19 jun. 2008

Preferiría no hacerlo.

"Preferiría no hacerlo".

Desde que haces unos años leí Bartleby, el escribiente, del autor norteamericano Herman Melville, se me quedó grabada esta frase. Y hay muchísimos días en que me gustaría ser un poco como Bartleby y, con mucha educación y total seriedad, decir que "preferiría no hacerlo". Y sí, preferiría no hacerme cargo de la última urgencia en realidad nada urgente del trabajo; preferiría no tener que escuchar cosas que no me van ni me vienen ni me importan en absoluto; preferiría no tener que ir de aquí para allá... Y en otro tipo de cosas, preferiría no tener que levantarme tan temprano; preferiría no tener que controlar lo que como; preferiría no estar tan sujeta a los malditos horarios (y eso que hace años que no llevo -ni tengo- reloj). En definitiva, me gustaría ser un poco como Bartleby.

Herman Melville escribió Bartleby, el escribiente en 1853, aunque su obra más famosa ha sido Moby Dick. Como curiosidad, un pariente contemporáneo suyo directo es el músico-compositor-artista Moby, que tomó su nombre artístico precisamente de la ballena asesina. El libro -un cuento, de hecho- pasó sin pena ni gloria, y no fue hasta la muerte de su autor -como tantas otras veces- cuando se le dió la importancia que realmente ha tenido en la historia de la literatura y empezó a ser valorado. Ha sido vista como una obra precursora del existencialismo, y es una de las primeras que se centra casi exclusivamente en el yo psicológico. Particularmente, Bartleby siempre me ha recordado al Gregor Samsa de La Metamorfosis de Franz Kafka (los dos son personas que viven totalmente enajenadas e incomprendidas, que se apartan de la realidad y que, cada uno por distintas circunstancias, acaban solos, apartados de la sociedad... y mal, muy mal). Es muy poco probable, prácticamente imposible, que Kafka conociera la obra de Melville (se revalorizó cuando Kafka ya había muerto, en los años 20 del siglo pasado).

El argumento de Bartleby, el escribiente es lineal, y muy sencillo. Un abogado gris de una gris Wall Street, en Nueva York, nos cuenta qué sucedió en su gris despacho desde que decidió contratar a Bartleby, un copista gris. Al principio, Bartleby es muy cumplidor. Y trabaja incansablemente. Un día, el abogado le pide si "Podría usted hacer...". Y la respuesta de Bartleby, en el inglés original es "I WOULD PREFER NOT TO" (Preferiría no hacerlo). El abogado, sorprendidísimo por la respuesta, que, por otro lado, es educadísima, no insiste. Y a partir de aquí Bartleby empieza a preferir no hacer cosas. Llegará un momento en que preferirá no trabajar. Pero su jefe es incapaz de conseguir que deje el despacho, porque Bartleby "prefiere no salir de allí" y, es más, por no preferir salir del despacho, acabará viviendo en él. Tendrá que ser el jefe el que acabe por trasladar la empresa. Los nuevos propietarios se encargarán de desahuciar a Bartleby, que será detenido por la fuerza y llevado a la cárcel. Allí, "preferirá no comer" y acabará por morir de inanición.

Si se piensa detenidamente, uno se da cuenta de que, a su manera, Bartleby es un revolucionario. Se enfrenta al sistema establecido y con su simple y correcta respuesta consigue desarmar a muchos. Como muchos revolucionarios es un gran incomprendido y, como que la incomprensión produce miedo, es apartado de la sociedad.

Yo encuentro genial esta frase: PREFERIRÍA NO HACERLO. No soy tan valiente como Bartleby, y en mi vida sólo la he utilizado un par de veces en el trabajo. Evidentemente, mis jefes no son como el de Bartleby, y a pesar de ser muy educada y correcta en el tono, no me salí con la mía. Se lo tomaron con humor, pero el "me da igual lo que prefieras o dejes de preferir" me lo soltaron.

Y creo que me ha generado un nuevo objeto de deseo. Me explico: el pasado sábado entré en una librería y allí, colgadita de una percha, estaba una camiseta negra de manga corta con la frase I WOULD PREFER NOT TO DO impresa en la parte delantera. Sigo pensando que es un mensaje genial y... creo que iré a buscarla.

4 comentarios:

maba dijo...

me encanta la historia!! aunque no sé si me gusta mucho el prota..a pesar de su revolución..

I would prefer not to

besos

Anónimo dijo...

Qué libro más bueno y qué protagonista más irritante...

Mi experiencia laboral me indica que es una frase contraproducente; los jefes prefieren hacer que no "captan" su auténtico significado y sobreentienden que "aunque preferírias no hacerlo" estás "dispuesta a hacerlo de todos modos".

Cuando crees que no debes ni quieres hacer algo, lo más efectivo es un rotundo NO, que puedes suavizar con un "gracias".

Y, si no te atreves, mi frase predilecta también es literaria: "Vamos a razonar" dice Vito Corleone en El Padrino. Y, sobre todo, he comprobado que es muy efectiva: frena de golpe al que la escucha; no es lo suficientemente grosera como para que se enfade ni lo suficientemente amable como para que crea que lo harás sin ningún problema...

laetitia dijo...

jaaaaaaaajaja, Blaudemar, me llegas a decir que te funciona y te pido que me graves un vídeo con los detalles para aprender a imitar cualquier minúsculo gesto!!!! A mi no me funcionani de casualidad! Un beso, guapa.

IBI dijo...

me gusta mucho la frase jajaj me la apunto ejje

muxus