9 feb. 2009

Hablando de "resiliencia"

Hace ya bastantes días –los que hace que no actualizo el blog, de hecho-, a raíz de un hilo de comentarios en dos posts anteriores a éste, Maba y yo terminamos hablando de resiliencia, y de un posible post sobre ella. Pues aquí está.

Hace ya unos 7 u 8 años que oí hablar por primera vez de “resiliencia”. No había oído nunca el término y, de hecho, no sabía ni cómo se escribía. Porque, no nos engañemos, la palabra algo rara suena. Y, evidentemente, ni por asomo me imaginé aquel entonces que la oiría muchas más veces en mi vida y que acabaría trabajando en un sitio donde se habla de ella con bastante frecuencia. O donde, como mínimo, hay cursos, jornadas y conferencias sobre ella. De todas formas, vaya por delante que és un término que viene de la Psicología y yo no soy psicóloga.

En su acepción originaria, el término “resiliencia” proviene de la Física, de la ingeniería de materiales. Hace referencia al fenómeno por el que los cuerpos retornan a su forma inicial después de haber sido sometidos a una presión que los deforma. Imaginaros el anuncio de Ikea y los colchones (o los sofás). Sí, aquel que dice que someten a sus colchones a una prueba de no sé cuántos kilos durante no sé cuántas miles de veces, de manera que garantizan su perdurabilidad a lo largo de los años. O a una goma que la aplastas y vuelve a su forma original cuando dejas de aplastarla. Eso es resiliencia.

Y ahora trasladémonos al campo de la Psicología. Y es lo mismo. La capacidad de la gente (de alguna gente) de sobreponerse a situaciones adversas. Científicamente se define como “la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves”. Para mí no deja de ser una forma de superar las adversidades con entereza, de mirar hacia adelante, de dejar que la vida continúe.

Se utiliza mucho en el ámbito de menores. Niños con unas condiciones de vida muy difíciles, con familias completamente desestructuradas... que han sabido sobreponerse y han tirado adelante. Pero también hay otros niños, con exactamente los mismos condicionantes, que no han podido tirar adelante, o que les ha costado mucho más y que crecen lastrados por un peso que no serán capaces de soltar nunca. ¿Por qué unos sí y otros no, si las condiciones son las mismas? Pues porque ellos no son los mismos, porque no hay dos personas iguales y porque hay algunos ellos que naturalmente habrán desarrollado mejor sus habilidades potenciadoras de la resiliencia.

Pero no sólo en el ámbito de los menores... Porque también los adultos (ante la muerte de un familiar próximo, ante la pérdida del trabajo, ante un desengaño amoroso...) reaccionaremos diferente y lo superaremos con más o menos rápidez en función de nuestra capacidad de resiliencia. No se trata de quién quería más o menos a aquella persona que murió trágicamente, sino de la capacidad de cada uno de sobreponerse a su pérdida. De mirar hacia adelante. De nuestro instinto de supervivencia, si se quiere. De nuestra capacidad de resiliencia, en definitiva.

Hay una corriente en la Psicología (la Psicología positiva) que cree que la capacidad de resiliencia puede mejorar. Que puede aprenderse. Y, como en todo, los niños y las niñas son más maleables. El entorno, la vida, las circunstancias que nos rodean... todo forma parte de nuestra educación y nos permitirá enfrentarnos a los batacazos de la vida de una u otra forma, con más o menos suerte. Algunos rasgos y factores que potencian la resiliencia: introspección, independencia, iniciativa, humor, creatividad, autoeficacia...

Estoy segura que de ejemplos prácticos todo el mundo conoce varios. Gente que ha sufrido lo indecible (supervivientes de campos de concentración o de grandes catástrofes); o personas que han tenido que vivir sin referentes familiares; o madres y padres coraje que han tenido que tirar adelante cuando muchos otros hubieran tirado la toalla. Y recordando nuestras experiencias pasada también sabemos cómo vamos de resiliencia. ¿Nos hundimos cuando tenemos un desengaño amoroso o lo superamos con relativa facilidad, después de un período de duelo? ¿Vencemos la frustración? ¿Sabemos superar las adversidades o se convierten en una montaña imposible de escalar?

Hace ya unos meses conté el caso de Mario Capecchi. Por aquel entonces me pareció un caso digno de admiración. Cómo, teniéndolo todo en contra, una persona es capaz de tirar adelante contra todo pronóstico y alcanzar cosas inimaginables a priori. Sigue pareciéndome admirable y es un evidente ejemplo de una persona con una gran capacidad de resiliencia. O de supervivencia.

Más, aquí:


- Psicología positiva (es muy interesante el primer artículo de las "fuentes" que cita, que puede descargarse en pdf).

15 comentarios:

- assumpta - dijo...

Una vegada vaig llegir un article, fa temps i ara al llegir el teu m'ho ha fet recordar. Ho he trovat força interessant i molt planera la manera d'explicar-nos-ho.
Gràciesss !

julia dijo...

Me encanta como aprendo con tu blog jeje...un besazo y buenas noches!!!

Aïcha dijo...

Blau, sin duda no has podido de hablar de mejor tema.
tengo un amigo que lo esta pasando bastante mal ultimamente y su resiliencia no es de las que se recupera rapido.
Yo, al contrario, me sobrepongo con una facilidad pasmosa, y es verdad, no es que no me importen las cosas o las personas, es que las supero con una falicidad que otros no tienen. Le pasare tu enlace a este chiquillo haber si ve la vida desde otra perspectiva.
gracias un besito y ya estoy de regreso

Sara dijo...

Hola... que tal? Me ha parecido super interesante... Menos mal que hay quien bautiza estas capacidades universales (bueno no es que tooodos puedan pero si que podrian poder)y quien las escribe para los desconocedores. Un saludo!

Parsimonia dijo...

Este fin de semana he visto la película "Romulus, mi padre", que se basa en la vida del escritor y filósofo Raimund Gaita. El niño tuvo que vivir con sus padres depresivos y con la tormentosa relación que llevaban. Es otro ejemplo de alguien que tuvo resiliencia para afrontar su dura vida.
Recomiendo la peli!!!
Besos

maba dijo...

muchas gracias!! sabía que me iba a gustar saber algo sobre la resiliencia.. es un término muy interesante.. ya sé que no eres psicóloga pero para no confundir términos, lo mismo me puedes ayudar: alguien que se sobrepone rápido, pero no pasa duelo...sino que simplemente pasa página, acumula "desgracias", crea muros para que no le afecten las cosas..esto no es resiliencia, no?? sino todo lo contrario..proque a fin de cuentas, la resiliencia entiendo que es algo positivo: algo te afecta pero reaccionas y pasado un tiempo, más o menos largo, vuelves a tu estado "original",no??? pero tenemos que dejar que de alguna forma nos afecte o condicione...o me estoy liando y por extensión te lío a ti??
(cuando pueda le echo un ojo a los artículos que propones, tampoco hace falta que pases el curro de contestarme tú)

pero, de verdad, muchas gracias!

es que es interesante

Una blogger más dijo...

Me ha encantado tu post de hoy y, además de haber aprendido una palabra nueva, he evaluado mi capacidad de resiliencia ;)

Blaudemar dijo...

Assumpta: Gràcies! Ho he explicat com jo ho entenc i tenint en compte que no sóc cap especialista en la matèria.

Julia: gracias!

Aïcha: yo también voy bastante bien con mi resiliencia. Siempre acostumbro a mirar hacia adelante. Pienso que lo pasado, pasado está...

Sara: gracias por comentar!

Parsimonia: Hay muchísimos casos admirables. Parece casi increíble que hayan podido hacer lo que han hecho. Es fuerza de voluntad. O resiliencia.

Maba: eso de crear muros no lo veo yo muy de resiliencia. Porque, tal y como yo lo veo, eso no es una forma de superar los problemas, sino de evitarlos, de esconderse. Y se corre el riesgo que algún día todo esa mochila que llevamos a la espalda se rompa y termine por hacer (mucho) daño.

Una blogger: espero que el balance sea positivo!

Gracias a todas por comentar!!!!

razonamiento social dijo...

Hola,
Para mi la psicología es la una explicación del comportamiento humano que ante el poco conocimiento que tenemos del funcionamiento del cerebro. Si unos son más resilentes que otros se deve a su neuroquímica.

No creo ni en psicólogos ni en psiquiatras, solo van a sacar pasta con visitas y medicación. Las empresas farmaceuticas pagan a los médicos que recetan "alegremente" los productos de una determinada marca. No es un rumor porque de estas facturas he visto unas cuantas.

razonamiento social dijo...

se deVe, con uBe de Vurro.
¿Tienes niños resilentes? ¿Maba trabaja contigo?

BRUJILDA: dijo...

Había escuchado la palabra pero desconocía su significado y te aseguro, que lo has explicado de maravilla.
Un saludo

alma máter dijo...

Vengo del blog de maba a conocerte.
Curiosa entrada. Ni idea de ese "palabro". Me ha gustado leerte.
Como era eso de ... "nunca te acostaras sin saber una cosa más".

Un beso y feliz fin de semana!!!!

baballa dijo...

Acabo de alucinar, no tenía ni idea de la palabra creí que tu y maba os la habíais inventado.
ME HA ENCANTADO!!!!!!!!!!!!!!!! un 10!! Y ADEMÁS he mirado en mi y me he dado cuenta de que tengo bastante capacidad de RESILENCIA!!!
BESOS
Te linkeo ya!!

Susana dijo...

Muy interesante!!! He encontrado el blog de Maba y por ella he encontrado el tuyo. Gracias por explicarlo tan bien. Petonets.

María dijo...

Hola!! Hace unos días que vi el título de este post en "En Barcelona", y no puedo evitar pasar y dejar un mensaje.
Desde luego, la resiliencia es un tema para hablar largo y tendido. Hace años que la descubrí y trato de llevarla a mi trabajo.
¿Has leido los libros de Boris Cyrulnik, "los patitos feos" o "el murmullo de los fantasmas"? Son muy interesantes.
Bonito blog!! Saludos