10 sept. 2008

Percepciones distorsionadas

Era un 11 de septiembre –la Diada de Cataluña- de hace 5 años. Supuestamente, Ella tenía que ir a trabajar a un restaurante. Pero habían anunciado lluvia, así que el amo la había llamada y le había dicho que no hacía falta que fuera. Bien. El chico que medio le gustaba “estaba enfermo”, o eso le dijo. Ahora, cinco años después, no recuerda muy bien cómo fue la cosa, pero acabó con una cita a ciegas con un prácticamente desconocido que había conocido por Internet hacía nada. Para matar el aburrimiento.

Como que no las tenía todas, la hora de la cita fue las 4 de la tarde. El sitio, más céntrico imposible. Delante del Corte Inglés de Plaza Cataluña, en Barcelona. No recordó que las 4 de la tarde era la misma hora en la que empezaba la manifestación independentista que se organiza cada año con punto de salida… sí, justo allí, delante del Corte Inglés de Plaza Cataluña.

A las 4 de la tarde, bajo un sol de justicia (sí, la predicción del tiempo ya se sabe…), Ella ya estaba allí, sentada en la baranda de la entrada de la estación de metro. Ella y muchísima gente más. Como para encontrar a un desconocido. Justo delante estaba un famosísimo actor catalán que iba a la manifestación, protagonista principal de una serie de muchísimo éxito en la televisión autonómica. Muy guapo, súper alto, súper cachas. El vivo reflejo del “David” de Miguel Ángel. Lástima que cuando habla pierde gran parte de su encanto. O eso es lo que ella piensa.

“Físicamente, que sea como él, que sea cómo él”.

16:15. Cada vez le entraban más ganas de irse. El citado llegaba tarde. Claro que con tanta gente, y viniendo en coche, a ver dónde aparcaba. “Paciencia”. La manifestación aún no había empezado.

16.30. Suena el móvil. “Dónde estás?”. “En la baranda. Chica morena, camiseta azul turquesa, tejanos y bolso blanco en bandolera”. “Ah, ya te veo”.

Llegó Él. Bajito. Mucho más bajito que Ella. De apariencia normal, pero muy anodino. Pantalón beige y camisa de manga larga beige. Anodino. Manchado de aceite. Tanto el pantalón como la camisa. Ella no decía nada, pero Él sí que dijo que “Es que he tenido que buscar entre la ropa sucia. Eso es lo menos sucio que he encontrado. ¿Qué quieres hacer?”. “Irme a casa”… pero no, Ella decidió que ya que estaba allí, que Él había venido de lejos y que igual era bellísimo por dentro, pues un ratito, ¿no? “¿Damos una vuelta?”. “Bueno”.



La “vuelta” duró una dos horas. Cuando quiere, Ella anda rápido. Él, no tanto. Plaza Cataluña-Born-Barceloneta-Maremàgnum-Barceloneta de nuevo-Ciutadella-Plaza Cataluña… Él: “¡Qué cansado estoy! ¿Tomamos un donuts?”. A la hora de pagar: “Es que no llevo dinero en efectivo…”. “Grrrrrrrrrrr... ”

Ella creía que ya era la hora de la despedida. Pero no. “Te acompaño a casa. Es que me lo estoy pasando muy bien contigo”. Ella: “No, no. No te preocupes. Que yo pillo el metro aquí y estoy en cinco minutos. Que si vamos a buscar tu coche, te enseño cómo llegar, habrá calles cortadas por la mani… en fin, que se te hará muy tarde”. Él: “no te preocupes, que mañana es fiesta”. Ella: “grrrrrrrr, que no, de verdad”. Pesado, pesado, pesado, pesado, pesado y encima corto. Me lo tengo bien merecido, por meterme en Internet. ¡Qué cruz!

Él: “Bueno, que si quieres saco dinero del cajero y te invito al cine y no te llevo a casa. Pero no te vayas todavía”. Ella: “es que… verás…, que me sabe mal, que no me gusta el cine, que…” (quiero irme a casaaaaa). De repente, cruzando una calle, en dirección contraria venía la hermana de Ella. Presentaciones. Maldita risita de la hermanita. Él: “si quieres también invito a tu hermana y a su amiga al cine”. Ella: “que no, que ella tienes sus planos, y que yo tengo que irme”. Él: “Bueno, venga, pero volvemos a quedar, eh? Y yo pago el donuts”.

Mientras Ella estaba aún el metro, empezaron a llegarle mensajitos tipo “Seguro que no quieres que venga, aún estoy en Barcelona”; “Me lo he pasado muy bien”; “Tú y tu hermana me habéis gustado mucho”… Diosssss, ¡qué cruz! .

“¿Borrar número de teléfono de la agenda?" ¡Sí!.

Fin de la historia. Para Ella.

Para Él continúa. Cuando faltan unos pocos días para el 11 de septiembre de CADA AÑO, le manda mensajitos al móvil. “Soy XXXX. Me gustaría volver a quedar contigo. ¿Te espero en nuestro sitio de siempre a la misma hora?”. Ella no responde.

Pero este año se ha superado. Mensajito: “Aquel día yo noté que estuvo a punto de pasar algo. Y sé que pasará, porque estamos predestinados.”

Suerte que Ella no cree en el destino. Y no entiende como puede haber percepciones tan distintas y tan distorsionadas de las mismas vivencias…

11 comentarios:

maba dijo...

dime que no es verdad!!!!!!


jajajajajaja...aunque a tí no te haga gracia!! yo me parto!!!!!!

también tengo una parecida....y juré no volver a hacer nada similar!!!

pero qué fuerte lo del tipo este y su no-intuición no??

Soboro dijo...

Flipo.
La gente es que no coge las indirectas, ja, ja.
Creo que ya no es necesario ser educada y amable, para la próxima le puedes decir: "¡Tío, que no me interesas, joder!". A veces por no ser desagradable con la gente tenemos que aguantar demasiadas tonterías.
Besos

Blaudemar dijo...

Maba: es cierto, totalmente cierto. Nunca una tarde se había hecho tan laaaaaarga.
Y yo cuando lo recuerdo tb me río. Él, todo manchado, vestido monocromático soso, muy muy muy impresentable. ¿Y lo de mi hermana (que tb es "mala suerte", con lo grande que es Barcelona)? Es que era para flipar

Soboro: es cierto. Pero a mí me da él es de esos que sólo escucha lo que le interesa...
En todo caso, ignorarle es una gran solución...

Lileth dijo...

Qué horror, es como una serie de miedo... Qué fuerte.

Cactus dijo...

Uf.... pues ya sabes lo que tienes que hacer cada 11 de septiembre: apagar el móvil!!
Así al menos, aunque luego tengas que leer el mensaje igual, no tienes porque hacerlo el mismo catastrófico día..

Mare, que tío más tonto, no?! Puede que sea una buenísima persona, pero es mu' pesao', jaja!

Un besito y ánimo que "mañana recibirás un mensaje de alguien muy especial", jaja!

Olivia dijo...

Jajajaja!!!!
Hay gente que parece que no quiere pillar las indirectas muy directas.
Alguno en mi vida ha habido asi. Tranquila, pasan algunos años, pero al final se cansan xD

Un beso

laetitia dijo...

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaagggggggggggggggggggg!!!!!!!!!!!!!


Me muero, te juro que yo me muero!!! Tia, qué agobio. Mabita, de verdad que con una parecida y te quedan ganas de reirte?!?!!? Qué agobio!!!

Lo de la no-intuición me gusta!!! Aunque yo llevo una temporadita que no sé qué leches le está pasando a la mía!!!! (Nada de elemental querido Watson, sigo perdida cual pez)

Besos chicas,

Gema

Aïcha dijo...

dios que cruz, te comprend o comprendo a la chica, tambien me ha psado cosas asi y es horrible...
Pero vamos lo tuyo ya es la repanocha vestido con la ropa sucia puajjjjjjjjjjjjjjjj
tienes el cielo ganado sin duda

Mara dijo...

suena a sico cita! jajaja no has pensando en cambiar de número? Menos mal que no sabe donde vives!!!

buscando mi lugar dijo...

uff uff como podemos ver las cosas tan diferentes en una misma situación?

jajaja por suerte no sabe dónde encontrarte.

sudokera dijo...

mmmm...no recordo pas haver-te trobat un 11 de setembre per Barcelona...mmm

cues de pansa