22 dic. 2008

Visiting London (II)

El domingo despertó sin lluvia pero con niebla que terminaría siendo sustituida por nubes que no nos abandonarían en todo el día. Mejor eso que la lluvia, evidentemente.


Casi "typical english breakfast" (faltó el bacon y las beans). Una buena manera de empezar el día...


Yo quería ver el museo de Sherlock Holmes. Está en Baker Street, la calle en la que Arthur Conan Doyle situó la residencia del detective. Y me encantó. Han reconstruido a la perfección la vivienda del detective, y el ambiente que han creado, con objetos de su época, y las reproducciones de algunos de los personajes de sus casos más célebres hacen que sea una visita muy especial para sus fans (y me incluyo). Me quedó pendiente el museo dedicado a Charles Dickens. Otra vez será.

Sala en la que Mr. Sherlock Holmes atiende sus visitas.
 
Después tocó ir a visitar la Torre de Londres. Y el Puente de la Torre. Descansar un rato tomando otro té. Y caminar cerca del Támesis. Y descubrir un centro comercial que estaba abierto (y aprovechar para comprar varios guantes muy chulos, para mí, para mi hermana y para mis sobrinitas). Y comer fish&chips, que apetecían un rato largo, aunque fueron mucho más buenas las chips que el fish
El Puente de la Torre (Tower Bridge). El día estaba bastante-muy-mucho gris. El barco, de proporciones colosales, alberga un Museo de la Guerra.

Por la tarde, ya de noche, de hecho (y eso que eran sólo las 4), visitamos The Globe, el teatro de madera que se reconstruyó tal y como eran en tiempos de William Shakespeare (y que es el que sale en “Shakespeare in love”). Evidentemente, las funciones se representan sólo cuando hace “buen tiempo” (creo recordar que la guía nos dijo que era de abril a octubre). En platea caben unas 600 personas (de pie), que pagan sólo 5 libras… pero es que están de pie, bastante apretujadas y cuando llueve se mojan (no pueden abrir el paraguas). Es realmente curioso.
Dentre de The Globe.

Justo al lado del teatro hay la Tate Modern, y allí nos encaminamos. El edificio es sorprendente. Lo que más, la sala de turbinas. Estuvimos poco rato. Estaban a punto de cerrar.

Saliendo de la Tate, cruzamos el Puente del Milenio y nos dirigimos a la Saint Paul’s Cathedral. La intención era verla sólo desde fuera, porque según las guías estaba ya cerrada (y su entrada cuesta 12 libras por persona). Pero no. Estaba abierta, y estaban a punto de celebrar un servicio religioso. Así que entramos y nos sentamos un ratito de gratis. Es impresionante, muy majestuosa.
Cúpula de Saint Paul's Cathedral

Cuando salimos decidimos aprovechar la Travelcard diaria, y subimos a unos cuantos autobuses de dos pisos y, desde arriba, aprovechamos para mirar la ciudad.

Cenamos a un restaurante italiano, al lado del hotel. Buenísimo y relativamente bien de precio. Vuelta al hotel y fin del segundo día.

11 comentarios:

Mar dijo...

Ay, qué envidia!!
Me quedo con las ganas de leer la tercera parte del viaje!!
Un petó.

Cristina dijo...

Ay, qué rico el English breakfast. No lo podría comer todos os días de mi vida, pero para los viajes es de lo mejorcito. Hmmm.

Qué bonitas las fotos... eso sí, debía de hacer bastante fresquito.

Miu dijo...

Joooo qué envidia! Tengo muchísimas ganas de volver a Londres, me enamoró!
Muakk

maba dijo...

qué ganas de pillar un avión me están entrando!!!!

hay una cosa que me da un poco de penita.. en esta época las capitales están chulísimas por las luces y proque se duplican todo tipo de actos culturales...

lo malo es, efectivamente, el tiempo..que no deja disfrutar al 100%

muchos besos!!!

Mrs. Knook dijo...

brrrr, pero qué frio que me entra cuando veo las fotos. Que días más grises, pero cuántas cosas hicistéis! :)

Parsimonia dijo...

Qué día más completo!
El Museo de Sherlock Holmes tuvo que ser muy interesante.
Las fotos son muy chulas.
Besos.

julia dijo...

Me está encantando Londres desde tus ojos mi niña, ainsssss que ganas de ir...
La verdad, es que quitando el tiempo, da gusto pegarse un viajecito en invierno, porque el calor siempre cambia los ánimos, y con frío se disfruta mejor. Por lo menos así lo creo yo jejeje...
Un besazooo

Pintureras dijo...

FELIZ NAVIDAD

IBI dijo...

ohhh preciosas fotos, gracias por compartirlas nena!

muxus

Blaudemar dijo...

Mar: tinc el darrer post programat per demà al matí!

Cristina: yo me veo incapaz de comer eso cada día. Y, de hecho, yo no lo comí. Es el desayuno de mi pareja, que arrasa con lo que sea.

Miu: yo hacia mucho que quería volver, pero nunca encontraba la oferta que me convenciera. Y esta vez, ni lo dudé.

Maba: también tiene su encanto. Porque se ven de forma distinta al verano y ya se va concienciado a pasar frío. A mi me encantaría ir a Praga en invierno. Ya sé, haría mchísimo frío, pero tiene que ser tan bonito...

Mrs. Knook: se tenía que aprovechar el día, a pesar del frío, de la niebla y de la lluvia del primer día. Y cuando teníamos frío o queríamos descansar, entrábamos a algún sitio a tomar un té o a comer algo.

Parsimonia: es muy muy chulo! Tiene un aire algo decadente, pero es muy victoriano, muy de la época. Ves aquello que has leído y te das cuenta hasta qué punto Sherlock Holmes es un mito.

Julia: se ve de forma distinta. Además, hay mucha menos gente. El año pasado fui a Roma en verano y al cabo de unos meses en febrero. Y no había color, en tema de gente, de colas, de agobios!

Pintureras: Gracias,guapa! Igualmente! Feliz año!

Ibi: a ti por pasarte!!

Gracias a tod@s por comentar!
Mañana... último día del viaje...

Cristina dijo...

¿No desayunaste el English breakfast? Oh :( Pues a riesgo de sonar como una tragona yo no lo perdono nunca en Inglaterra :P