23 abr. 2008

Día de rosas y de libros

Hoy es Sant Jordi. Cuenta la leyenda que hace muchos muchos años en un país muy muy lejano había un dragón que tenía aterrorizados a los habitantes de una ciudad. Les obligaba a entregarle cerdos, cabras... pero se terminaron. A partir de entonces los habitantes de la ciudad tuvieron que sortear las jóvenes que tenían que ser entregadas al dragón para que saciara su hambre. Hasta que le tocó a la hija del rey, que -como toda princesa que se precie- era bellísima, rubísima y de ojos azules. La princesa se dirigió a su triste destino... pero apareció un caballero -San Jorge- montado en un caballo blanco que mató al dragón y salvó a la bella princesa. De la sangre que manó de la herida mortal del monstruo nació un rosal de rosas rojas.

Esta leyenda es el origen de la fiesta que se celebra hoy en Cataluña. La tradición consiste en regalar libros y rosas a tus seres queridos. Es, de hecho, uno de los días del año en que estos sectores -libreros y floristas- hacen más caja. Y no sólo ellos salen a la calle: asociaciones de todo tipo, grupos de escolares sacandóse un dinerillo para el viaje de fin de curso, partidos políticos... Todos ellos tiene su paradita, y venden rosas (o libros de temática muy diversa).

Particularmente, no he entendido nunca porque Sant Jordi no es festivo. Aunque es cierto que cuando cae en fin de semana no es lo mismo. Se disfruta mucho más cuando es día laboral. Quien más quien menos hace un poco de "campana" y se escapa a ver las paradas de rosas y libros.

Sin ser fiesta es día de "fiesta grande". Y si hace buen tiempo -como hoy- es una auténtica gozada andar por las calles.


La Rambla de Barcelona. Sólo eran las diez de la mañana y ya estaba llenísima de gente en busca de sus libros. Y sus rosas. Yo estaba haciendo "campana".


Los auténticos protagonistas del día: los libros (desde hace unos pocos años el 23 de abril es tambíen el Día Internacional del Libro) y las rosas.


"Mis" libros del Sant Jordi de este año: me han regalado "Et donaré la terra" (Te daré la tierra), de Chufo Llorens; he regalado el clásico reeditado e ilustrado "Bartleby, l'escrivent" (Bartleby, el escribiente), de Herman Melville, y, finalmente, me he autoregalado "L'últim patriarca" (El último patriarca), de Najat El Hachmi. Por Sant Jordi sólo quiero que me regalen (y yo regalo) libros en catalán. Costumbres que tiene una.


Súper ramo de rosas rojas que me ha regalado mi pareja. ¡Gracias!

8 comentarios:

Démo dijo...

Qué maravilla!
Preciosa tradición!

Maria stories dijo...

Que pasada pasear por la Rambla. Yo siempre lo hacía cuando era estudiante. Hacíamos campana y a disfrutar de Sant Jordi.

Ayer tenía fiesta pero me daba pereza bajar. Cada vez hay más gente.

Menuda colección de libros! Yo no compré ninguno pero tengo una larga lista!

Disfruta de la lectura!

laetitia dijo...

Felicidades por tus rosas!!!!

Mrs. Knook dijo...

Es verdad, es una tradición preciosa. Y qué pasada la Rambla!

IBI dijo...

bonita historia y bonita tradición! que chulada de ramo que envidia!!

muxus

Nenos dijo...

See Please Here

Kitiara dijo...

Sant Jordi es sin dida el mejor dia del año. Estando fuera de Barcelona me doy cuenta cuanto lo echo de menos... los mil puestos de rosas por las calles, libros en todos lados... simplemente se respira un aire diferente.

Almenos pude volverme loca y comprar un montón de libros, aunq sea en edición bolsillo!!

telericatarta dijo...

Preciosa la edición de Nórdica de Bartleby, yo me la voy a regalar por la feria del libro.
Me muero de ganas de vivir un año, en Barcelona, el 23 de abril. En Madrid vamos a Blanquerna para respirar un poquito de Sant Jordi, algo es algo.
:)