya llegará.

Ahora mismo, con el buen tiempo, me ha dado por la jardinería, así el gato podrá entretenerse en sus ratos libres y a mi me dará "vidilla" cuando vea los destrozos. Mi propósito es que el patio no esté tan "vacío". Y estoy plantando, transplantando... Mi objetivo para este fin de semana es... transplantar una palmera viajera (se la regaló un "pretendiente" a mi hermana, cuando aún era poquita cosa -la palmera, se entiende-). Mi hermana la dejó en casa de mis padres. Y la palmera fue creciendo. Hasta que empezó a pinchar, y mi madre le pilló manía. Así que, previo permiso de la propietaria -mi hermana-, me la han "prestado", para que crezca y pinche más, pero en otro sitio. Aún se puede transportar en el maletero de un coche (debe pesar unos 10-15 kg). El único problema es que... pincha. Y no sé cómo saldrá la cosa. Mañana voy a comprar la tierra.

Si sale bien la "operación", el lunes cuelgo foto.