26 jun. 2009

La victoria agónica

Que yo recuerde, a mí me ha gustado la Historia desde siempre. Siempre fue una de mis asignaturas favoritas... pero eso no quita que hubiera algunos pasajes, algunos temas y algunos profesores que la convertían en algo tremendemente aburrido. Por eso, cuando vi entre un montón libros "Historia del mundo sin los trozos aburridos", de Fernando Garcés Blázquez, lo tuve claro. Para casa.

Me lo he ido leyendo poco a poco. Hacerlo es realmente fácil, porque cuenta pequeños episodios y anécdotas de la historia mundial, desde la formación del Mundo hasta la actualidad, de no más de una página. Y leyendo a ratitos, sin estresarse, se va acabando. Hay anécdotas bastante conocidas, otras que no lo son tanto y otras que son realmente curiosas y divertidas.

Una de las que anécdotas que explica el libro y que más me ha quedado es la que hace referencia al significado de la palabra griega "agon". Actualmente, la RAE, entre las distintas acepciones de la palabra "agonía" hace referencia a "pena o aflicción extremada", "angustia o congoja"...Lo realmente curioso es que la palabra griega originaria, "agon", implicaba toda una filosofía de vida, una obsesión por la victoria, costara lo que costara. En los antiguos Juegos Olímpicos sólo había un vencedor, el primero. El segundo o el tercero eran simples perdedores que habían sido derrotados. Para la mentalidad dominante no eran nada más que basura.

Pero esa filosofía no quedaba limitada sólo al ámbito deportivo. Lo mismo sucedía en el ámbito literario o en el militar. Las consecuencias de vivir en una sociedad regida por el "agon" se ven en la historia de los "300" espartanos del cómic de Frank Miller (convertido en película protagonizada por Gerard Butler). Justo antes de partir para el desfiladero de las Termópilas, donde los 300 espartanos, dirigidos por su rey Leónidas, contendrán el numerosísimo ejército griego de Jerjes mientras las demás polis griegas se organizan, la esposa de Leónidas le dice "Toma tu escudo. Vuelve con él o sobre él".


"Agon" en estado puro. Evidentemente, ese tipo de presión no podía ser buena. Y así se ha reflejado en la evolución del significado de nuestra "agonía": ansiedad, crisis, dolor... Un significado totalmente opuesto al ideal inicial de victoria, de triunfo...

4 comentarios:

maba dijo...

yo soy mucho de usar lo de la victoria agónica

o estoy agonizando (esto lo digo una mañana de resaca)

así que sí... toda una victoria sobre la noche ;)

besos...muy interesante el libro..me lo anoto

Anónimo dijo...

Por el agón de unos pocos políticos obsesionados con el poder y el buen vivir agonizaremos los usuarios de los servicios públicos. De presupuesto bien ¿no? ja, ja...

Nimrod dijo...

Las palabras querida Blau, al igual que muchos valores con el tiempo se van corrompiendo y de su raiz original solo queda la nomenglatura...
Un placer tener conexion y poder leerte de nuevo ^^

- assumpta - dijo...

Per a reflexionar. Si.
M'apunto el llibre. Gràcies.
;)