18 feb. 2008

Meme: de regalos va la cosa



Rebeca, de Confesiones, me ha nominado a un meme: mi mejor y mi peor regalo.

Ummm... tema delicado. No quisiera que se me enfadara nadie (porque que yo recuerde, la persona que me ha hecho mi peor regalo lee este blog de vez en cuando). Aunque, pensándolo bien, hay unos cuantos regalos que he recibido que tienen tela.

Así que:

Mi peor regalo:

Lo siento, pero no puedo decir sólo uno. Es que ha sido empezar a pensarlo y venirme a la cabeza una retahíla de cosas horrendas varias que por algún motivo u otro alguien me ha “regalado”. ¿Con cariño? Eso ya no lo sé.

Una vez, cuando hacía poco que me había independizado (con la de cosas tipo sartenes, ollas, sillas, servilletas, tazas... que me hacían falta) me regalaron un candelabro. Sí, eso mismo. Un candelabro espantoso, de color plateado, pequeñito con 4 agujeritos para poner velas de estas pequeñas. Encima no hubo un “si no te gusta, puedes cambiarlo. Aquí te dejo el tiquet”. No. Porque estoy segura que era un regalo de esos que se vuelven a regalar. Yo no volví a regalarlo, pero lo perdí oportunamente en un traslado de piso.

Hay más peores regalos. De forma general, se podría afirmar que hay algunas personas que se entestan en regalarme una y otra vez ropa que no me entra de estilos que no me favorecen nada. Y no me dan el tiquet para cambiarla. No lo entiendo. ¿Parece que gasto menos tallas de las que realmente gasto? Y eso sirve especialmente para blusas (por favor, futuros regaladores, no me regaléis nunca blusas, que tengo que probármelas antes, que tengo problemas serios de pechonalidad) y ropa interior (entre las blondas y las bragas cluecas de color carne media un mundo, MI mundo. No soy de extremos).

Me voy a traumatizar. Acabo de recordar el peor regalo de mi infancia. Cuando tenía unos 8-9 años, un día de verano mis abuelos me levantaron de la cama a las 7 de la mañana o así. Corre, corre, corre. Coger el autobús. Llegar a Reus. Y yo: ¿?. Y ellos: “ya verás”. Al final: “no nos gustan los zapatos que te ha comprado tu madre ni el vestido ese de arreglar”. Horror, mil horrores. Después de mirar en diez mil zapaterías y que no les gustara nada, terminamos en una tienda de vestidos de novia y yo terminé saliendo de allí sorbiendóme los mocos, toda llorosa... y con unos zapatos blancos con un poco de tacón de novia. ESPANTOSOS. Especialmente para una cría de mi edad entonces. Lo del vestido fue por el estilo. Terminé con una tela azul marino –de vieja- para que mi madre me hiciera un vestidito “de domingos”. Uffffff... suerte que el pie me creció rápido y me ensanché bastante de un año a otro.

De verdad, que casi lo había olvidado y ahora creo que tengo casi un trauma. ¿Igual por eso no quiero casarme?. Ummm...

Mejor que pase a los mejores regalos.

Me pasa como a los peores. No puedo escoger sólo uno. De forma general me gusta que me regalen cosas que me sorprendan, chucherías “inutiles” para la casa, o cosas que la gente que me regala ya sabe que van sobre seguro.

Así que:

- Libros. Regalarme libros es un acierto, porque me encanta leer. A veces puede pasar que me lo haya leído ya (ha pasado un par de veces), pero me sigue gustando correr esos “riesgos”. Me encanta cuando alguien me descubre un autor nuevo que no conocía. Y en este aspecto siempre la acierta una amiga mía. Si no fuera por ella yo no habría descubierto a Marjane Satrapi y a su "Persépolis" o a Maitena y sus “Mujeres superadas”. En general, gracias a ella he descubierto el mundo del cómic adulto.

- Joyas. No hace falta que sean buenas y si lo son, que no sean de oro, que no me gusta (de oro blanco, sí). Sólo que sean originales y que no me lo espere. Mi pareja acertó de pleno cuando sólo hacía un mes que salíamos, para mi aniversario, y me regaló un colgante súper original.

- Flores. No tiene porque ser una fecha especial. Esos regalos cada vez abundan menos... (espero que lo capte el que tiene que captarlo).

- De la misma manera que he puesto mi peor regalo de la infancia, tengo que poner el mejor. Fue un camión-grúa de Tente. ¿Rarita? Puede. Nunca me han gustado las muñecas (Dios, que cosa más aburrida! Por no tener, nunca he tenido ni una triste Barbie)), ni las cocinitas, ni los maquillajes infantiles de niñas. En cambio, me apasionaban los juegos que tenían mis vecinos (niños). Y un año, los Reyes Magos que todo lo saben, por fin lo entendieron. Otro buen regalo fueron las pinturas al óleo... aunque creo que mi madre, a la larga, no debió de pensar lo mismo (¡vaya guarrerías que hacía!).

Y ahora yo nomino a: Ibi, María y Coco. Y a tod@s aquell@s que os apetezca. Mejor y peor regalo que habéis recibido en vuestra vida.

8 comentarios:

sudokera dijo...

mmm...millor regal les pintures a l'oli?? si no recordo malament crec que et vaig buidar pràcticament tots els tubs...si que va ser un bon regal, si.

sapss...jo sempre vaig odiar les sabates de xarol amb llacet...horroroses!!! i les teves de boda...sort que sempre he estat patosa i no sé caminar amb talons...sino...m'hauria tocat posar-me-les...

IBI dijo...

jejeje!! me ha gustado este post jejeje gracias por acordarte de mi guapa!!miedo me da a mi hacer este post jjejejeje voy a pensar durante un ratito bien bien jejeje

muxus

IBI dijo...

ya lo tengooooo vennnnn ajjaja

mala dijo...

cariño me he perdido un montónd de post tuyos! mañana prometo ponerme al día!

eso sí la maqueta de tu hermana ha quedado genial!!!

a ver si saco tiempo también para postear lo de los regalos, aunque me gustaría sacarle foto y creo que para eso voy a ir apurada, ando liada de medicos con el santo!

besosssssss

Anónimo dijo...

Oye, que los regalos si no te gustan los tiras, aunque parezcan de oro y esten tan buenos como el bombero del calendario. Tal como está el precio del metro cuadrado no estan las casas para guardar trastos.
Si aun lo tienes y no lo quieres lo paso a buscar donde sea.

Blaudemar dijo...

Sudokera: però tu no tenies les teves pròpies pintures d'oli??

Ibi: buenísimos tus regalos. Me he reído mucho ;)

Mala: tranquila, chica. Que lo primero es lo primero y eso se hace por gusto!

"Anónimo" (ejem ejem): lo que se da no se quita, y menos si tiene potencial futuro.

Anónimo dijo...

jajajaja! :-))))))))) Potencial futuro! Bueno tengo las tres últimas en la fundición y digo últimas porque valen pasta y sólo vendí una. Como mínimo decoran y no sabes la satisfacción personal que dan verlas realizadas.
Al menos me alegra intuir que no consideres al hombrecito como uno de los peores regalos.

coco dijo...

jajajajaja! buenísimo!! vale, voy a por mi meme!!!!