2 jul. 2008

Sólo cierra los ojos y habla en silencio


Hay muchísimas veces en las que nuestro cuerpo habla por nosotros. Es más, a veces nos delata. Por nuestra boca podemos estar diciendo una cosa, pero nuestra postura corporal dice lo contrario. Y la que no miente es la postura corporal. Ya sabéis: brazos cruzados = actitud defensiva; mover el pie incesantemente = nerviosismo; piernas cruzadas, señalando a una persona = interés hacia esta persona; tocarse la nariz mientras se habla = mentiroso a la vista; mirada huidiza = no decir toda la verdad; etc.

Pues bien, hoy he descubierto otra cosa. Además de hablar por nosotros nuestro cuerpo, también nuestro rostro inmóvil y relajado sabe hablar. Estoy haciendo un curso sobre técnicas de comunicación asertivas (decir lo que se quiere decir en cada momento utilizando las palabras apropiadas y sin herir a nadie) y hoy nos han propuesto hacer un ejercicio:

"Trabajad en parejas. Uno de vosotros va a ser el observador. El otro, sólo tiene que cerrar los ojos y relajar el rostro. Y pensar durante un par de minutos en dos situaciones: una agradable y otra desagradable."

Mi situación agradable:

Estoy sola en la playa. Son las 9 de la mañana aproximadamente de un martes luminoso. No hay demasiada gente y yo no tengo a nadie a mi alrededor. Un chico corre por la orilla del mar, seguido por su perro. Un par de abuelos madrugadores se bañan un poco más alejados. Pocas bicis por el paseo Marítimo. Estoy sentada en mi toalla, aún con el short puesto. Leo un buen libro. Una suave y refrescante brisa marina me envuelve.

Mi situación desagradable:

Es una tarde de un día de entre semana. Pero yo no trabajo. Es aún verano y yo visto una camiseta de tirantes, unos pantalones piratas y unas sandalias flip-flop. Llevo un bolso de rafia en bandolera, mientras sujeto un par de libros que voy a devolver a la biblioteca. El cielo está muy nublado, cada vez más negro. Me faltan aún 15 minutos buenos para llegar a la biblioteca. Intento ir rápido, pero con las flip-flop es complicado. Se oye un trueno fortísimo y empieza a llover a mares. Yo no llevo paraguas. Y me empapo en pocos segundos. Enseguida empieza a bajar agua por la calle y aún cuesta más andar con las flip-flop. Los libros se me empapan también. Y todo lo que está dentro del bolso de rafia, que no es impermeable. Las gafas se mojan también y en cuestión de segundos ya no veo nada. Y no hay portales donde resguardarme.


Sin decir nada, y sin dejar de cerrar los ojos, mi rostro ha hablado por mí, y ha hecho evidente para mi compañera -por una relajación inconsciente de los músculos y una semisonrisa- cuando estaba pensando en "mi" situación agradable y cuando se trataba de "mi" situación desagradable.

12 comentarios:

maba dijo...

qué interesante el ejercicio..tu situación agradable me encanta pero..la desagradable..qué escalofrío!! vete a secarte ya!!!

besos

laetitia dijo...

Que pasada, verdad? Yo creo que las personas emitimos y percibimos mucho más de lo que sabemos conscientemente. Por eso a veces dos personas que en apariencia dicen o hacen lo mismo te transmiten "sensaciones" distintas. Hay muchos matices que podemos percibir y que nuestro cerebro asimila. Por eso siempre es muy importante hacer caso de las sensaciones.

Yo era una persona muy intuitiva y he tratado de evitarlo durante un tiempo, pero ahora he vuelto a retomarlo,y en cuanto me he abierto un poco de nuevo me he dado cuenta de algunas cosas que tenía que solucionar. Conocí a alguien que me asusta. Todavía no sé porqué, pero he decidido dejar de planteármelo y hacer caso de mi instinto. Creo que es muy importante, porque estoy segura de que muchos gestos que me hacían sentir incómoda tienen algún sentido. Si tengo tiempo de leer algo sobre el tema lo haré, porque tu post, junto con mi situación, me han despertado el interés.

Un besazo, preciosa:

Gema

Blaudemar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Maria stories dijo...

Que ejercicio más interesante. Realmente nuestra mente y cuerpo son muy sabios y da como miedo pensar como se interelacionan las cosas.

Ya estás preparada para la Fiesta Mayor? jajaja!

Gema, estás de vuelta?

Un beso a las dos

mattie dijo...

Yo tambien hice un curso sobre el tema y es genial, ponerlo en practica en segun que situaciones es otra cosa, a mi me cuesta mucho pero estoy en ello. Saluditos y gracias por visitarme

Cruela dijo...

Si no hay más que ver un bebé durmiendo... su cara refleja placidez absoluta y cuando se le entra la hora de comer o tiene el pañal lleno ya le cambia tanto que sabes que de aquí a nada va a berrear....

y es cierto nuestro cuerpo y cara siempre nos delatan
Besos

susana dijo...

Q interesant. Yo debo ser de lo + xpresiva, m lo dice todo el mundo y es algo q intento controlar pero como bien he leido el lenguaje corporal solo se puede controlar unos minutos porq luego el subconsciente es mas fuert y libre con lo q como si m doy cabezazos contra la pared.

Bsss

Usul dijo...

Hola!

Saltando de blog en blog me he encontrado el tuyo y espero que no te importe que te postee ^^

Me ha parecido muy interesante el curso ese que comentas, pero la sensación mas que desagradable es fastidiosa, en plan "¡joder, ahora a secarlo todo!" =P

Respecto a lo que comentais de la intuición acerca de las personas, siempre hay que buscar el significado detrás de los gestos y las palabras, procesar todo lo que vemos y oimos para responder con la máxima celeridad posible y en los casos en los que no sea posible recordar todo lo que podamos para analizarla mas tarde.

De la misma forma debemos intentar dejar que el resto vea solo lo que deseamos que vean o interpreten de nuestras palabras o gestos, pero si existe alguien con la misma capacidad de intuición u observación que nosotros puede que tengamos un problema...

A pesar de todo hay que estar muy "bien entrenado" para no conseguir hablar con los ojos, esos eternos traidores de nuestro propio ser que nunca mienten y es complicado mantenerlos a raya jejeje

Un saludo y perdón por la parrafada ^^

Blaudemar dijo...

Mattie: gracias por pasarte. Es cierto, poner en práctica las técnicas que se explican en ese tipo de cursos pueden costar (a algunas personas más que otras), pero en la medida que nos proporcionan nuevos recursos, sólo es cuestión de tiempo que, sin darnos cuenta, apliquemos alguna. Y eso siempre será positivo.

Cruela: es cierto. Se acostumbra a relacionar la "pureza" con la infancia. Pero a medida que crecen acaban "contaminándose" con la actitud de los adultos...

Usul: gracias por la visita y por el comentario. Estoy de acuerdo con lo que cuentas. Antes, cuando no tenía ni idea de lenguaje corporal (tampoco es que sepa un montón), no me fijaba. Pero ahora siempre me fijo. Y es muy curioso, y en algunos casos muy revelador e interesante.
Los ojos normalmente no mienten. Pero hay gente que intenta controlar la mirada, para no dar "pistas", y es peor. Una mirada, fría, calculadora... no me gusta, ni la mirada, ni la persona.

Gracias a todos por la visita y por comentar.

Nimrod dijo...

Pues... podrias poner mas ejemplos... =D
Que a mi es algo que me llama la atencion, hay algun libro sobre ello para descargarse de algun sitio?
Yo la mirada es algo que tengo bastante entrenada, tanto como para no tener que decir ni una sola palabra, como para no decir nada o para decir lo que dicen mis labios ^^

Cosas que tiene el que te impacten segun que peliculas de joven (porque yo nunca he sido pequeño)

Respecto a lo de mi blog, bueno, es lo que tiene arriesgarse, pero pese a haber perdido en parte la fe, prefiero arriesgarme a que me dejen con el corazon hecho polvo a decir como Alejandro Sanz "¿y si fuera ella?"

Prefiero vivir a tope, que moderadamente y con miedo ^^

Muchas gracias a ti por pasarte y comentar en mi blog ^^

Un saludo!

Casandra dijo...

Que curioso. Nunca me habia fijado. Aunque si es cierto que hay gente que cuando tiene pesadillas pone cara de pasarlo mal tambien. Creo que despues de leer tu post me fijare mas en los gestos de la gente. Un besuqui!!

Blaudemar dijo...

He "censurado" un comentario que había dejado yo aquí en respuesta al de Gema. Pero hoy no he ido al trabajo y, por lo tanto, no he entrado desde allí. Igual me estoy volviendo un poco paranoica, pero veo que he tenido unas 10 visitas desde el mismo proveedor de internet que el curro, con el mismo nombre... Con lo cual, fijo que algún compañero de trabajo me ha visitado el blog. Me da igual, pero en este comentario dejaba una opinión demasiada clara sobre alguien que creo que es mejor que me reserve para mí. Por si acaso. La parte inofensiva:

GEma: yo creo que tenemos que hacer caso de nuestra intuición, no suele fallar. Sólo que a veces preferimos no hacer caso de estas primeras sensaciones -que suelen ser acertadas- y nos engañamos a nosotros mismo.

Eso es un poco como cuando empiezas a salir con alguien y estás al inicio del enamoramiento. SEguro que nos damos cuenta de aquellas cositas de la otra persona que no nos acaban de gustar... pero como que estamos tan tan tan en las nubes, las obviamos, preferimos no verlas. Luego pasa el tiempo, puede que llegue la convivencia... y aquí sí, aquí ya no se perdona nada. Lo que antes casi ni veíamos, ahora nos desquicia. Pero en el fondo, ya lo habíamos percibido... y preferimos engañarnos.