18 sept. 2008

Historias de Madrid

Tengo 2-3 posts en mente, pero no hay forma humana de encontrar tiempo para escribirlos. Llevo una semana de locos, como si la vuelta al cole también me hubiera contagiado a mí y tuvieras más cosas pendientes que nunca por hacer. Y tengo que hacerlas ya y dejar de aplazarlas. Además, estoy viviendo una segunda crisis tipo tengo-que-dejarlo-todo-listo porque la próxima semana me he pedido vacaciones. Yo y mis ideas. También me está bailando por la cabecita la idea de abrir un segundo blog paralelo a éste y con un tema monográfico, que durará lo que dure. Veremos.

Pero hoy -y a ver si puedo terminar- me apetece hablar de Madrid. Ya lo dije en una de mis anteriores entradas: me iba pa'Madrid. Y estuve 4 días. He estado antes infinidad de veces. Bueno, infinidad, aquello que se dice infinidad, tampoco. La he visitado 3 veces como Dios manda. Y he estado de paso unas 3 o 4 veces, en las que he aprovechado para ver algo y medio y no mucho más.

Recuerdo que la primera vez que estuve tenía... 14-15 años. Me había "tocado" por error una beca de un mes a Inglaterra (sí, por error: yo cursaba 3º de ESO y las becas eran para 3º de BUP. Yo no me dí cuenta, mi profesor de inglés, tampoco, y el Ministerio de Educación, tampoco. Sí que me dí cuenta cuando llegó la denegación de la beca a mis otros compañeros de clase que también la habían pedido. Pero a caballo regalado... Y sí, fuí la más pequeña de los 2000 becados de aquel año. Y del año siguiente, en que me renovaron). Estuve en Madrid sólo de paso y sólo recuerdo que ví el templo de Debod. Aún no me explico cómo terminé allí, porque de paso, aquello que se dice de paso, no me iba. Supongo que me equivoqué de parada de metro.

Con 17 añitos fuí con mi compañeros de Historia del Arte. Eso tuvo su miga. En esa asignatura sólo éramos 5, y en principio sólo iba a ir yo sola con todos los de Arte de COU (sí, es que yo hice todo el ESO y el Bachillerato hace como unos 18 años -sí, hace ya 18 años que empecé 1º de ESO- de forma experimental, cuando no se hacía en casi ningún sitio más y en el instituto en el que cursaba Bachillerato "coexistíamos" con el BUP y COU). Los de COU, todos, absolutamente todos ellos, no me caían bien. Así que no me explico cómo, pero logré "manipular" a mis amigas, y al final terminamos siendo 5.

Aquella fue mi primera visita en serio a Madrid. Y, sinceramente, no me gustó. Era febrero. Hacía mucho frío. Nos llovió. Viajar sin dinero y con profesores cuya máxima preocupación es que no se mezclen chicos con chicas en las habitaciones, no mola. La pensión era súper cutre y había un japonés muy muy asquerosillo que se nos insinuaba y nos ofrecía dinero para pasar a su habitación. Íbamos de museo en museo, y de visita guiada en visita guiada. Allí pillé la primera gran borrachera de mi vida, de esas que no sabes cómo pero despiertas en tu cama y eres incapaz de recordar qué ha pasado en las horas anteriores. Eso de compartir penas es cierto que une y, al final, los de COU terminaron cayéndome bien e, incluso, terminé enamorada hasta las trancas de uno de ellos. Claro que ya me ocupé yo de que él no se enterara nunca.

Hace un par de años, por el puente de la Constitución, volví a Madrid. Y aquí sí, me gustó. Muchísimo. Hacía frío, pero daba igual. Volví a ver museos, pero me gustó. Y más me vale, porque con un historiador del arte y museólogo como pareja, o me gusta o lo tengo complicado. Estuve en el Escorial, pasé muchísimo frío, pero disfruté aún más de la visita. Y quedaron muchas cosas por ver o, sencillamente, volver a pasear por sus calles.

Y hasta la semana pasada. Madrid sigue gustándome. He vuelto a visitar El Prado. También hice una super excursión hasta el Museo del Traje (que está bien, pero me esperaba otra cosa: mucho museo, mucho espacio, demasiada vitrina vacía y ninguna referencia a qué pasaba fuera de España). Fui de las primera en entrar a las 10:30 en la primera visita guiada del Monasterio de las Descalzas Reales (el Monasterio es impresionante, pero la visita guiada da demasiados datos tipo "fulanita de tal, que era prima hermana del sobrino de la fundadora, que a la vez era hermana de fulanito"). Y pateé, pateé muchísimo. Fui de shopping, buena soy yo, y me volví literalmente loca cuando descubrí toda la zona de Fuencarral. Me he enamorado de Malasaña, sus calles, sus bares, su todo. De hecho, el apartamento que alquilamos estaba en esta zona. Y cuando vuelva, volveré allí.

Porque volveré.

¡Ah! Cuando estaba delante del Prado, me entrevistaron. Para un reportaje promocional de la candidatura de Madrid a los JJOO. Me vieron haciendo una foto, y como que el reportaje trataba de transmitir la visión de Madrid que tienen los visitantes de la ciudad a través de las fotos que toman (sí, ayer les mandé mis fotos) y que intercalarán en él, pues, ¡ale!. Una catalana haciendo promoción de Madrid. Y yo intentándome tragar toda mi vergüenza y terror a las cámaras.

Cuelgo unas pocas fotos, pero es que realmente tomé muy pocas. Cuando ya he estado en un sitio, ya me pasa eso. Dejo de hacer fotos. Y me dedicó más a pasear, revisitar sitios y vivir la ciudad.

Iglesia de Los Jerónimos, al lado del Museo del Prado. Acababa de tomar esta foto cuando me entrevistaron.

Allí está, allí está, viendo pasar el tiempo... ¡La puerta de Alcalá!

El Palacio Real, de lejos. Por fin lo visité. Siempre que había ido estaba cerrado debido a la celebración de "actos protocolarios". Maldita suerte la mía, porque esta vez, el primer día que me acerqué, también estaba cerrado por el mismo motivo. Volví a la mañana siguiente.

La plaza Mayor, tan bulliciosa y tan llena de gente como siempre.

2 comentarios:

Soboro dijo...

Qué asco de japonés salido!!!!
Y tú emborrachándote y sin saber lo que había pasado esa noche ... anda!
Pues yo estuve en Madrid con veintidós años más o menos.
Por la mañana veía museos y por la noche salía con mi prima. Ese ritmo lo aguanté dos días, después cogí el avión a Toronto y me quedé dormida varias veces en el avión, si es que una no puede abarcarlo todo ...
Besos

maba dijo...

Madrid es impresionante..pero.. cuando vi la Plaza Mayor..ay, me acordé de las ali-oli y el bocata de calamares del Postas!!!

yo en el Museo del Traje me rei muchísimo haciendo el tonto con las actividades infantiles...si es que...

me parecen unos días estupendos y muy bien aprovechados.. os haceis unos viajes más apañados !!


gracias por contarlo! besos!