25 mar. 2009

Sin tiempo


Últimamente voy más corta de tiempo que de costumbre. Y no tengo tiempo de muchas cosas que me apetecen hacer. Entre ellas, actualizar el blog. Lo cierto es que cuando consigo sentarme en el sofá y coger el portátil, es tan tarde que ya no me apetece ni escribir ni subir fotos a blogger.

Así que, de momento, creo que voy a estar unos días sin actualizar. No sé si serán muchos o pocos, pero lo que es seguro en todo caso es que mi periodicidad en actualizar va a bajar...

17 mar. 2009

En la orilla de la desilusión

Estoy desilusionada… aunque esa desilusión no ha sido inesperada. Me la veía venir. Hace un rato he terminado de leerme “Kafka en la orilla”, de Haruki Murakami. Y, para mí, ha sido totalmente decepcionante.

En su momento, cuando leí "Tokio Blues", ya comenté que me gustó mucho la manera de escribir de Murakami. Y sigue gustándome. Por eso he terminado un libro de más de 700 páginas. Pero mientras que Tokio Blues me cautivó, “Kafka en la orilla” no lo ha hecho.

Cuenta la historia de un chico de 15 años que se escapa de casa y que tiene muy en mente la historia de Edipo Rey… Edipo hace todo lo que hace en su vida porque intenta escapar de la predicción que hizo un oráculo cuando dijo que mataría a su padre, se casaría con su madre y tendría hijos con ella que a la vez serían sus propios hermanos. Y en “Kafka…” se repite esta idea hasta la saciedad. Y luego hay las continuas referencias al propio Kafka, el escritor, que si por algo se caracterizó es por sentirse inadaptado y poco querido. El protagonista se siente así y tiene esos mismos temores.

En fin… que cuando empecé a ver que se repetían estas ideas y se exploraban estos temas, empecé a temer lo peor. Porque ya sé que en el mundo está casi todo inventado y que casi todas las historias posibles se han contado, pero reescribir mitos –y hacerlo de esta manera y con un tipo de historia como ésta- no me parece correcto. Vaya, que es un recurso fácil. Y que lo utilice alguien otro con menos recursos, pues pase, pero que lo haga Murakami, cuyo nombre suena con insistencia para ser candidato al premio Nobel… pues no.

Para mi gusto, la historia es lenta. Demasiado lenta. He pasado casi 700 páginas esperando a que se produjera el “click” en la historia que me seduciría. Pero no ha llegado. El principio está mucho mejor que el final, que es flojo. Y me da la sensación que se ha cerrado con prisas.

Ya sé que hay gente que pensará que es una obra maestra y puede que alguien diga que no lo he entendido. O que soy demasiado realista y por ese motivo la magia y la historia fantástica de Murakami no me ha seducido. Pero no. La historia la he entendido. De sobras. Pero no me ha gustado. Para mí está sobrevalorada. Como tantas y tantas otras de otros autores consagrados.

No me gusta cuando me sucede algo así con un libro. Me siento estafada. Pero, y eso que quede claro, sólo es mi opinión.

10 mar. 2009

DABA Girls

Estoy alucinada. Ya sé que todo el mundo tiene derecho a quejarse y a lloriquear, de escondidas por las esquinas o a pleno pulmón en medio de la calle. Eso irá a carácteres y a personas. Pero de siempre he tenido claro que hay gente que tiene más derecho que otra a llorar. De hecho, hay ciertas personas que sería mejor que se pensaran dos veces eso de quejarse…

Acabo de descubrir a las DABA GIRLS. ¿Quiénes son? Bueno… Dating a Banker Anonymous… Eso es, las chicas que salen con un banquero anónimo… que han creado un blog en el que se dedican a lloriquear porque la crisis ha acabado por afectarlas a ella. De repente, sus novios/maridos han perdido sus trabajos y/o sus ingresos millonarios, y ellas se ven obligadas a tener que soportarlos todo el día. Y ya no pueden comprarse tantos trapitos, ni salir a cenar en restaurantes caros y exclusivos, ni ir a fiestas exclusivas o hacerse la manicura dos veces por semana…

Lo bueno se les ha acabado. Es lo que debe tener, estar con alguien por interés… que cuando las cosas van bien el mundo es de color de rosa, llueven diamantes del cielo, van en coches deportivos y sólo tienen que preocuparse de no llegar tarde a la cita con el cirujano… Pero cuando esa forma de vida se viene abajo… malo. Porque las pobres DABA Girls tienen que correr para buscar un sustituto que les pague sus caprichos… vaya, sus “derechos adquiridos”… Y el panorama está negro para todo el mundo. También para ellas.

Confirmado: esta crisis es global.

El blog, aquí:

http://www.dabagirls.com/

9 mar. 2009

Paciencia

No me gusta dar detalles de según qué aquí, en el blog, ni meterme con nadie. Y aunque hoy me apetece más que nunca, no lo haré. Tampoco es culpa suya, supongo. Nadie tiene la culpa, de hecho. Espero que sea todo temporal y que todo pase. Por aquello que no hay mal que mil años dure… aunque espero que, tal y como me han dicho, no dure más de dos semanas…

La paciencia es una de mis virtudes –o eso creo-, pero teniendo en cuenta que hoy me la han agotado en hora y media, durante esos 15 días tendré que rebuscar aún (más) dosis de paciencia por debajo de las piedras, detrás de las cortinas y en cualquier rincón oculto… y tendré que llenar de ella mi maleta particular. Intentaré racionarla y cuando esté a punto de empezar a chillar, de pegar una patada al suelo, de dar un puñetazo en la mesa o, peor aún, un portazo, respiraré hondo y pensaré mentalmente en aquello de “ommmmmmm”.

Durante esos 15 días tendré claro que no debo presuponer nada. Nada. Ni lo más básico. Y a partir de aquí, pues adelante. Yo le pondré paciencia, y espero que él siga poniendo voluntad. Y que los demás también empiecen a poner de su parte. Y un poco de comprensión tampoco sobraría.

Y que sea lo que tenga que ser. Porque hay otra posibilidad que no va nada con mi sentido de la responsabilidad. Y ésa no es otra que “me resbale”. Que me resbale todo. Que me importe un comino. Que me desatienda de ello completamente. Pero eso no lo haré (y creo que no sé hacerlo). Eso sí, que no me abandone la paciencia.

5 mar. 2009

¿Ojo por ojo?

Tenía intención de publicar un post que ya tengo escrito. Sólo me falta descargar las fotos de la cámara. Pero tendrá que esperar (y lleva dos semanas esperando).

Hoy he salido a tomarme un café bastante más tarde lo habitual. Y he ido a un bar al que no voy nunca. He cogido el único periódico que había: un ADN. Y he abierto la primera página. La foto ya era en sí misma impresionante. Una mujer iraní, con el rostro totalmente desfigurado, destruído por el ácido que un pretendiente no correspondido le tiró por encima. Y ciega de los dos ojos.

El titular también era impresionante. No lo recuerdo exactamente, palabra por palabra, pero era algo tipo “Ojo por ojo. La ley del Talión”.

Pues bien, la noticia en si, además de explicar que hace 5 años un pretendiente al que ella había rechazado (si no eres mía no serás de nadie) le arrojó ácido al rostro, dejándola ciega y completamente desfigurada, era flipante. Como que la justicia iraniana aplica la ley del Talión (ojo por ojo, diente por diente), la víctima quiere que se aplique en el sentido literal (del ojo por ojo). Y si ella quedó completamente ciega, su atacante también (y eso en Irán es posible... y legal). Pero como que la ley iraniana reconoce que el valor de una mujer es la mitad de un hombre, resulta que dos ojos de una mujer valen lo que uno de un hombre. Así que... si quiere que dejen ciego a su atacante de los dos ojos, la víctima tiene que pagar 20.000 euros (que es el valor que se da al ojo de un hombre. El de una mujer vale la mitad).

Me parece todo tan absurdo, un despropósito tras otro... empezando por el ataque, siguiendo por la aplicación de la ley del Talión, continuando por el hecho que una mujer “vale” la mitad de un hombre...

¡Ah! La víctima podría “perdonar” al atacante si quisiera. Pero ella no quiere. Y quiere que se haga “justicia”. Su agresor dice que prefiere la muerte a quedarse ciego, y que ahora está “arrepentido” de lo que hizo...

Sinceramente... ya no sé si me parece bien o me parece mal. Si no hubiera visto la foto, me parecería una animalada. Pero después de ver la foto soy capaz de imaginar el sufrimiento espantoso que debió de padecer esa mujer. Y es algo que debe ser insoportable. Aún ahora. La venganza no lleva a nada, lo sé, pero...

No tengo la foto en cuestión. Pero aunque la tuviera no la colgaría.

3 mar. 2009

Modas de ida y vuelta

Se me hace extraño escribir sobre modas en un día gris y asqueroso de un invierno que nunca se acaba. No sé por qué, pero me cuesta. De hecho, últimamente todo me cuesta un poco (demasiado). Creo que estoy como el tiempo. Y, como el tiempo, vendrán días mejores, más claros, más azules, más soleados, más brillantes…

Pero bueno… No me gustan las “modas”. Encuentro que son mayoritariamente ridículas. Alguien lleva algo y, ala, todos como borregos, a llevar y hacer lo mismo. Como mínimo, a intentarlo. Si al menos tuviéramos algo de criterio… Ahora mismo me da completamente igual que se lleven los pantalones “haren” (culocagaos, vamos). Soy capaz de admitir que pueden llegar a quedar bien a ciertas chicas, normalmente altas y delgadas, pero ya sé, incluso antes de intentar probármelos, que a mi no me sentarán bien (no soy alta ni delgada). Y también sé que, aunque lo fuera, no me los probaría. No me gustan. Y punto.

También me da igual que determinados zapatos o colores “vuelvan” a llevarse… porque, independientemente que pudieran llegar a quedarme bien, no me gustan. Y tampoco me habían gustado cuando ya habían estado de moda hace unos años. Hay cosas que no deberían salir nunca más del armario. Vaya… es que ni siquiera deberían haber entrado en él. Jamás de los jamases.

Ese post está originado por dos temas completamente distintos:

1) Los pantalones anchos, que vuelven a estar de moda. Sé de gente que estos últimos años, cuando sólo “se llevaban” los pitillos, estaban encantadísimas (sí, porque son “ellas”) y renegaron públicamente de los pantalones anchos. Yo, como casi siempre, llevando la contraria… porque los pitillos nunca han llegado a gustarme. Y aún no me gustan. Y cuando vuelvan a llevarse tampoco me gustarán. No he tenido nunca ninguna porque tengo la sensación que me “embutifarran”. En cambio, me encanta cómo me quedan los pantalones anchos. Y encuentro que son infinitamente más cómodos.

Pues bien, parte de esa misma gente que habían renegado de los pantalones anchos, ahora lo están haciendo de los pitillos. Donde dije Digo, digo Diego. Tal cual. De repente, ahora ya no son tan cómodos como eran. No entiendo estas opiniones tan volátiles (¿son realmente opiniones?), que dependiendo de cómo sople el viento irán por un lado o por el otro. Y que si se lleva no-sé-qué o ven no-sé-qué-tendencia, se la pondrán, aunque quede fatal. Porque no todo ni según qué combinaciones sientan igual de bien. Hay cosas que, directamente, no sientan bien. A nadie. Y aunque es algo muy obvio vale la pena remarcarlo. A mí hay cosas que no me gustan; otras que no me quedan bien, y aún hay otras que ni me gustan ni me quedan bien… Y me es totalmente indiferente que estén de moda, que sean tendencia o que se hayan convertido en un must* (ver nota al final).

2) Las redes sociales también están de moda. Facebook, Tuenti, Hi5… Se habla de ellas por doquier (suplementos de periódicos, reportajes de televisión, revistas “serias” varias…) y casi todo el mundo dice la suya. Yo estoy en Facebook, y cada vez me gusta menos. De hecho, cuanto más se habla de él, cuanta más importancia se le da, cuanta más gente de la que no querría saber jamás me encuentran… menos me gusta.

Relacionado con este auge de las redes sociales, leí hace unos días que los blogs también habían sido una moda. En pasado. Porque ya estaban pasando de moda. Gente que en medio de la vorágine había abierto un blog, lo estaban cerrando, o lo abandonaban y dejaban de actualizarlo, por culpa de una nueva moda: el Facebook. Y creo que es cierto. También las visitas y comentarios que recibían muchos blogs estaban bajando. Y es lógico. Si el tiempo de que disponemos es el mismo, los días siguen teniendo 24 horas y las posibilidades de (mal)gastarlas se diversifican… no se llega a todo. Lógico y evidente. El artículo en cuestión concluía diciendo que este progresivo abandono de blogs es bueno y que es consecuencia de la imposición de la razón… porque mucha gente había abierto un blog porque estaba de “moda” y era la “novedad”. Pero, en el fondo, no tenían nada que contar que fuera interesante. El territorio “natural” de este tipo de bloggers se encuentra más en las redes sociales. Aunque decidir qué es interesante y qué no es muy subjetivo (eso lo digo yo, no el autor del artículo)

El blog está pasando a ser más un “soporte”, más allá de la “moda” y de la “novedad”. Lo que es realmente importante no es “tener” un blog, porque todo el mundo tiene uno, sino “escribir”, “producir”, “crear”, “contar”… (y se puede hacer sobre miles de temas: política, moda, deportes, temas personales, llevar un diario –real o ficticio-…). Estoy escribiendo expresamente todos esos verbos que se pueden reducir a uno: innovar, en definitiva. No copiar. Si el blog es un soporte (con el contenido que sea: divulgativo, personal, literario, deportivo…), es también una página de Internet más. Ni más ni menos. Yo lo encuentro bien. Y que se esté pasando “de moda”, también. Porque si pasa la moda y los blogs siguen existiendo, se habrán asegurado su supervivencia.

* must por imprescindible; outfit por conjunto –aunque estoy segura que puede encontrarse un término más preciso-; trendy por tendencia… ¿Soy la única que no soporta esa otra “moda” de usar ese tipo de palabras de importación barata y pretenciosa?