8 may. 2008

Metablogueando

Hay algunas cosas que se aprenden en el colegio que nunca se olvidan. Y no sé por qué se recuerdan unas y, en cambio, hay otras que entran por una oreja y a los pocos días han desaparecido por la otra. A mí no ha habido manera que se me borraran de la memoria las funciones del lenguaje. Odiaba profundamente este tema, que salía invariablemente año tras año sólo en clase de castellano y que me aburría año sí y año tambien(en clase de catalán, en cambio -y por suerte- no nos lo explicaron nunca. El tema estrella era la "historia de la lengua"... que me interesaba bastante más).

Pues bien: una de las dichoses funciones que tiene el lenguaje es la metalingüística, que es la que utiliza el lenguaje para hablar del mismo lenguaje.

Y, haciendo un mal símil, yo voy a metabloguear. Es decir, voy a utilizar mi blog para hablar de los blogs en general.

Un día de esta semana -no recuerdo si era lunes o martes-, mi pareja me comentó una noticia que había oído en la radio (me la contó muy por encima, porque no recordaba los detalles. Yo he utilizado San Google para encontrar más información). Resulta que una bloguera había sido despedida por su empresa porque escribía un blog. Ella había llevado el caso a los tribunales y había ganado: los jueces han condenado a la empresa por despido improcedente y han tenido que pagarle 44.000 euros, el sueldo de todo un año.

La bloguera en cuestión se llama Catherine Sanderson. Su blog se llama La petite anglaise, y en él ha explicado cosas de su vida desde 2004, cuando dejó su Inglaterra natal y se trasladó a vivir a París. Cuenta cosas de sus relaciones, de su hijo, algo -muy poco y muy general- sobre su trabajo, y SIEMPRE bajo seudónimo. Su blog se hizo muy popular y por esas casualidades que tiene la vida un día su jefe lo leyó. Adivinó que la autora del blog era su empleada. Y la despidió porque "atentaba contra la buena imagen de la empresa".

En este caso la historia de Catherine tiene un final feliz, porque además de ganar el juicio y cobrar una indemnización, una editorial le encargó que plasmara en un libro las vivencias que ya había reflejado en su blog.

Mi pareja me lo contó en plan "vigila sobre lo que escribes y cómo lo escribes". Bueno, yo ya vigilo lo que escribo. Cuando abrí el blog se lo dije a gente que me hacía especial ilusión que lo leyeran. Y claro, aunque hay veces que me apetecería despotricar contra conocidos y desconocidos y contra el mundo conocido y por conocer, pues no lo hago, porque creo que este blog no es el sitio más adecuado para ello y hacerlo tampoco me ayudaría en nada.

Incluso en un blog totalmente anónimo puede ser "peligroso" hablar de:

-broncas varias y (malas) relaciones familiares;
- ese (hipotético) compañero de trabajo que todos hemos tenido que soportar estoicamente y que se caracteriza por no importarle demasiado su higiene corporal;
- o de esa otra que se caracteriza por escuchar todas tus conversaciones telefónicas y que hace suyo el papel de "si yo fuera tu madre";
- esa amiga que es amiga, pero que siempre llama cuando hace 20 minutos que ya la estás esperando en el sitio acordado para decir que, como la última vez, hoy tampoco va a poder venir;
- tu fantástica vida sexual, detallando marcas corporales de los múltiples amantes y número de polvos por noche que te han echado;
-etc.

Eso del "peligro" es muy relativo, dependerá de -haciendo uso de un término económico- lo "amante del riesgo" que sea cada uno. Hay personas a las que les resbala todo lo que les digan.

De hecho, incluso sin ser tan personal, podría ser muy peligroso en un país como China escribir algo que conlleve cierta crítica a los poderes públicos, tipo: "hoy, cuando estaba esperando el metro, tenía un par de jóvenes sentados a mi lado que, despreocupadamente, han empezado a cortar y a repartirse una buena bolsa de maría. Han tenido tan mala suerte que los dos otros chicos no tan jóvenes y bastante más guapos que estaban sentados a su lado han resultado ser policías de paisano. En vez de detenerlos o multarlos, los han "invitado" a que esparcieran la maría por la vía del metro". Por cierto: que esto es totalmente cierto. Yo no he podido evitar reírme.

Yo no soy especialmente "amante del riesgo". Y ya conté hace unos meses que no quería que nadie se me enfadara o se me ofendiera. La verdad es que tampoco me apetece poner verde a nadie por escrito (me gusta más criticar, como toda maruja que se precie, de viva voz, con más marujas -o marujos-). Y si hablo de estos temas, no lo haré nunca de manera que pueda haber suficientes datos para que otras personas puedan sentirse atacadas. O utilizaré el humor, que es una gran invento y ayuda a hacer la vida mejor y más fácil.

Y me sabe mal cuando veo que hay blogs que leía frecuentemente y que fueron los que, en cierta medida, me empujaron a abrir el mío que se han visto obligados a "cerrar" porque sus propietarios se han visto descubiertos por gente de su entorno. Y ante el miedo de ser objeto de burlas o de una incomprensión generalizada prefieren borrar el blog que tanto les había costado tirar adelante. Me supo especialmente mal -porque puedo imaginarme la dureza de las críticas que recibió- que una adolescente norteamericana borrara su blog porque había sido descubierto por sus compañeros de instituto, que le dedicaron todo tipo de comentarios bastante crueles y ofensivos en su propio blog y en su día a día en los propios pasillos del instituto.

"Vive y deja vivir"... ¿Por qué una cosa tan fácil es a veces tan difícil?

6 comentarios:

ampa dijo...

Fijate que con lo contenta que estoy de momento con mi blog, y no le hedicho a nadie que lo tengo. Ningun amigo, ningun familiar. NADIE. Asi sé que escribo sin miedo todo lo que quiero, y ademas tambien se que nadie lo leera por compromiso. Un saludo, y me ha encantado tu post.

Moi dijo...

curioso esto que cuentas. buscaré en su blog, por curiosidad.

maba dijo...

lo de la chica americana me parece muy fuerte...

yo estoy intentando preservar mi identidad, el nombre de mi pueblo...pero siempre acabas diciendo cosas de tu vida que como le pasó a "petite anglais" pueden delatarte...pero, por otro lado, lo realmente triste de todo esto es que estás condicionado y coartado de libertad en tu propio blog; que no deja de ser un espacio tuyo abierto a quien quiera leerlo.
un beso, blau... me encanta el planteamiento del tema.
(y lo de los chinos es buenísimo)

susana dijo...

jejeje q razon, yo hasta hace unos dias no m atrevi a meterme en el curro, cosa de "y si siguen el rastro" y mi xico tb m dijo q ojito lo q ponia (q es todo 100% bueno porq stoy encantada) q yo xarro por los codos y al final podia tener un fregao. El mundo es un pañuelo.

Bss

Archi dijo...

Es verdad. Tenés razón en todo lo que decís. Mis blogs son poco comprometidos en ese aspecto, porque yo solo me limito a documentar cosas que tienen que ver con viajes o deco, aunque a veces estoy tentado a escribir mas sobre mi en lo personal. Tal vez el tercero sea así.
Me alegra que hayas descubierto el mío y yo el tuyo.
Estaremos en contacto
Richard

razonamiento social dijo...

HOLA
Pues yo abandono mi blog precisamente con un comentario sobre el lenguaje.

No todos dejamos de bloggear porque nos sintamos amenazados. En mi caso porque ya no tenía nada más que decir, me repetía y mis comentarios se volvían descafeinados como los útimos. Cuantos más lo lean mejor y si me he de enfrentar a alguien mejor, aunque lo dudo muchísmo que una minucia así genere conflicto.

http://razonamientocomun.blogspot.com/