17 feb. 2009

Días grises de primavera

Llovía. Siempre llovía. Y hacía frío. Parecía la Londres gris y lluviosa de las películas. Pero era Barcelona en un mes de mayo. Marta sabía que era imposible que lloviera siempre, día gris tras día gris. Y también era imposible que todos los días fueran grises, nublados y húmedos. De la misma manera que no era posible que cuando caía la noche sólo se oyeran sus tacones repiquetear por las calles, que no podían estar desiertas. Y tampoco era posible que estuviera ella sola en la estación de metro a las 7 de la tarde, en plena hora punta.

Pero a pesar de ser imposible, eran sensaciones muy reales. Y ella las vivía, las sentía y las sufría. Era como vivir en una burbuja de tristeza. Estaba sola. Se sentía sola. Y aunque abría la boca e intentaba hablar era en balde. Las palabras no salían. También hacía ya semanas que las lágrimas habían dejado de brotar. El último día, en el lavabo del trabajo, había gastado todas las lágrimas que creía que tenía. Y tampoco ya no salían. Cuando miraba su reflejo desdibujado en los aparadores de las tiendas tenía la sensación que se había secado por dentro. Que si alguien reparara en ella y la pinchara no podría sacar ni una gota de sangre.

Veía a más gente en sus burbujas individuales. Y a otras personas que reían, se besaban y tenían conversaciones animadas que no traspasaban su burbuja. Sólo veía cómo movían sus labios. Ni se molestaba en tratar de imaginar de qué hablaban. Aquellas conversaciones que ella también había mantenido no hacía tanto tiempo, aquellas risas que ella también había compartido, aquellos besos que ella había dado y había recibido... ahora le parecían tan irreales que creía que los había soñado.

Cada día que pasaba se adentraba más en un callejón sin salida. Marta era consciente de hacer equilibrios ante un precipicio negro y profundo.

Y la burbuja se rompió. Sola. En un autobús en medio de un atasco. Marta miró por la ventana y vio a dos niños pequeños que se balanceaban en los columpios de un parque. Vio que reían. Y se dio cuenta que era mayo, que hacía sol y que las flores hacía ya semanas que habían poblado las macetas de toda la ciudad. Y lloró. Bajó del autobús y siguió llorando en silencio mientras andaba hacia casa, oyendo sus pasos y los de tanta y tanta gente que también vivía en su ciudad, y notaba los rayos del sol de primavera en sus brazos y en su rostro.

7 comentarios:

Parsimonia dijo...

A veces nos sentimos como en una burbuja inventada por nosotros, en la que estamos atrapados y lo vemos todo negro.
Basta un toque de alegría o emoción para romper esa burbuja que nos atrapa.
Bonito relato.
Besos

maba dijo...

pobre Marta!

yo creo que todos tenemos esos momentos...de tristeza y soledad absoluta.. por suerte a algunos nos duran menos que uan estación..a otros, por desgracia, toda una vida

besos

Fomenta el Trueque dijo...

Hola, tienes algo por ahi tirado que no te sirve para nada?
Me lo cambias?
He abierto un blog llamado "Fomenta el Trueque".
Ya tengo varias ofertas, se te ocurre alguna mejor?
Gracias y hasta pronto!!!

http://fomentaeltrueque.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Me gusta como escribes y como te expresas. Nada tienes que envidiar a los profesionales. ¿Pero a que viene a caso este escrito? ¿tienes "morsitis" con "perrera"? ¿No será el trabajo? Mira que hay cosas por hacer el fin de semana.

¿Sólo era un ensayo literario sin relación con tu estado anímico?

Casandra dijo...

La verdad, Blaudemar, es que a veces vivimos imbuídos en nosotros mismos, en nuestra burbuja como muy bien dices que le sucede a la protagonista de tu relato. Y es necesario que suceda algo que la rompa, sí. Me ha gustado mucho tu relato, está muy bien narrado. Y en ocasiones me siento así.

Un besito, solete!! ^_^

Démo Forever dijo...

...y es que no hay mal que cien años dure.
Un beso, bonito texto.

- assumpta - dijo...

Un relat preciós !!!
M'encanta com l'has descrit. Les seves mateixes llàgrimes eren la pluja que s'extenia per tot arreu.
M'has fet recordar en Tagore: No ploris per no veure el sol, perquè les llàgrimes no et deixaran veure les estrelles.
Saps, hauries d'escriure més aquests tipus de comentaris. Ho fas fantasticament.
FELICITATS i Bona Setmana guapa !
;)