30 jun. 2009

Trenes, hilos y cambios

Que soy un culo de mal asiento eso lo sé yo desde hace años. Pero este año me estoy superando a mí misma. Hace tres meses y medio cambié de trabajo. Me apetecía mucho afrontar esa nueva etapa profesional, que tenía muy poco a ver con lo que había anteriormente y que se trataba de un trabajo muy interesante. Y realmente lo he disfrutado mucho. Y he aprendido mucho.

Pero cada vez tengo más claro que los hilos que mueven nuestra vida y nuestros destinos muchas veces no los acabamos de controlar nosotros. Sí que creo que el futuro nos lo podemos trabajar... y podemos tratar de influir en él. Vaya, como mínimo podemos poner de nuestra parte para que nos vaya por donde queremos. Por intentarlo que no quede. Pero al final hay factores externos que influyen, y mucho.

No hacía ni 10 días que estaba en mi nuevo trabajo cuando me llamaron y me ofrecieron otro puesto de trabajo. Más responsabilidades... y más sueldo. Y en algo que poco -o nada- tiene que ver con todo lo que he hecho antes. La tentación fue demasiado fuerte. No pueden dejar escaparse según qué trenes. Así que, sin pensarlo demasiado, acepté. La oferta no acabó de concretarse en serio hasta hace un par de semanas. Y mañana empezaré en mi nuevo trabajo.

Han sido unos días raros... de despedirme de gente a la que he conocido hace poco y con la que he congeniado mucho; de intentar dejar ordenados mis casos (que no cerrados, que eso es prácticamente imposible); de empezar a mirarme la normativa que regula mi nuevo ámbito de trabajo; de dormir muy poco, y muy mal, por los nervios... que aunque no lo parece, van por dentro; de tener un poco la sensación de moverme en arenas movedizas...

Pero de momento ya está, lo que se tenía que hacer ya se ha hecho... Ahora sólo toca cruzar los dedos y esperar que esa nueva etapa me vaya bien. Y confiar en que ese nuevo tren al que me he subido casi sin pensar no me lleve a una vía muerta (que es algo que me da un poco de miedo)...

26 jun. 2009

La victoria agónica

Que yo recuerde, a mí me ha gustado la Historia desde siempre. Siempre fue una de mis asignaturas favoritas... pero eso no quita que hubiera algunos pasajes, algunos temas y algunos profesores que la convertían en algo tremendemente aburrido. Por eso, cuando vi entre un montón libros "Historia del mundo sin los trozos aburridos", de Fernando Garcés Blázquez, lo tuve claro. Para casa.

Me lo he ido leyendo poco a poco. Hacerlo es realmente fácil, porque cuenta pequeños episodios y anécdotas de la historia mundial, desde la formación del Mundo hasta la actualidad, de no más de una página. Y leyendo a ratitos, sin estresarse, se va acabando. Hay anécdotas bastante conocidas, otras que no lo son tanto y otras que son realmente curiosas y divertidas.

Una de las que anécdotas que explica el libro y que más me ha quedado es la que hace referencia al significado de la palabra griega "agon". Actualmente, la RAE, entre las distintas acepciones de la palabra "agonía" hace referencia a "pena o aflicción extremada", "angustia o congoja"...Lo realmente curioso es que la palabra griega originaria, "agon", implicaba toda una filosofía de vida, una obsesión por la victoria, costara lo que costara. En los antiguos Juegos Olímpicos sólo había un vencedor, el primero. El segundo o el tercero eran simples perdedores que habían sido derrotados. Para la mentalidad dominante no eran nada más que basura.

Pero esa filosofía no quedaba limitada sólo al ámbito deportivo. Lo mismo sucedía en el ámbito literario o en el militar. Las consecuencias de vivir en una sociedad regida por el "agon" se ven en la historia de los "300" espartanos del cómic de Frank Miller (convertido en película protagonizada por Gerard Butler). Justo antes de partir para el desfiladero de las Termópilas, donde los 300 espartanos, dirigidos por su rey Leónidas, contendrán el numerosísimo ejército griego de Jerjes mientras las demás polis griegas se organizan, la esposa de Leónidas le dice "Toma tu escudo. Vuelve con él o sobre él".


"Agon" en estado puro. Evidentemente, ese tipo de presión no podía ser buena. Y así se ha reflejado en la evolución del significado de nuestra "agonía": ansiedad, crisis, dolor... Un significado totalmente opuesto al ideal inicial de victoria, de triunfo...

15 jun. 2009

3, 2,1... "Millennium"

"No puede ser que tanta gente esté equivocada". Eso -que algunas veces me había funcionado con anterioridad y muchas otras, no- fue lo que pensé cuando decidí darle una segunda oportunidad a "Los hombres que no amaban los mujeres", de Stieg Larsson. Y funcionó. En cuanto apareció Lisbeth Salander dejé de hacer cosas que hago normalmente, empecé a buscar excusas para no quedar con gente por las tardes, mis cenas pasaron a ser cenas de simple supervivencia y no encontraba el momento para irme a dormir. Hasta que lo terminé. Y seguí queriendo más. Por suerte, ya habían publicado "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina". Lisbeth Salander en estado puro. Lo devoré en muy pocos días. Pero no había más... hasta el 23 de junio... aunque, finalmente, la editorial ha avanzado la publicación del tercer volumen de la saga al 18 de junio.

Durante ese mes y medio largo, además de leerme el primer capítulo del tercer libro, que ya venía "de regalo" en mi edición de "La chica que soñaba..." (y que la semana pasada Antena 3 colgó en su página web, y lo mismo hizo el canal 3.24 catalán, pero en catalán, claro), he visto la película. Y, cosa rara, me ha gustado. Y me he dedicado a descubrir voluntariamente otros escritores nórdicos. Hoy he empezado "Aurora boreal", de Asa Larsson. Comparte apellido con el autor de la saga de Millennium y, después de leer en la contraportada del libro que "Aurora boreal mantuvo despierto toda una noche al escritor Stieg Larsson. No podía dejar de leer", la cosa estuvo clara para mí. El libro, para casa. Y sí, estoy enganchada. Pero no comparemos.

Lo que tengo claro es que faltan sólo dos días. El jueves, cuando salga del trabajo, iré a comprarlo, suponiendo que no me escaqueé a media mañana... Y empezaré a leerlo en el tren. Que nadie me busque aquella tarde. Ni la del viernes. Ni en todo el fin de semana. Tengo planes. Y, como dice la canción, cuando tenga "La reina en el palacio de las corrientes de aire" en mi poder, lo dejo todo. Y lo haré con la ilusión de tenerlo ya en mis manos, de saber más. Leeré rápido, pero creo que me frenará la tristeza de saber que no habrá un cuarto volumen de la saga Millennium. Una pena.

10 jun. 2009

Yves-Saint Laurent a precios de auténtico saldo

Pues sí... La hora: hoy a media mañana. Los protagonistas (bueno, vale, LAS protagonistas): mujeres que habían recibido un e-mail o una llamada de una amiga y han aprovechado para escaparse un momento del trabajo. El sitio: Via Laietana, núm. 33, 4ª planta. En pleno centro de Barcelona, de hecho. Los motivos: las oficinas de Yves-Saint Laurent en Barcelona se trasladan y aprovechan para hacer liquidación de TODOS los productos que tenían en stock (colonias, perfumes, maquillaje...). Los precios: de chollo... pero de chollo de verdad.

El horario: de 10 a 19, sin cerrar al mediodía, y sólo hasta este viernes (o hasta que se acabe todo... que será pronto).

Precio total: 17 euros.