30 jul. 2008

Pereza

Ya lo dice el título del post. Tengo pereza. Y no es porque aún esté de vacaciones, no. Hay ese tipo de cosas que tienen que hacerse, que algún día tienen que hacerse, pero no se hacen. Se dejan "para más adelante", "para cuando tenga más tiempo", "para otro día", "para...". Sí, para vacaciones.

La mayoría de ellas son chorradas, lo sé. Pero es que es pensar en ellas y me invade un sopor terrible. Y tampoco es que saquen tanto tiempo, pero... Concretando:

- Tengo que sacar la funda del sofá, lavarla y volverla a poner. Es una chorrada inmensa, lo sé, pero es que pelearse con una funda de sofá que SEGURO que encogerá cuando la lave da una pereza terrible.

- Lo mismo con los dichosos cojines. Desenfundarlos, lavarlos, planchar y volver a enfundar.

- Hacer "selección" de libros. Está a punto de llegar ese momento en el que ya no caben más libros en las estanterías. Y no, no cabe otra estantería. Así que me toca escoger aquellos libros que van a pasar a otra vida (peor) en el trastero. Y eso más que pereza, duele. Casi es como si me tuviera que amputar una mano. Tengo decidido que los pocos libros de Derecho que quedan se van para el trastero, y también aquellos otros de bolsillo de "consumo rápido", que se leen, prácticamente se olvidan y difícilmente volverán a leerse. Pero creo que no son suficientes.

- Hacer lo mismo con las revistas. Que vale que guarde las "Historia y Vida" y las "National Geografic", pero creo que los "Cuores" antiguos sin leer ya no los leeré. Y pasa lo mismo con las "Vogue", que me compro y dejo a la mitad. Y claro, ver los trapitos que tenían que llevarse el invierno pasado ya no tiene emoción alguna.

- Debería hacer lo mismo (y otra vez) con la ropa. Da pereza. No duele tanto.

- Actualizar cosas del ordenador. Lo odio. Y tengo que actualizar el antivirus, el messenger (Sudokera, va por tí, que ya estoy harta que me digas que soy una cutre con mi versión prehistórica), la barra de navegación del explorer (eso lo he hecho hoy; ahora tengo la más nueva de todas... y creo que me gustaba más la antigua), el itunes, y más, pero sólo de escribirlo me entra pereza.

- Cambiarme el móvil. El mío está llegando a un estado de decrepitud total. Se me desmonta, cada día una pieza más, y queda todo desparramado por el bolso. Aún tengo suerte, y lo puedo montar y funciona. Pero no puedo seguir así. Y más teniendo en cuenta que casi a diario me llega un sms de Orange ofreciéndome un móvil nuevo... Pero es que quería ser un tiempo "libre", sin estar sujeta a contrato de permanencia ni nada. Cosas mías.

- Cambiar de proveedor de internet. Creo que eso es lo peor de todo. Tener que bucear entre folletos infumables, comparar precios, velocidades... y darme de baja del actual. En un par de semanas también se les termina el chollo de la obligación de permanencia. ¡Ya era hora! 18 meses de abuso contínuo. Que cuando lo contraté estaba bien, pero ahora ya no.

- Poner los medicamentos todos juntos (Eso implica buscarlos antes). Y tirar los caducados. Y los que ya no sé ni para qué eran.

- Descargarme las fotos de Berlín. Eso quería hacerlo hoy, pero bueno... de mañana no pasa. Y me gustaría hacer un "fotolibro" con las mejores fotos, que eso de tener cámara digital es lo que tiene. Tengo miles de fotos en el ordenador, pero ninguna que pueda tocarse y enseñarse.

- Y creo que ya está...

BUFFFFFFF

17 jul. 2008

Titulares

Esta mañana, cuando iba a mirar por encima el Periódico digital, no he podido evitar hacer una ojeada rápida a los titulares. Evidentemente, en todas las secciones abundaban más las malas noticias que las buenas (que no son noticia), pero la sección de economía era apocalíptica:

Las companías Delta y American Airlines también presentan pérdidas.
Turbulencias en el sector aéreo.
Ese "también" es brutal. Y Spanair, y Roca, y...

Vivienda anuncia un plan para comprar suelo a las promotoras.
Las consecuencias del desplome de las inmobiliarias.
Claro, les compramos el suelo con el que las "pobrecitas" han estado especulando durante años, y a los pocos días las contratamos para que construyan allí mismo pisos de VPO. ¡Anda ya!

Afectados por el concurso (de Martinsa, se entiende) empiezan a mobilizarse.
Las consecuencias del desplome de las inmobiliarias.

El euríbor mantiene en julio la tendencia a la baja.
Las consecuencias del desplome de las inmobiliarias.
Ya puede ir bajando, ya... que los precios de los pisos siguen por las nubes.

Viviendas que son buenas para tributar a Hacienda pero malas para vivir en ellas.
Con la ley hemos topado.
La cuestión sigue siendo joder al prójimo. Ahora va a resultar que viviendas de antes de 1950, con menos de 2,20 m. de altura, no van a obtener la cédula de habitabilidad. Así los propietarios no van a poder venderlos, ni alquilarlos... Heredan un "muerto". Pero eso sí, van a tributar por el impuesto de sucesiones. Faltaría.

La OCDE recomienda liberalizar los hidrocarburos.
Venga, que ya tardaban. Dentro de nada, el litro del gasóleo a 2 euros.

Bruselas quiere subir un 18% el precio del tabaco.
Eso no lo encuentro mal del todo (claro que yo no fumo). Pero más les vale que no les dé por seguir subiendo otras cosas, que a ese paso no sé yo. Coño, que el IPC está ya en un 5,1%!!

Roca pone en marcha una plan de prejubilaciones voluntarias.
Recorte de plantilla por el desplome de la construcción.
Más de lo mismo. Un pez que se muerde la cola. Una rueda que ha empezado a girar y no tiene intención de parar.

Los mileuristas ya representan al 42% de todos los asalariados.
Sí, habéis leído bien. Al 42%. No hace falta que el Ministerio de Vivienda compre suelo a especuladores para hacer VPO... no sé quién va a poder comprarla.

Las ventas de coches bajaron un 8% a la UE en junio.
Sí, y las de Seat bajaron un 15,5% durante el mismo período. La rueda sigue girando.

En cursiva, mis comentarios. Es que no he podido evitarlo. ¡¡Para que a mí me digan luego que no hay crisis!!!

15 jul. 2008

Sobre culpas y preocupaciones


Hace ya unos días terminé el cursillo sobre "técnicas asertivas". El último día, el profesor -licenciado en filosofía- aprovechó para decirnos cuatro cosas sobre culpas y sobre preocupaciones. Fue muy interesante. Posiblemente, bastante más que las 11 técnicas para ser asertivos que también aprendimos. Así que voy a intentar explicarlo yo en este post.

Seguramente todo el mundo conoce a gente que ante una pérdida importante reacciona de forma completamente distinta. Es el típico caso de dos hermanos que pierden a su padre. Podemos ver como uno de ellos se recupera en cuestión de días o semanas y es capaz de volver a hacer su vida normal, mientras que el otro queda completamente hundido y entra en una profunda depresión que le impide "vivir". La causa no tiene que buscarse en cuál de ellos quería más o menos al padre, sino en su forma particular de enfrentarse a los hechos y a la visión de lo que le ha sucedido. Es decir, que más que los hechos en sí (la muerte de un ser querido), serán los pensamientos de cada uno sobre este hecho los que determinarán la forma de actuar ("qué haré ahora yo solo", "lo echo tanto en falta que no sé vivir sin él"... o "la vida continúa", "él no hubiera querido que me hundiera").

Son ese tipo de pensamientos de carácter totalmente negativo los que condicionan nuestra vida diaria y nos impiden disfrutarla. Concretamente, hay dos tipos de pensamientos totalmente nocivos e inútiles: las culpas y las preocupaciones.

El sentimiento de culpa mira al pasado. Nos pasamos el presente sintiendónos culpables por algo que ya ha pasado. "Lo hecho, hecho está". Gran verdad. No podremos cambiarlo por mucho que pensemos sobre ello. Deberíamos hacer autocrítica, analizar nuestros errores y seguir adelante. Nunca obsesionarnos y hundirnos en un sentimiento de culpa.
Y la preocupación mira al futuro. Podemos llegar a estresarnos (en el sentido literal de la palabra) pensando en el que pasará y generándonos ansiedad. Porque, además, los que se preocupan demasiado sólo se preocupan en negativo y predicen para ellos mismos que les pasarán cosas horribles... Y, ésas, son predicciones que luego nunca se cumplirán. Con lo cual lo único que han hecho ha sido perder el tiempo, angustiarse y tener miedo a un futuro que no será cómo ellos creen. Si preocuparse es malo, no lo es planificar nuestro futuro, "ocuparnos" de él en sentido positivo. Tenemos que pensar en nuestro mañana, pero nunca desde el temor.


De hecho, parece ser que se ha comprobado en varios estudios que hay personas que pueden llegar a tener un 60% de sus pensamientos diarios en forma de preocupaciones. Está bastante claro: están "perdiendo" un 60% del día en algo completamente inútil que no lleva a ningún lado y que lo único que hace es angustiar o algo peor.

Mientras perdemos tiempo sintiendo culpa por algo que ya ha pasado o preocupándos por algo que probablemente no sucederá (o que si sucede deberemos ocuparnos de ello en el momento en que pase), no vivimos nuestro presente. Así que la conclusión de todo esto es bastante clara: fuera pensamientos nocivos y CARPE DIEM. Que la vida sólo es una y el momento en que tiene que vivirse es el presente.

11 jul. 2008

Pon un enanito en tu jardín

O una oveja. O una tortuga. O una rana. O una vaca. O un cesto. O un enanito exhibicionista. O una Virgen María. O un Cristo. O...

¿Qué no sabes dónde encontrarlo? Ummmm... si Rubí no te pilla demasiado lejos, aquí mismo (y es que quiero creer que tanta cosa es para vender, que la persona que ha tomado las fotos y me las ha pasado no me lo ha sabido asegurar...):


Tanta figurita junta es demasiado para mí. No me han gustado nunca, siguen sin gustarme y con tal sobredosis nunca me gustarán. Ya sé que soy mala, y podría ser peor aún, pero al ver estas fotos me entran unas ganas locas de pagar cuatro duros a unos cuantos chavales que estén jugando a fútbol por la calle. Y sí, que se pongan a jugar allí mismo. A ver qué pasa.

Es que...¿quién se pone una Virgen al jardín? ¿O un Cristo, cual el "Cristo Rey" de Río de Janeiro? ¿Y todos esos "bichos"? Dios, consérvame la cordura.

9 jul. 2008

Puedo prometer y prometo

Me río yo del título del post. Hace un par de posts publiqué mi lista de compra para las rebajas. Yo estaba muy convencida. Había analizado mi armario; había visto que tenía muchísimas camisetas, de todos los colores habidos y haber; más faldas de las que me pongo; infinidad de pantalones y bermudas, y unas cuantas sandalias con distintos tipos de tacón y combinables en función de lo arreglada o desarreglada que quiera ir.

Total... que el primer día de rebajas, cuando salí del trabajo, me fuí rauda y veloz a buscar "mis" cosas. Y nada. Absolutamente nada. Las sandalias que quería me hacían daño; las camisetas básicas brillaban por su ausencia... La cámara sí, me la compré, pero eso va aparte. Esa sensación de llegar a casa con las manos vacías no me gusta... Y en los succesivos días lo he arreglado. La lista de mis "necesidades", a la porra, evidentemente. De hecho, no me siento ni culpable, y me encantan todas mis compras.

Ahí van:
Sandalias. Por falta de un par, dos. Los dos pares con cuñas altas, que yo no "quería" ni "necesitaba".

Y bolso. Estaba tan rebajado que no podía dejarlo allí. De hecho, me compré otro mucho más normal, blanco, para llevar en bandolera. Me gustan mucho los dos y son muy prácticos.




Falda estampada en tonos negros, grises y blancos, con mucho vuelo de Esprit. En esa tienda también encontré las camisetas básicas que encontraba, en blanco y en negro. Y sí, también cayó alguna otra que no era "básica".

Vestido. Es de Pep Llasera (originariamente fabricaban sólo género de punto, que se vendía en tiendas y en mercadillos en un ámbito bastante reducido. Desde hace unos años han empezado a abrir tiendas en centros comerciales, donde venden fabricación propia -jerséys, camisetas, vestidos, cazadoras- y también de otras marcas). De tejido muy fresco, muy escotado y con los tirantes atados detrás con un lazo. Al hacer las fotos me he fijado mejor en el estampado, y me gusta aún más: está plagado de bichitos varios que se "pasean" por la tela (libélulas, arañas, hormigas...).


Top. De Vero Moda. Súper rebajado. Me encanta cómo me queda y los colores (amarillo, marrón, blanco, gris).

2 jul. 2008

Sólo cierra los ojos y habla en silencio


Hay muchísimas veces en las que nuestro cuerpo habla por nosotros. Es más, a veces nos delata. Por nuestra boca podemos estar diciendo una cosa, pero nuestra postura corporal dice lo contrario. Y la que no miente es la postura corporal. Ya sabéis: brazos cruzados = actitud defensiva; mover el pie incesantemente = nerviosismo; piernas cruzadas, señalando a una persona = interés hacia esta persona; tocarse la nariz mientras se habla = mentiroso a la vista; mirada huidiza = no decir toda la verdad; etc.

Pues bien, hoy he descubierto otra cosa. Además de hablar por nosotros nuestro cuerpo, también nuestro rostro inmóvil y relajado sabe hablar. Estoy haciendo un curso sobre técnicas de comunicación asertivas (decir lo que se quiere decir en cada momento utilizando las palabras apropiadas y sin herir a nadie) y hoy nos han propuesto hacer un ejercicio:

"Trabajad en parejas. Uno de vosotros va a ser el observador. El otro, sólo tiene que cerrar los ojos y relajar el rostro. Y pensar durante un par de minutos en dos situaciones: una agradable y otra desagradable."

Mi situación agradable:

Estoy sola en la playa. Son las 9 de la mañana aproximadamente de un martes luminoso. No hay demasiada gente y yo no tengo a nadie a mi alrededor. Un chico corre por la orilla del mar, seguido por su perro. Un par de abuelos madrugadores se bañan un poco más alejados. Pocas bicis por el paseo Marítimo. Estoy sentada en mi toalla, aún con el short puesto. Leo un buen libro. Una suave y refrescante brisa marina me envuelve.

Mi situación desagradable:

Es una tarde de un día de entre semana. Pero yo no trabajo. Es aún verano y yo visto una camiseta de tirantes, unos pantalones piratas y unas sandalias flip-flop. Llevo un bolso de rafia en bandolera, mientras sujeto un par de libros que voy a devolver a la biblioteca. El cielo está muy nublado, cada vez más negro. Me faltan aún 15 minutos buenos para llegar a la biblioteca. Intento ir rápido, pero con las flip-flop es complicado. Se oye un trueno fortísimo y empieza a llover a mares. Yo no llevo paraguas. Y me empapo en pocos segundos. Enseguida empieza a bajar agua por la calle y aún cuesta más andar con las flip-flop. Los libros se me empapan también. Y todo lo que está dentro del bolso de rafia, que no es impermeable. Las gafas se mojan también y en cuestión de segundos ya no veo nada. Y no hay portales donde resguardarme.


Sin decir nada, y sin dejar de cerrar los ojos, mi rostro ha hablado por mí, y ha hecho evidente para mi compañera -por una relajación inconsciente de los músculos y una semisonrisa- cuando estaba pensando en "mi" situación agradable y cuando se trataba de "mi" situación desagradable.