21 dic. 2009

Hiperbreve

Creo que, poco a poco, voy a ir volviendo a postear. No me ha sucedido nada, ni bueno, ni malo, sólo que me he dedicado a hacer otras cosas.

Y cuando titulo "hiperbreve" es porque vuelvo con un hiperbreve. Un relato hiperbreve, se entiende. Lo presenté hace poco a un concurso de relatos cortísimos (200-350 palabras). No tiene ninguna pretensión especial ni ningún doble sentido ni mucho menos ninguna interpretación oculta. Por si acaso...

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Apostar y perder

El silencio de la habitación era únicamente interrumpido por los acompasados latidos de los corazones de los allí presentes. Perilio apretó su puño derecho y lo llevó hacia su boca. Su mirada demostraba el alto grado de concentración en que se encontraba. Un soplido breve y suave sobre su mano. Tres movimientos rápidos y secos de su brazo derecho, y su mano se abrió, dejando caer los dados sobre el tapete verde. Los dados rodaron y rodaron por él, hasta que se detuvieron y... Un grito medio ahogado logró salir de la boca de los presentes. Perilio había obtenido la puntuación más baja. Y sus otras dos jugadas también habían sido, con diferencia, las peores. La expectación era enorme. Perilio se sabía el perdedor, y no tenía otra salida que acatar las normas del juego del que él mismo había sido instigador y que se había vuelto en su contra ya desde el inicio. Se levantó de la silla y caminó tres pasos hasta el centro de la habitación, donde todos pudieran verlo bien. Fijó -por aquello que debía de resultar más fácil- su mirada en un punto exacto de la pared y, poco a poco, se bajó los bóxers azules de rayas blancas que le había regalado su madre dos Navidades anteriores. Los corazones de los presentes estallaron de júbilo, y sus risas se aunaron a los aplausos, mientras alguien tiraba toda la ropa de Perilio por la ventana. Se lo tenía merecido.