8 ago. 2008

De las vacaciones y los turistas

Estaba yo leyendo la página 222 de "El consuelo", de Ana Gavalda, y me he encontrado con que:

"A Charles no le gustaban las vacaciones.

Marcharse una vez más, descolgar las camisas del armario, cerrar maletas, elegir, contar, renunciar a llevarse todos los libros que quería, tragarse kilómetros y kilómetros, tener que vivir en casas alquiladas espantosas o volver a los pasillos de hotel y a esas toallas que olían a lavandería industrial, tomar el sol cual lagarto varios días, decirse, aaaaah, por fin, tratar de creérselo y aburrirse.

A él lo que le gustaba eran las escapadas, los impulsos, las semanas de trabajo interrumpidas de repente; el pretexto de una cita fuera de París para perderse lejos de las autopistas.

Las casas rurales del Cheval blanc donde el talanto del chef compensaba los adefesios de la decoración; las capitales del mundo entero, sus estaciones de tren, sus mercados, sus ríos, su historia y su arquitectura; los museos desiertos entre dos reuniones de trabajo; los pueblecitos que no estaban hermanados con ninguno otro; las zanjas hasta donde alcanzaba la vista; y los cafés sin terraza. Verlo todo pero no ser nunca turista. No volver a vestir jamás ese hábito miserable."

Es que, visto y entendido así, ¡¡ni a mí me gustan las vacaciones!! A mí me pasa un poco como a Charles (y eso que no tengo una pareja que me la pega, una hija postiza que casi ni me habla, ni me paso la vida de aeropuerto en aeropuerto). Pero lo que me pasa es que, por suerte, acepto lo que hay y lo que toca. Y lo que hay y lo que toca es que mis vacaciones sean a finales de julio-agosto, como las de todo el mundo; mi economía es la media, como la de la mayoría del mundo, y, por lo tanto, mis vacaciones van a ser como las del todo mundo. Y aunque preferiría otra cosa, me va a tocar hacer colas en los museos; seguir sorprendiéndome porque hay gente que es incapaz de ver las cosas por su propio ojo y que sólo verá las piezas, monumentos, paisajes, lo-que-sea, a la vuelta, en el vídeo; apechugar con los retrasos en aeropuertos, trenes y demás; soportar las músicas ajenas a toda pastilla en una playa atestada, y hacer acopio de una buena dosis de paciencia...

De todas formas, no puedo sino estar de acuerdo con Charles y tratar de huír del "ser turista". Y supongo que como yo, la mayoría de la gente. Prefiero "vivir" a "ver". "Tranquilidad" a "muchedumbre". Y, evidentemente, preferiría ser "viajera", pero eso último lo soy de forma bastante limitada. ¿La culpa? El poco tiempo, la planificación previa, Don dinero de nuevo, el saber que tengo pocos días y que quiero aprovecharlos al máximo...

En fin... que a pesar de compartir el punto de vista de Charles, yo voy a seguir disfrutando de los pocos días que me quedan aún de mis vacaciones. Descansar, leer, playita, piscina, coche arriba y coche abajo, las buenas comidas y las cenas tardías, ir un poco a deshora... ¡Que de eso se trata!

4 comentarios:

razonamiento social dijo...

Hola
¿Dede que colgaste esas fotos en La Mola no has vuelto a la montaña?
Si que te sentó mal eso de hacer de pixapins.
Pues ahora en los Pirineos hace fresquito. En un Pim pam pum tienes el Cadí, Nuria o Vallter o sinó a gandulear que para eso son las vacaciones.
Adéu.

laetitia dijo...

Bueno, bueno, no te quejes tanto. De tu viaje de Berlín volviste encantada!!! Yo sólo tengo una semanita de vacaciones este año y ni extranjero ni na de na. Pero bueno, me han dicho que Vigo es muy bonito, voy con una buena amiga y allí me juntaré con otra que está en Portugal. Seguro que al final es fantástico.

A mí de las vacaciones me pone nerviosa la playa. Supongo que si vas con más gente de tu edad es distinto, pero yo cuando he ido casi siempre ha sido en familia, y la verdad es que tampoco le saco demasiado jugo. Para descansar prefiero mi casa y más de tres o cuatro días vegetando me pone nerviosa... pero bueno, este año ni siquiera voy a tener que "sufrir" por ello!!!!!jejeejeee

Bueno muchacha, un beso. Ya nos irás contando,

Gema

maba dijo...

qué bueno el texto de Charles!!

yo tampoco quiero ser "turista"... aunque no es sólo cuestión de dinero/tiempo...es la actitud..y la eterna discusión... yo prefiero tomarme algo y charlar con el camarero y con el vecino de mesa que hacer cola para ver la Gioconda en tres segundos...

entiendo que con mi "actitud" nunca veré la Gioconda...pero a cambio tendré otras cosas que me satisfacen más..

te recomiendo el artículo de Pérez-Reverte de El Semanal de este domingo yo me he descacharrado (es tan real!!)

Berlín, uffff que envidia me has dado..y si voy algún día...te voy a pedir consejo fijo!!

Aïcha dijo...

Charles y todos nosotros, en verdad creo que todos o casi la mayoria tenemos el pensamiento ese de que unas vacaciones masificadas no son del todo vacaciones, obviamente las razones que tu argumentas son las que nos hacen fabricar este tipo de vacaciones.
Yo, por suerte o desgracia, todavia soy estudiante, asi que suelo planearme las escapadas y viajes en epocas del año diferntes a la mayoria, y si no intentad visitad el Louvre de París en agosto ya vereis que delicia...
saludos ^^