21 oct. 2009

Cruz

Se llama... Da igual cómo se llama, de hecho. Porque gente como ella hay bastante. Casi siempre son "ellas", eso sí. Yo creo que no lo hacen a posta, y, de hecho, ya dudo de que sean concientes que lo hacen.

Hacía mucho tiempo que no se veían todas las amigas juntas. Separadas, en grupos de 2 o 3, sí. Pero todas juntas, como antaño, igual hacía dos años bien buenos. Y, por fin, después de muchos intentos se habían conseguido conciliar las agendas. Mujeres trabajadoras, algunas con hijos, otras con maridos, y otras que eran trabajadoras, con hijos y marido a la vez. Ya se sabe: la vida es complicada.

En el restaurante, a la hora fijada, allí estaban todas. Todas, menos ella. Besos, alegría, ponerse rápido al día. Y esperarla, mientras empieza a correr el vino. 20 minutos más tarde llega ella. Hace su aparición triunfante. Más besos, grititos de alegría...

El camarero hace acto de presencia. Y empieza a tomar nota. En los 20 minutos que ella ha llegado tarde las demás amigas han tenido tiempo de decidir qué quieren. Ella, evidentemente, no ha podido mirar la carta. Además, se ha olvidado las gafas.

- Perdona, ¿podrías decirme qué hay en la carta? Es que me he olvidado las gafas en casa.- le dice ella al camarero.
-Eh....bien... De primero puede escoger entre tal y tal y tal y pascual...
-Pascual está cocinado en aceite de oliva o de girasol?
-Eh...de oliva,claro.
- Claro, claro...
- Y la ensalada, lleva cebolla?
- Sí, pero se puede hacer sin...
- Ya, ya...
- Así... ya sabe qué quiere?
- Ya sé que no está en la carta... ¿pero pueden hacerme una pechuga a la plancha acompañada de un poco de ensalada de sólo lechuga?
-Eh... sí, sí...

Las amigas, callan. Ya no recordaban que ella era así. El camarero se va. A los pocos minutos, ella levanta la mano:

- Eh, chico, ¿puedes cambiarme la copa? Es que está sucia...
- Claro, señora, cómo no... Aquí tiene...
- Perdona, pero ésta también... ¿lo ves?
- Bueno... para ser sincero, soy incapaz de apreciarlo... pero le traigo otra...
- Mejor tráeme un vaso. De los grandes.

Pasan unos minutos. Traen los primeros. Y la pechuga a la plancha con lechuga de ella.

- Perdona....la pechuga está poco hecha.
- No hay problema, la pasamos un poco más.

Más minutos. Vuelve la pechuga.

- Ahora la habéis secado. ¿La habéis recalentado al microondas, no?
- Eh... no.
- ¿Me traes otra?
- Si, señora...

Más minutos. Vuelve otra pechuga. Y los segundos de los demás. Siguen las risas, las conversaciones a muchas bandas... y ella come. Come algo, no todo.

- Señora, ¿postres?
- No. Un cortado descafeinado de máquina, con leche descremada, natural y sacarina.

A la hora de pagar se dice de hacerlo a partes iguales. Ella, además de las gafas, se ha olvidado el monedero en casa.

- ¿Podéis pagármelo? Entre todas vosotras mi parte os va a salir por nada... Además, lo mío es lo más barato...

El camarero devuelve la vuelta. Y ella:

- ¿Por qué no dejáis más propina? Eso es muy poco...

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Dedicado a... mejor no dedicarlo a nadie...

13 comentarios:

Mar dijo...

Supongo que la cara debió ser que os pudisteis reunir todas después de tanto tiempo. A mí me pasa igual, quedar de una en una no es difícil pero todo el grupo es imposible. De hecho ya ni se intenta. Qué triste!

Maeva dijo...

Entiendo por que quedan pocas veces....
Lo de cruz es irónico o es una curiosa coincidencia??

un beso!!

Blaudemar dijo...

Mar: eso fue lo bueno, que después de tanto tiempo apetecía mucho.

Maeva: es irónica. Me refería a "Qué cruz de mujer"...pero la primera fase del post y el título da pie a un malentendido. ¡Sólo faltaría que se llamara Cruz!!

Maeva dijo...

Jajaja, ok!! creo que no conozco a nadie así de "exigente".

[patricia] dijo...

madre mía vaya tia no? que morro más grande. Odio a la gente así. Miralo por el lado bueno, os pudisteis reunir todas, que eso ya es dificil!!!
un besazo

Tasha dijo...

Jolín, me estaba subiendo la tensión a medida que leía. Esa gente me saca de quicio. Yo una vez me fui de viaje con una amiga mía y otra amiga de ésta, y la chica aquélla era así.

Además, lo decía todo con aires de superioridad. Y yo ahí, tratando de suavizar todo lo que decía la tipa, para que no pensaran que todos los españoles éramos igual de estúpidos.

Fue un tormento, y espero no volver a coincidir con nadie así.

maba dijo...

espera... no es relato de ficción?

es así??

pues hija, una cruz..totalmente de acuerdo

besos

Blaudemar dijo...

Es así, tal cual lo cuento... y, de hecho, fue aún un poquito peor (he acortado para no eternizarme: la pechuga volvió a la cocina,porque la lechuga que la acompañaba estaba mal escurrida y había agua en el plato...).

Anónimo dijo...

A qué se dedica? Trabaja? Tiene marido o pareja? si tiene, como la aguanta?
o es que es muy repija, es una mujer agujero/s, para lucirla i darle una Visa para que no moleste?

y otra cosaaaaaaaaaa! Mujeres trabajadoras, algunas con hijos, OTRAS CON MARIDOS, y otras que eran trabajadoras, con hijos y marido a la vez. Ya se sabe: la vida es complica

Como si tener marido fuese una carga: Tener marido complica la vida. En que sentido? para que la complica?
RSmiento

julia dijo...

Uffff madr emia ¿pero existe de verdad??? ahhhrrggg

Blaudemar dijo...

Razonamiento, te pasas un poco!!!
Para tu información: separada, con hijos, y trabaja (y es una crack en lo suyo). Una cosa no quita la otra...

Nelia dijo...

Hola wapa! Gracias por caerte por mi blog ajajaj!
Yo voy a pegarle un vistacillo al tuyo.

Besotes!

IBI dijo...

que fuerte jajajaja a mi esa gente me suele dar verguenza ajena jejeje

muxus