18 mar. 2008

Los hombres compran. Las mujeres van de compras.

Pongámonos en situación: lunes de Semana Santa, a las 7 de la tarde más o menos. Zara. Segunda planta, compartida por la Sección Hombre y la Sección Niño. Una única caja.

Esta situación podría ser sustituida por la correspondiente a un sábado por la tarde. Se trata que haya niños pequeños que lloren incansablemente en sus cochecitos, mientras sus padres están sentados con cara de resignación y agobio en los sofás y sus madres están intentando que una dependienta se digne a parar de doblar ropa y mire si queda la talla del niño en cuestión en el almacén. Esto en la mitad de la planta de “Sección Niños”. En la parte de “Sección Hombre” la situación es un poco distinta. A ella vamos.

Hombres con cara de “creo que necesito ropa” o “mi mujer me ha dicho que necesito ropa”. Normalmente sólo les falta un tipo de prenda: o jerseys, o camisas, o pantalones, o trajes. Prácticamente todos van acompañados por la esposa, por la novia, por la madre… por quien sea, pero mujer. Y es esa mujer la que escoge. Y rápido. Y muchas prendas.

Él: “has visto…”. Ella: “Sí, pero para ti no”. Él: “pero…”. Ella: “Que no. ¿Te gusta éste otro?”. Él: “¿De rayas? Yo creo que no me…”. Ella: “Toma, cógelo y te lo pruebas, que seguro que te queda bien”. Él: “Que…”. Ella: “Que lo cojas, en talla L y XL, que desde Navidad estás generando barriguita cervecera”.

Él: “¿Y esa chaqueta de punto negro con cremallera?”. Ella: “Es igual que la que te compraste el año pasado. Cógete este jersey”. Él: “Es que yo, los rombos, no…”. Ella: “Pruébatelo, que creo que te quedará bien. Además, este año se llevan los rombos. Que parece que tú quieres ir vestido siempre igual”.

Después de escoger qué sí y qué no se pasa a la segunda escena. El probador. ¿Os habéis fijado que los probadores de Zara Hombre acostumbran a ser más “bonitos” que los de la sección mujer?. Puertas de madera –nada de cortinas con las que se ve todo-, espejos más grandes, probador más grande… y techos bajos, llenos de fluorescentes, que provocan que la acompañante empiece a sudar sólo entrar, mientras se queda con su chaqueta, la del hombre acompañado y la ropa que va entrando y saliendo del probador.

El hombre se va probando. Acostumbran a ser todos un mar de dudas. Se abren y cierran las puertas. Hay veces en que un simple movimiento de cabeza de la mujer ya sirve para desechar la prenda. La mujer va y viene, buscando tallas, otros colores u otros modelos. Es tranquilizador ver que “su” hombre no es tan distinto a los demás, que todos padecen del mismo mal y sufren de las mismas indecisiones e inseguridades. Algunas mujeres se cruzan miradas cómplices.

Él: “¿Qué tal ese tejano, me queda bien, no?”. Ella: “Sí. A ver, levántate la camiseta… ¡Si no te puedes abrochar el botón!”. Él: “Pero me queda bien, ya adelgazaré.” Ella: “Voy a por una talla más”. Él: “No, una más no, que adelgazaré”. Ella: “Bueno, entonces mejor te lo compras cuando hayas adelgazado. Pruébate los otros, que eran más anchitos e igual te cierran”.

Después de muuuuuuuucho rato (luego se quejarán de las mujeres, por eso), de probarse y volverse a probar, y de muchos “¿tú crees?”, el hombre acaba decidiendo qué quiere y qué no… siguiendo, eso sí, el consejo de la mujer.

Falta aún por hacer la cola de la caja. A la que la mujer se pone mientras “su” hombre está aún vistiéndose en el probador. Evidentemente, entre las prendas escogidas hay el jersey de rombos y el polo de rayas. ¡Faltaría!.

10 comentarios:

Mrs. Knook dijo...

Jajaja, cuánta razón tienes, sobre todo en lo de que los probadores de hombre son mejores!!! Admitámoslo, a los hombres, salvo contadas excepciones, no les gusta ir de compras...
Besos guapa, felices minivacaciones.

Girl From Lebanon dijo...

Ja, ja, ja...lo has descrito a la perfección!. No se porqué nos empeñamos en imponer nuestro criterio, si te digo que les hacemos mas tontos de lo que son. Bss.

Maria stories dijo...

Que gracia! Me ha encantado el post y me identifico totalmente con la situación.

Que les pasa a los hombres con las rayas y los rombos? Yo he conseguido este año una rebeca de rombos pero me ha costado lo mio! Para la próxima temporada el reto son unas Converse. A ver si tengo suerte

El Zara es el de Terrassa? Porque el sábado es insoportable! Jajajaj! A lo mejor algun dia nos encontramos juntas en los probadores!

Bona setmana santa!

Raquel dijo...

jajajajaja los hombres y sus compras!!

razonamiento social dijo...

MENTIRA, MENTIRA Y MÁS MENTIRAS es lo que pasa por generalizar. No todos los hombres son iguales. Hay motivos que impiden al hombre escoger. Uno es que no hay donde escoger, la ropa de hombre es aburridísima comparada con la de las mujeres y yo no me gasto la pasta para ir a un sastre a que haga mi imaginación realidad y después que encima me llamen maricón por ir diferente a los demás. Otro motivo es que en el caso que hayan cosas variadas, como a veces hay en Zara, no es "políticamente correcto" que un hombre vaya el trabajo con modelitos. La variedad en el vestir no suele estar bien vista entre hombres. Es una cultura retrógrada y si no te arriesgas a ser catalogado de: pijo, maricón o casanovas. Ahora, si llevas un traje eres un supermacho. Vaya gilipollez de cultura masculina dominante y castradora!!!

razonamiento social dijo...

Ahora me toca mi: Las mujeres son compradoras compulsivas de ropa por eso inventaron el aparcahombres en le Centro Comercial Gran Via, para que despues de que el hombre comprara su ropa no se aburriese mientras la mujer compra. Además servimos para más cosas que para cargar las bolsas de las mujeres.
¿Cuántas mujeres con un poco de pasta han convencido a sus maridos para ir de vacaciones a USA en verano? Muchas ¿De vacaciones? ¿Si deben ir con la maleta vacia? Que van de compras aprovechando el dólar depreciado!!!

Lo digo en tono irónico, sin malicia. Es verdad que las mujeres no tienen el mismo comportamiento que el hombre en la toma de decisiones y las compras son un pequeño ejemplo.

Blaudemar dijo...

Mrs. Knook: Gracias por comentar.

Girl from Lebanon: es cierto, pero a veces son tan indecisos... Es como si necesitaran que les confirmaran su decisión. Va a días... y a prendas..

Maria: sí, es de Terrassa. El sábado es una locura, es cierto. Insoportable. Entre semana es otra cosa.

Raquel: gracias por comentar.

Razonamiento:es una generalización, es cierto. Y estoy de acuerdo contigo. Ya sé que hay de todo y que las generalizaciones no son nunca buena, pero si bien también es cierto que las mujeres compramos más por comprar también lo es que los probadores de zara están siempre llenos de hombres acompañados por mujeres. Y por algo será. Es cierto lo que comentas respecto a la ropa de hombre: es terriblemente aburrida, y siempre parece la misma, de temporada a temporada

Dumuro dijo...

See here or here

Namy dijo...

jajajajaja, que bueno...
te doy toda, toda la razón...la verdad que no me lo había planteado asi, pero es q es toda la verdad!....
los hombres le tienen pavor a las compras, lo hacen por necesidad!.
besitos.

Dashina dijo...

Sin duda, hay de todo, pues yo soy de las que odia ir de compras... No me tiréis los perros!! No soporto ir a buscar entre ropa, apartando a la gente, hacer colas interminables para probarte algo, desvestirte, volverte a vestir para quitártelo immediatamente pues tus pistoleras parece que alberguen una recortada, volver a vestirte, y, si finalmente encuentras algo que no te queda mal del todo, hacer otra cola más larga todavía para que desvalijen con tu autorización firmada tu cuenta corriente.

Ains, qué negativa estoy hoy!

Seguiré pasando... Un abrazo!