30 oct. 2008

Meme (IV, creo): 50 preguntas

Hace un par de días Aïcha, de My Only Hope, me nominó a hacer un meme, bastante largo y bastante personal. Aquí van mis respuestas:

01. Nombre completo: Isabel
02. ¿Por qué te pusieron ese nombre? Mi abuela materna se llama Enriqueta y la paterna se llamaba Antonia. Las dos querían que me pusieran su nombre y para que ninguna de ellas se enfadara mis padres decidieron que ni uno ni el otro. ¡Doy gracias cada día por ello!
03. ¿Les pides deseos a las estrellas? No, la verdad. No acostumbro a pedir deseos. Siempre he pensado que si quiero algo tengo que currármelo, que lo que no consiga yo por mis medios nadie me lo dará.
04. ¿La última vez que lloraste? Umm... hace unos días me saltó alguna lagrimilla, pero no era llorar, llorar.
05. ¿Pan con qué? Pan con chocolate. Y cuando era pequeña pan con aceite y muchísimo azúcar. En casa de mi abuela, pan con vino y azúcar. ;)
06. ¿Te gustan los animales? Sí. Pero no para tenerlos prisioneros en un piso pequeño.
07. ¿Cuántos hijos tienes? De momento, ninguno.
08. ¿Colaboras con alguna ONG? Sí. Hace unos meses me hice socia de la ACNUR. Y antes lo había sido de Greenpeace, pero me dí de baja.
09. ¿Si fueras otra persona serías tu amigo? Claro. Si no me soportara a mí misma, mal iría, ¿no?
10. ¿Tienes un diario de vida? Bueno, tengo este blog, que es lo más parecido. Pero no sirvo para llevar diarios. De pequeña no había año en que no empezara alguno, pero mi madre y mi hermana me los encontraban siempre. Y yo me enfadaba, lloraba y los destruía.
11. ¿Eres sarcástica? Puedo serlo mucho. Pero intento serlo sólo con gente que entiende mis sarcasmos y me puede contestar de la misma manera. En caso contrario no me gustan ni sarcasmos ni ironías y prefiero decir las cosas tal y como son.
12. ¿Harías puenting? No, no, no y mil veces más no.
13. ¿Cuál es tu cereal preferido? No soy mucho de cereales. Sólo me gustan los All Bran de Kellogg’s, pero para que me los coma no tiene que haber nada más. De hecho, en casa no tengo.
14. ¿Te desabrochas los zapatos antes de sacarlos? Intento no hacerlo.
15. ¿Crees que eres fuerte? Físicamente, no. Tampoco soy una enclenque. Anímicamente, mentalmente, sí.
16. ¿Tu helado preferido? Gianduia con avellana, de una heladería italiana del barrio de Gracia, en Barcelona. Y si no, helado de turrón de Carte d’Or.
17. ¿Qué número calzas? 40-41
18. ¿Grupo de música preferido? Imposible decidirme. Hay demasiados.
19. ¿Qué es lo que menos te gusta de ti? Va a días, pero reconozco que si me lo propongo puedo ser muy insoportable, bastante lunática y de humor cambiante.
20. ¿A quién extrañas mucho? A alguien que hace mucho mucho mucho que no veo.
21. ¿Cuál ha sido la última película que has visto? “Quemar después de leer”, de los hermanos Coen. Un auténtico tostón infumable. Al menos, para mí.
22. ¿Qué color de pantalones y zapatos llevas puesto? Pregunta mal formulada. Hoy estreno pichi negro con camiseta roja debajo. Y como que hace mucho frío, botas.
23. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste el amor? Paso palabra...
24. ¿Qué estas escuchando en este momento? Hay la tele de fondo.
25. ¿La última persona con quien hablaste por teléfono? Con mi padre, hace un par de horas.
26. ¿Tu bebida favorita? Agua.
27. ¿Deporte favorito para ver por TV? Patinaje sobre hielo. Y atletismo. De todas formas, tengo que confesar que este verano me enganché bastante a los Juegos Olímpicos, y veía de todo.
28. ¿Comida favorita? No sé qué decir. Me gustan mucho muchas cosas: paella, croquetas de pollo caseras, bacalao...
29. ¿Final triste o feliz? Mejor que sea feliz, ¿no?
30. ¿Tienes mascotas? No. Bueno, en el blog, abajo de todo está “Boleta”. Era una gata que tuve hace muchos años.
31. ¿Día favorito del año? Hay varios que me gustan, especialmente el 23 de Abril, día de Sant Jordi. Pero también aquellos en que no tengo que trabajar –o que trabajo- pero que acabo disfrutando por alguna razón inesperada.
32. ¿Besos o abrazos? Depende. No soy nada besucona y no me gusta demasiado tener que dar dos besos para saludar a la gente, especialmente si no los conozco demasiado o son personas que no me van ni me vienen. Hay veces que me sale más y otras que menos. Ya sé, soy un poco arisca. Pero hay un motivo que lo explica...
33. ¿Eres una persona alegre? No soy la alegría de la huerta (quiero decir que no soy una de esas personas que exageran sus sentimientos hasta el punto que su estado alegre es muy poco creíble). Soy muy optimista y me sacudo de encima las preocupaciones a gran velocidad.
34. ¿Has viajado mucho? Yo creo que no. Me falta mucho mundo por ver y por volver a ver.
35. ¿Una fantasía sexual? Oscuridad, desconocido, silencio...
36. ¿ Cuál es la última comida que preparaste? ¿Poner al horno una empanada de atún congelada, sirve? Fue la cena de ayer. Por la tarde he hecho panellets, y mi cupo de cocina del día ya estaba lleno.
37. ¿Color favorito? El rojo.
38. ¿Qué viste anoche en la tele? Pues... estaba encendida, pero yo no la miraba. Estaba con el portátil e internet. Como ahora, de hecho.
39. ¿Algo que te haga perder los papeles? Ciertas injusticias. Tampoco soporto que la gente critique a gente que no conoce. Ni los comentarios generalistas que meten a todo un grupo en el mismo saco. Pero no acostumbro a perder los papeles.
40. ¿Dónde es lo más lejos que has estado de tu casa? Creo que en Abu Simbel, Egipto.
41. ¿Algo que te daría morbo de hacer? Paso palabra...
42. ¿Eres abierta a opciones sexuales como el sexo oral o anal? Puede... Hay momentos y momentos.
43. ¿Postre favorito? Brownie
44. ¿Un sitio para desaparecer? Yo me perdería por Italia.
45. ¿A qué animal le tienes más miedo? Miedo, a ningún animal. Bueno... a algunas personas.
46. ¿No te gustaria morir sin probar…? No me gustaría morir arrepintiéndome de lo que no he hecho.
47. ¿Alguna vez te pillaron haciendo el amor? No.
48. Tu nivel de paciencia de 0 a 10 es: 7. Pero depende.
49. ¿Qué libro estas leyendo? "La misteriosa llama de la reina Loana", de Umberto Eco. Me queda casi nada.
50. ¿Alguna vez tomaste drogas? No. Sólo alcohol.

Hay gente a la que nominaría para hacer el test, pero ya lo han hecho. Y otros que sé que están ya nominados. Así que no nomino a nadie. Eso sí, si a alguien le apetece hacer el meme, que lo haga. Sin dudarlo.

28 oct. 2008

Don't be evil

Recuerdo que cuando era pequeña –y, de hecho, también cuando no era tan pequeña- pasaba muchas tardes en la Biblioteca municipal. Siempre hacía los deberes allí. Cuando los terminaba, empezaba a leer algún libro que luego me llevaba a casa. Utilizaba las enciclopedias y los libros de consulta, y si necesitaba información sobre algo mucho más concreto, lo pedía; el bibliotecario llamaba a otras bibliotecas y preguntaba si lo tenían (aún no existían consultas online, funcionaban con fichas) y, si estaba en alguna otra Biblioteca de la Red, me llegaba al cabo de unos días.

Para mí, ir a buscar en los libros ha sido lo normal durante muchos años. Ahora, con Internet, mi forma de acceder a la información ha cambiado radicalmente. Pero aún recuerdo que existió esta otra forma de acceder al conocimiento, que, para según qué cosas, sigue siendo la más fiable.

La semana pasada acudí a una jornada que, a cargo de Joaquín Rodríguez y dentro del marco del festival de la literatura Kosmopolis, trataba sobre este tema. “La vida después de Google”, se llamaba. Y fue interesantísima. Se celebró el jueves, un día antes de la entrega de los Premios Príncipes de Asturias. Ese dato viene a cuento porque el viernes siguiente los creadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, recibieron el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación. Particularmente, creo que merecidísimo, porque Google es mucho más que un buscador y a través de los servicios que ofrece (Gmail, Youtube, AdSense, GoogleMaps…) es evidente que promueve la comunicación y facilita el acceso a la información.

El acceso a la información es un derecho básico en cualquier sociedad. Por supuesto, estoy refiriéndome al acceso libre a la información. Y por libre entiendo que no tiene que ser discriminatorio, ni estar censurado, ni ser de difícil acceso. Google facilita el acceso a la información. Y, esto, en principio es positivo. Pero se trata de un arma de doble filo que puede convertirse en peligrosa si no se sabe ser un poco crítico. El buscador de Google funciona mediante un algoritmo, de fórmula secreta guardada a cal y canto, y está continuamente rastreando la red. Nuestros criterios de búsqueda no siempre son precisos y acostumbramos sólo a entrar en las primeras páginas que nos salen después de la búsqueda. Mayoritariamente, en una o dos. En tres como máximo. Y no estamos nunca demasiado tiempo en ellas. Acostumbramos a creer lo poco que leemos y no nos lo cuestionamos. Eso es aún mucho más preocupante en la llamada Generación Google, formada por aquellos que nacieron después de 1993 y que han crecido junto con las tecnologías de la información (TIC). Prácticamente sólo conocen el acceso a la información a través de los medios electrónicos. Acceso fácil y rápido, para satisfacer unas necesidades inmediatas. Luego, el olvido. Lo peor de todo es que ese dominio que tienen de las TIC no es parejo a una mejor competencia informacional, a una mejor capacidad para gestionar el aluvión de información que reciben.

Google, como buscador más utilizado en el mundo, con millones de búsquedas diarias, y como empresa privada de gran valor económico que es, es susceptible de, en manos de algún desaprensivo –presumiblemente con dinero y poder, o sólo con poder-, ser manipulado. Y, de paso, manipularnos a nosotros porque nos ofrezca sólo alguna información y no otra. Nosotros, usuarios habituales de Google, nos la creeremos y no la pondremos en duda porque estamos acostumbrados a que no haya nada más. De hecho, sólo hace falta recordar la censura que hubo en China este pasado verano con los Juegos Olímpicos. Y Google lo consintió.

A pesar de todo, vale la pena recordar que el lema de Google como empresa es “Don’t be evil” (No seas malo). Esa es la premisa que deben aceptar todos sus trabajadores cuando empiezan a trabajar en la sede de la empresa en Silicon Valley. No manipules. Deja que fluya la información. No intervengas. Pero la posibilidad está allí. Y el precedente. Y el hecho de que Google almacene información sobre nosotros, sobre nuestras búsquedas más frecuentes, nuestras cookies… porque así le será más fácil darnos lo que queremos en posteriores búsquedas. Si se piensa fríamente, da un poco de miedo.

Además, si se habla de conocimiento –contraponiéndolo un poco al término información-, la cosa puede ser aún más preocupante. En principio, conocemos lo que recordamos. Sabemos sólo lo que somos capaces de recordar. En el siglo VII a.C., Sócrates negó la utilidad de la por aquel entonces recién inventada escritura, porque la veía como una enemiga de la memoria, del conocimiento. Si trasladamos al papel nuestro conocimiento, la memoria ya no trabaja y, por lo tanto, ya no conocemos. Sócrates se equivocaba, y, de hecho, sus enseñanzas han llegado a nuestro tiempo porque Platón, su discípulo, transcribió sus conversaciones a pesar de la empecinada voluntad en contra y del monumental enfado de su maestro.

Ahora nos encontramos en una disyuntiva parecida. Cada vez recordamos menos. Almacenamos más y más información –y conocimiento- en soportes digitales. Está allí, en elementos externos a nosotros, pero no en nuestra cabeza. ¿Quién recuerda ya datos como fechas de cumpleaños de amigos, números de teléfonos, direcciones…? Y si a esto se le suma lo que comentaba antes del acceso rápido a la información que proporciona Google en particular, e Internet en general, para su consumo inmediato, ya tenemos una visión completa de cuál puede ser la situación. Está bastante claro, ¿no? Internet nos atonta. Al menos si se utiliza de esta manera.

Evidentemente, Joaquín Rodríguez no abogaba por una vuelta a las cavernas. Ni yo tampoco. Pero está claro que hay que plantearse una vida, ya no sin Google ni sin las facilidades que nos proporciona Internet –además, eso no es posible, si no queremos caer en el mismo error de Sócrates-, sino al margen, más allá de Google. Además de Google, hay otras formas de acceder a la información y al conocimiento. El libro, como transmisor del conocimiento, sigue aquí y tiene mucha más autoridad, es más creíble, menos volátil y más fiable. Y las bibliotecas (Joaquín Rodríguez es bibliotecario) siguen aquí, con el mismo rol de almacenar el conocimiento y distribuir la información que siempre han tenido. Eso sí, teniendo en cuenta que las TIC les han hecho acreedores de un nuevo rol (distribuidores y generadores de la información, dinamizadores, guías digitales) y que tanto las bibliotecas como los usuarios disponemos de nuevos instrumentos que, utilizados con buen criterio, son de indudable utilidad y suponen un gran avance.

27 oct. 2008

Da igual


Hoy quería actualizar el blog. Tenía en mente escribir sobre un tema completamente distinto. Pero hay cosas más importantes que no pueden esperar. Y vaya por delante que escribo cuando ya han pasado unas cuantas horas desde que he sabido lo que ha pasado y ahora mismo ya no tengo sensación de vacío en el estómago.

Porque da igual que nunca antes te haya hablado mal. Que nunca antes te haya insultado, ni faltado al respeto.
Porque también da igual que haya sido el mejor de los padres y un buen marido durante muchos años.
Porque no importa que nunca bebiera antes.
Todo eso, y todo lo demás, ya no importa.
Porque el sábado bebió. Demasiado.
Y llegó muy tarde a casa. Y lo primero que hizo al llegar fue coger un cuchillo de la cocina. Y luego te buscó. Porque sí, y porque te habías asqueado de ver cómo bebía y habías pillado un taxi sola para volver a casa sin él. Y te agredió. A ti no te hirió, pero sí a tu hermana, que se interpuso entre los dos.

Ahora da igual todo lo que él fuera y lo que hiciera en el pasado. Porque en la vida hay cosas injustificables y personas que nadie tiene por qué aguantar, ni una ni más veces. Así que, cuanto más lejos, mejor.

26 oct. 2008

Plan de domingo tranquilo

Si el domingo de la semana pasada me fuí de excursión, este domingo ha sido mucho más tranquilo. El plan de hoy ha consistido en:

-Levantarme tarde. Pero como que han cambiado la hora y, por lo tanto, había una hora más, la cosa no ha sido tan grave. En todo caso, necesitaba recuperarme de la película que ví anoche al cine: "Quemar después de leer", dirigida por los hermanos Coen y protagonizada por un George Clooney que hace de... hace de... Bueno, digamos que hace de mal marido, mentiroso, infiel y tipo enganchado a las citas vía internet. Y un Brad Pitt que hace de monitor de gimnasio muy cortito. "Comedia". Eso es lo que pone en el periódico. Ja, ja, ja y ja. No me reí en ningún momento y me dormí unos momentos.

-Vestirme de domingo. Eso es, cómoda. Tejanos zarrapastrosos, bambas, sudadera y camiseta. Concretamente, camiseta blanca que me compré ayer en Esprit porque me hizo muchísima gracia.
Mi pareja ha decidido que, además de ponerse tejanos zarrapastrosos y bambas, para jod..., perdón, para mimetizarse conmigo, él iba a ponerse esta otra camiseta (y se la ha puesto):

-Después de comer, he ayudado a mi sobrina pequeña a "disfrazar" a un boniato. De castanyera. Creo que he disfrutada más yo que ella. Una que aún es una niña. O casi.


Demasiado bien no se aprecia, que es una foto tomada con el móvil. Pero es un boniato disfrazado de castanyera.

- Y después, a ver a mi padre. Y por aquello que es domingo, que se acerca la Castanyada y porque sí... hemos comprado unas cuantas castañas. Y, ¡oh, sorpresa!, mi padre tenía panellets de piñones. Así que la merienda no ha estado nada mal.

De hecho, el domingo no ha estado nada mal en nada.

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Finalmente, quiero agradecer a Isa que hace ya días me concediera un premio:

Aunque es posible que algun@s ya lo tengan, yo se lo doy a:

- Mara, de Cuentos de un hada cansada

-Aïcha, de My only hope

- Maba, de El escaparate del bazar

- Olivia, de Olivia está sola

- Y a Rebeca, de Confesiones

22 oct. 2008

Una bola que crece y crece

Hace unos días me entró un mail al trabajo (uno de tantos). Se trataba de un archivo en powerpoint. Hay muchos powerpoint que ya ni abro. Llegaron a agotarme hace un par de años. Pero ése, por el título que tenía, lo abrí. "Muere lentamente". Y lo que había, bajo ese título, era el siguiente poema:

Muere lentamente quien se transforma en esclavo
del hábito, repitiendo todos los días los mismos
trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir
un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente quien evita una pasión, quien
prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre
las "íes" a un remolino de emociones, justamente las
que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los
bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando
está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto
por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se
permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee,
quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose
de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente, quien abandona un proyecto
antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que
desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando
siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que
conquistemos una espléndida felicidad.

Según el powerpoint, esa poema era de Pablo Neruda. Lo leí 2 veces. En la primera lectura, me gustó el mensaje, lo que dice, pero no me gustaron nada las exclamaciones y las mayúsculas que había al final del mensaje (ni la lentidud con la que aparecían las palabras: una palabra, otra palabra, y otra... y así hasta el final). En la segunda me dí cuenta que no rimaba en absoluto. Y aquí ya dudé. Parecía más una traducción y, sin ser una experta (¡que más quisiera!), se me antojó muy poco nerudiano. Busqué en Google, y me salieron bastantes entradas cuestionándose la autoría del poema. Porque no era la única que había recibido el correo y había pensado lo mismo.

Y parece ser (y digo "parece ser" expresamente) que el poema no es de Neruda. Es de una escritora y periodista brasileña, que se llama Martha Medeiros, pero que por aquellas cosas que pueden atribuirse a la ignorancia o a la mala leche, o a las dos cosas a la vez, alguien había cambiado la autoría. Internet y los correos reenviados en cadena habían hecho el resto. Si alguien dice que su autoría corresponde a Pablo Neruda, es que es de Pablo Neruda. Incluso a principios de año, en Italia, un senador citó este poema (allí se llama "Oda a la vida") en un agrio debate en el Senado, cuando se discutía la retirada de la confianza al gobierno de Romano Prodi.

Hay muchos más escritos que se han atribuido, por error, a autores que no son sus creadores. Normalmente sucede con escritores ya muertos y muy reconocidos (es el caso de Neruda y ese poema), pero hace no mucho leí algo parecido sobre un texto que se atribuía a Gabriel García Márquez. A mí, si fuera la verdadera autora, una total desconocida para la mayoría, no me haría ni pizca de gracia. Porque, además, con internet y su dinámica expansiva de las mentiras, la bola no hará otra cosa que crecer y crecer. Y acabará convirtiéndose en una leyenda urbana, con un parecido tan verídico y tan posible, que así se quedará.

20 oct. 2008

Excursión de otoño

Hay excursiones que tienen que hacerse en otoño. Bueno, pueden hacerse cuando se quiera, pero, como mínimo, una vez en la vida se tiene que ir en otoño. Porque sólo así se verán los distintos colores de las hojas y el manto que crean al caer al suelo...

La Fageda. Foto 1.

La Fageda. Foto 2.

Así que, teniendo esto claro, ayer fuí de excursión a La fageda d'en Jordà, a la Garrotxa, cerca de Olot. Un "faig" catalán es una haya castellana. Pero cuando se acaba la fageda, la excursión puede seguir por el Parque Natural de la zona volcánica de La Garrotxa. La excursión no es nada difícil, unas 3 horas y media o 4, dependiendo del ritmo. Además, es circular, así que no es necesario deshacer el camino y volver a pasar por los mismos sitios.

Cráter del volcán de Santa Margarita. En el centro del cráter se encuentra la Ermita de Santa Margarita. Es el sitio ideal para descansar un rato.


Ayer había muy poca gente. Claro que era para pensárselo: llevaban todo la semana anunciando lluvia, nubes y mal tiempo. Pero nada de eso. Al principio, sí, estaba tapado, pero al poco rato salió el sol y acabamos pasando calor.


Por la tarde, nos acercamos a Besalú, que está muy cerca. Yo no había estado nunca, y me gustó mucho. Tiene su parte de ciudad medieval muy bien conservada y da gusto andar por la judería y por las calles estrechas. Y ver el río y, sobretodo, el puente, que es impresionante. Sobre ese puente hay escrito un libro: "El puente de los judíos". Lo escribió el periodista Martí Gironell y se convirtió, en la edición en catalán, en el gran éxito de ventas del día de Sant Jordi de hace un par de años. Trata precisamente de la construcción del puente y describe bastante bien cómo era la vida en una ciudad medieval.

Besalú medieval

El puente de Besalú.

17 oct. 2008

Primer año

Mañana este blog cumplirá un año. Habrán pasado 365 días, 116 posts, más de 23.000 visitas (¡23.000 gracias!)... Y aquí sigo. Con imagen renovada desde hace nada.

Casi no sabía qué era un blog, y lo descubrí por cura casualidad. Recuerdo que busqué en el Google "Devil wears Prada", esperando encontrar la página oficial de la película. Y la encontré, pero también me salió el enlace de Devil wears Zara. Y me picó la curiosidad. A partir de aquí descubrí a Le Petit Trianon, de Vogue. Y enlazando uno con otro, me fuí aficionando. Primero sólo a blogs sobre moda y estilismos de gente anónima. Pero poco a poco a otro tipo de blogs.

Durante este año han cerrado algunos blogs a los que estaba completamente enganchada. Valley Girl cerró su blog. Demonée también cerró su Todo un punto al finalizar el verano. Y Soboro-Corina también sus Tres tristes tigres hace nada. Pero día a día voy descubriendo otros blogs nuevos. Se combina la tristeza por la desaparición de blogs -y bloggers- a los que había tomado cariño, con la aparición de otros de nuevos que ilusionan (justo hoy he descubierto el genial Crónicas de una soltería anunciada). Y siempre mantengo la esperanza que vuelvan aquellos que hicieron que me decidiera a crear mi propio blog. Mi ventana al mundo, hecha a mi medida.

Ya sé que este blog es bastante caótico y que no tiene una línea demasiado definida. Tanto escribo sobre libros que he leído, películas que he visto, excursiones que he hecho, ropa que me he comprado o que quiero comprarme, como comento alguna noticia que me parece interesante. Pero es que yo también soy bastante caótica, tengo temporadas en las que me interesan mucho ciertos temas y otras en las que me interesan otros completamente distintos. Y hay días en que me apetece escribir sobre algo en concreto y otros días en que prefiero escribir sobre alguna otra cosa. O no escribir, que también tengo días de ésos. Está claro: es un blog personal, pero soy demasiado tímida y celosa de mi intimidad para contar según qué y hacerlo aún más personal.

Aún ahora me sorprende que este blog esté prácticamente en su totalidad escrito en castellano, porque casi siempre hablo en catalán, es mi lengua materna y siempre que he escrito lo he hecho en catalán. Recuerdo que el primer post lo escribí en catalán. Y algunos otros de los primeros tiempos, también. Supongo que si los primeros blogs que descubrí hubieran estado escritos en catalán, todo mi blog sería en catalán (pero el descubrimiento ha venido después). Y al final me ha podido el hecho que me puede entender, y leer, mucha más gente en castellano.

Mi intención es seguir en esta tónica y a este mismo ritmo de actualizaciones (2-3 por semana. Más, ¡no puedo!). Y a por un segundo año.

15 oct. 2008

Recordando a Talitha

Desde hace unos días Barcelona tiene una nueva atracción: el yate Thalita. Fue construido en 1930 y es uno de los yates más grandes y espectaculares del mundo. Además de colosal, tiene una historia bastante curiosa. Ha pasado por las manos de varios propietarios, y durante la Segunda Guerra Mundial formaba parte de la Armada estadounidense, que lo había requisado a su propietario para patrullar, reconvertido en un cañonero guardacostas, por el Pacífico. Por aquel entonces, su nombre era Beaumont y su base era Pearl Harbour. Se salvó por los pelos del bombardeo japonés que destrozó prácticamente toda la flota americana. Aquel día no había atracado aún en el puerto.

El Talitha, atracado en Barcelona.

Actualmente pertenece al hijo de Paul Getty, Mark, que lo alquila por semanas, con tripulación incluida (17 personas) a un precio nada módico (315.000 euros). Y ahora mismo está en el puerto de Barcelona porque a partir de la próxima semana pasará a ser objeto de una restauración y puesta a punto importante.

Bien. Esta fue la noticia que leí este lunes pasado en el periódico y que más o menos he reescrito con más información sacada de internet. Y ayer aproveché la hora de la comida para escaparme hasta el puerto y tomar unas cuantas fotos (y, por cierto, que el yate no está atracado en el muelle que decía la noticia. Me pateé medio puerto de ida y medio más de vuelta). Lo que verdaderamente me llamó la atención fue el nombre del yate: Talitha. Paul Getty rebautizó así al barco en memoria a su segunda esposa.

Y eso me intrigó. Así que busqué quién era Talitha Getty. Y, ya puestos, descubrí algo más sobre Paul Getty. Que aparte de ser multimillonario y filántropo debía de haber hecho algo más en su vida.

Talitha Getty fue una mujer bellísima. Modelo y actriz de papeles muy secundarios (salía en una escena Barbarella, protagonizada por Jane Fonda). El bailarín Rudolf Nureyev dijo de ella que era la mujer con la que se habría casado. Pero lo hizo Paul Getty.

Paul Getty era el hijo de un multimillonario americano tejano (Jean Paul Getty Senior), que había hecho su fortuna gracias al petróleo. Pero su padre era tremendamente tacaño. Tanto que en su casa todos los teléfonos que había funcionaban sólo con monedas, y tanto que se negó a pagar el rescate del secuestro de uno de sus nietos –alegando que tenía 14 nietos más- hasta que no le mandaron por correo una oreja cortada del niño. Por suerte para los muchos proyectos que financió, Paul Getty Junior no salió así. Estuvo 6 años dirigiendo los negocios familiares de Europa en Roma, pero como que la branca empresarial que dirigía tuvo pérdidas su propio padre lo despidió. Él se divorció de su primera esposa y se casó más tarde con Talitha. Empezó el periodo de su vida en que sus máximas aficiones eran conducir a gran velocidad, beber y experimentar con las drogas.

Fotografía de Patrick Lickfield de Talitha en la terraza de su palacio de Marrakech. Es de 1969 y aún toda una referencia. Al fondo, su marido.

A finales de los 60, él y su esposa se dedicaron a vivir al límite. Compraron un palacio en Marrakech y vivieron también en el otro que tenían en Roma. Precisamente, una de las fotos más famosas que le hicieron está hecha en Marrakech. Esa foto la convirtió en un icono de estilo, que aún ahora tiene influencia en la moda actual. De hecho, para la colección Resort 2009 Gucci se ha inspirado en Talitha para crear sus vestidos de estilo agitanado. Talitha se convirtió en una rutilante estrella del ambiente hippy de la época. El ambiente de los ricos, claro. Entre sus amigos estaban Mick Jagger y Marianne Faithfull, su novia de entonces. También el diseñador Yves Saint Laurent.

Vestidos de la colección Resort 2009, de Gucci. Inspirados en Talitha.

Su final se corresponde también al de los grandes mitos de su época. Como ellos, Talitha vivió rápido, al límite, y murió joven. En 1971, el mismo año en que murieron por culpa de las drogas Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison y Edie Sedwigck, murió ella por sobredosi de heroína.

A la muerte de su esposa, Paul Getty se recluyó en Londres. Con el tiempo superó su adicción a las drogas, volvió a casarse, se apasionó por un deporte tan poco americano como el cricket, fue nombrado Sir del Imprerio británcio y se convirtió en un filántropo reconocidísimo en el mundo de la cultura. Paul Getty murió en 2003, a los 70 años.

12 oct. 2008

Mil cosas a la vez

Ya tengo internet de nuevo en casa. Desde el sábado. Pero porque me moví. Que en el primer sitio al que fuí me dijeron que "una semana más como máximo". Y con la tontería la cosa se hubiera ido hacia las dos semanas. Fuí a otro proveedor de la misma compañía y allí sí, tenían módems. Así que firmé el contrato y me fuí con mi módem nuevo a casita. Y de pasó aproveché y me cambié el móbil, que hacía meses que quería cambiármelo (estaba harta de encontrármelo desmontado por el bolso día sí y día tambíen).

Creo que ya lo había comentado en posts anteriores. Ese tipo de cosas (altas de servicios, bajas, cambiar de móbil, avisar al técnico de turno para que venga a "arreglar" algo o a hacer la revisión anual del gas, por ejemplo) me dan una terrible pereza. Ya sé que se tienen que hacer, pero... puedo dilatarlo meses y meses. Cambiarme de proveedor de internet tenía previsto hacerlo en julio, durante mis vacaciones. Con tres meses de retraso, pero ya está hecho.

Y ya aviso que estoy un poco perra para actualizar. Tengo varias cosas en mente que me apetecería publicar, pero en todos esos días no he encontrado el momento para ponerme. Y hoy ya veo que tampoco voy a poder (tengo los fogones llenos de ollas, sartenes y wok, que estoy avanzando comida para toda la semana. Y aún quiero ir a ver qué ha dado de si ese día de "puertas abiertas en festivo". E igual al cine. Y... buffff. Necesito un tercer día de fin de semana, eso lo tengo clarísimo).

Lo que quiero actualizar, sí o sí, es el formato del blog. Me he hartado un poco-bastante-mucho de esa plantilla, que nunca ha acabado de gustarme. Ahora mismo llevo hora y media -con interrupciones varias- viendo plantillas varias, descárgandolas en mi "blog de pruebas" privado y viendo cómo quedan. Y no me convence ninguna. O si me convence me borra todos los "widgets" o artilugios que tengo en el blog. Y no me apetece nada volver a perder los listados de favoritos, ni los contadores de visitas... que ya me pasó en mayo cuando se me desconfiguró el blog. Seguiré probando. El 18 de octubre hará un año que creé el blog, y me gustaría poder estrenar nueva imagen. Pero ya veremos. Que a ese paso igual tardo tres meses...

7 oct. 2008

No internet, no posts

Pues eso. Ya lo dice el título. Desde el miércoles de la semana pasada no tengo internet en casa. Tramité la baja y, cosa rara, fue de un día para el otro. Así que hasta que no tenga el alta de la nueva compañía, no voy a poder actualizar.
Espero tener internet el viernes de esta semana. COMO MÁXIMO. Pero no sé yo... No me fío de las compañías esas. Nada. Ni un poquito.

1 oct. 2008

Me la suda el Estatut

"Polònia" es un programa semanal de la tv autonómica catalana de mucho éxito. Se emite desde hace ya unas cuantas temporadas, y la verdad es que yo creo que va a seguir bastantes más (o eso espero). Trata las noticias del ámbito de la política con humor. Y eso se agradece.

Para mí, uno de sus mejores momentos lo emitieron en el programa de la pasada semana.

Protagonistas: Zapatero, Solbes y Montilla

Situación: Montilla va a Madrid a reclamar que se cumplan las previsiones del Estatut y pide más financiación para Cataluña. Zapatero y Solbes le dicen que... (ver el vídeo. Está prácticamente todo en castellano y los pocos trozos en catalán, salvo quizás el final, se entienden perfectamente).


¡La vida, con humor, es mucho mejor!