27 feb. 2008

Trapitos de primavera

Hacía tiempo que no posteaba compras. Pero es que me he moderado un poco y estoy esperando a verlo todo todito para decidirme. Aún con esas, y a pesar de todos mis "buenos propósitos", una es mujer, tiene tiempo libre y le gusta ir a "mirar". Y claro, es inevitable que "caigan" cositas. Evidentemente, casi todas de la "pila ordenada", que las rebajas están todas muy rebuscadas y más que vistas ya. Y es que la ropa de invierno ya aburre.

- Blusa negra de H&M.

- Camiseta baby doll roja, de Friday's Project. La compré para regalarla a una amiga mía, pero me gustó tanto que me quedé dos, una para ella y otra para mí.


- Pantalón de cuadros grises con un tono verdoso. Son de nueva temporada, y me encanta como me quedan. Había hecho fotos llevándolos, pero han quedado tan borrosas que no se aprecia prácticamente nada. Son de Promod.


- Otro pantalón de Promod. Blanco y con rayitas negras. Seguramente lo voy a devolver. No lo he estrenado, estoy dentro del plazo y aún tiene la etiqueta y yo el tiquet de compra. Me hace bolsas en el culo y me va anchísimo de cadera. Y una talla menos no me va a entrar.



- Zapatos negros, rollo merceditas. Son súper cómodos. De Hispanitas. Rebajados al 50%.


- De mi viaje a Roma hace cosa de 3-4 semanas no volví con demasiadas compras. Y dos de ellas son las de aquí abajo: un collar y un anillo de cristal de Murano. Me costó Dios y ayuda decidirme, porque, si de mí se hubiera tratado, me habría llevado la tienda entera.


25 feb. 2008

Diablo Cody: de un blog al Oscar

Vaya, vaya...

Estaba yo a primera hora de esta mañana leyendo tan tranquilamente los ganadores de los Oscar en un periódico on line... Es decir, estaba leyendo los ganadores “no importantes”, porque que Bardem había ganado lo he sabido en cuanto me he levantado.

Y voy y leo algo tipo: “Diablo Cody, conocida por ser escritora de blogs y ex-stripper, ha ganado el Oscar al mejor guión original por Juno”.

Diablo Cody, recogiendo su Oscar

Ummm... yo igual hubiera redactado la noticia de otra forma. Aunque supongo que se puede perdonar: era muy temprano y debían haberlo redactado a toda leche. He mirado luego y ya estaba "arreglado".

Viendo esto he pensado: el blog ya lo tengo y eso de ser ex-stripper igual se puede arreglar... ¿El Oscar... para cuándo? ;) Ay! Es verdad... ¡me olvidaba del guión! :(

He buscado en San Google y he encontrado dos blogs de Diablo Cody:

The pussy ranch (desde diciembre del año pasado ya no lo actualiza)
Diablo Cody (sigue en MySpace)

24 feb. 2008

Mil soles espléndidos

Mil soles espléndidos” será desde ya mismo uno de esos libros que voy a recomendar a cualquiera que me pida ideas de “algo para leer”.

Nos cuenta la historia de dos mujeres, Mariam y Laila, y a través de sus vivencias, la historia de los últimos 30 años en Afganistán.

Mariam es la hija ilegítima de Jalil, un rico hombre de negocios, que tiene tres esposas y nueve hijos –legítimos- más. A los 15 años es obligada a casarse con Rachid, un zapatero de Kabul 30 años mayor que ella. Al no poder tener hijos, las palizas y las humillaciones continúas no tardan en llegar.

Más de 18 años después de desposarse con Mariam, Rachid se casa con Laila, de unos 15 años también, que ha perdido a toda su familia al caer una bomba en su casa. Al principio, la relación entre las dos mujeres es muy tensa, pero poco a poco nace una intensa amistad entre ellas, que culminará en el gran sacrificio de Mariam para que Laila pueda intentar ser feliz en este país tan tumultuoso e inseguro.

La historia de “Mil soles espléndidos” está envuelta por las distintas guerras y batallas varias que han tenido lugar en el Afganistán de los últimos 30 años: la invasión soviética primero; la lucha de los muhaydines contra los rusos luego; la guerra civil después y los enfrentamientos entre los propios “señores de la guerra”; la llegada de los talibanes al poder; el ataque a las torres gemelas de Nueva York y, en consecuencia, la invasión norteamericana del país. En total, más de un tercio de la población se ha visto obligada a abandonar el país hacia los campos de refugiados de Pakistán e Irán, provocando uno de los grandes dramas humanitarios de los últimos tiempos.

Refleja también la situación en la que viven las mujeres en este país, sometidas totalmente a la autoridad del hombre, consideradas poco más que nada que sirven de saco para recibir golpes, malos tratos y humillaciones... todo justificado en nombre de Dios.

Mariam nunca había llevado burka. Rachid tuvo que ayudarla a ponérselo. La cabeza de guata parecía hermética y pesaba, y era extraño ver el mundo a través de una pantalla de red. Intentó andar por la habitación con el vestido puesto y contínuamente pisaba el bajo y tropezaba. La pérdida de visión periférica era desconcertante, y no le gustaba la manera sufocante en que la ropa le apretaba la boca”.

Cuando los talibanes entraron en Kabul repitieron desde los camiones y por la radio una y otra vez que:

Todos los ciudadanos deben orar cinco veces al día. Si es tiempo de oración y se os encuentra haciendo otra cosa, seréis azotados.

Todos los hombres se dejarán crecer la barba. La medida correcta es, como mínimo, un puño estrecho por debajo de la barbilla. Si no lo respetáis, seréis azotados.

Todos los chicos llevarán turbantes. Los chicos de primer a sexto grado vestirán turbantes negros; los de los grados superiores serán blancos.

Todos los chicos vestirán ropa islámica. Se abrocharan los cuellos de las camisas.

Cantar queda prohibido.

Bailar queda prohibido.

Los juegos de cartas, el ajedrez, las apuestas y hacer volar cometas queda prohibido.

Se prohíbe escribir libros, mirar películas y pintar quadros.

Si tenéis periquitos, seréis azotados. Vuestros animales serán sacrificados.

Si robáis, se os cortará la mano. Si reincidís, se os cortará un pie.

Atención mujeres:

Permaneceréis en vuestra casa en todo momento. No es correcto que las mujeres vaguen sin objeto por las calles. Si salís, tiene que ser acompañadas de un mahram, un pariente masculino. Si se os ve solas por la calle se os azotará y se os devolverá a vuestra casa.

Baja ninguna circunstancia podéis mostrar el rostro
(sí, “ninguna circunstancia" también incluye la ginecóloga cuando tiene que practicar una cesárea sin anestesia a Laila porque las medicinas se reservan sólo para los hombres”). Os cubriréis con el burka cuando salgáis. Si no lo hacéis, se os azotará severamente.

Se prohíbe la cosmética.

Se prohíben las joyas.

No llevaréis ropa provocativa.

No hablaréis salvo que se os hable.

No estableceréis contacto visual con los hombres.

No reiréis en público. Si lo hacéis, se os azotará.

No os pintaréis las uñas. Si lo hacéis, se os cortará el dedo.

Se prohíbe a las chicas ir a la escuela. Todas las escuelas para chicas quedarán cerradas de inmediato. Si intentáis abrir una escuela para chicas, se os azotará y vuestra escuela será clausurada.

Se prohíbe que las mujeres trabajen.

Se os declara culpables del adulterio. Seréis lapidadas hasta la muerte.

Escuchad. Escuchad bien. Obedeced.”

Levantando trofeo


María, de María Short Stories, me ha dado este premio.

Así que ahora toca:


LEVANTAR TROFEO!Ahora me toca a mí nominar a cinco blogs que crea que se lo merecen. Un poco complicado, porque se lo merecen muchos más. De forma general, creo que se lo merecen todos los que tengo en mi relación de "favoritos", listados a la izquierda. Esos son los blogs que visito casi a diario, y muchos de ellos son los "culpables" que yo ahora tenga mi propio blog. Pero bueno, si hay que nominar:

- Devils wears Zara, porque fue el primer blog que descubrí.

- Ibi, por su desparpajo y por su alegría.

- Vogue - Le Petit Trianon, por atreverse a combinar y por acertar siempre.

- Mala, porque, aunque es un poco Guadiana, es también una de las grandes "culpables" que yo tengo mi propio blog y porque da vidilla con sus posts y sus comentarios a la blogosfera.

- Valley Girl, porque, aunque americano, es uno de mis blogs favoritos. Por su sinceridad, por contar las cosas tal cual las vive y porque sí.

21 feb. 2008

¡Limpiad, limpiad malditos!

He estado fuera un par de días. Digamos que se ha tratado de un viaje de trabajo. Ha estado bastante bien. He conocido a gente nueva. He aprendido cosas que no sabía. Y tengo la sensación de haber estado fuera una semana entera. Pero a pesar de haber estado en Elche y en Alicante –donde nunca había estado antes- no he visto nada. Absolutamente nada. Tren-taxi-fábrica del proveedor-restaurante-fábrica-taxi-hotel-restaurante a 100 metros del hotel-hotel-taxi-tren.

La fábrica que hemos visitado se dedica a fabricar productos de limpieza industrial. El “creador” de los productos y su hija –bioquímicos los dos-, además de enseñarnos las instalaciones, nos hicieron una presentación de una nueva línea de productos concentrados. Más allá del ámbito puramente comercial y de márqueting, la visita ha sido muy interesante por otras razones. Así:

- El cloro es cancerígeno. Hace años que se sabe, pero sigue utilizándose. Progresivamente irá dejándose de utilizar. Hay muchísimos productos de limpieza que llevan cloro: la lejía, por ejemplo. A la gente nos cuesta sustituirla por otros higienizantes antibactericidas (¡toma ya!), que funcionan igual o mejor. También hay muchísimos más componentes químicos cancerígenos que siguen utilizándose para fabricar productos de uso diario.

- Siguiendo con la lejía... Es cierto que “mata” a las bacterias, pero sus efectos duran muy poco. Unos diez minutos máximo.

- Contra las manchas, es mejor utilizar productos que contengan oxígeno activo y no ácidos clorhídricos (la lejía otra vez). Un buen truco: tirar desengrasante tipo KH7 directamente en la mancha, o en los puños y cuellos sucios de camisas, funciona. Pulverizar y directamente a la lavadora. No hace falta nada más. Ah! La lejía y productos similares, ya están prohibidos en los usos alimentarios. Pero siguen usándoses en bares y restaurantes.

- Hay muchos limpiadores que contienen materias químicas que con el contacto con el aire entran en fase de descomposición enseguida. Por eso los cubos de agua o las bayetas huelen mal. Y a propósito de bayetas y trapos: en los bares y restaurantes sería mejor y más higiénico limpiar las mesas con papel. La misma bayeta usada una y otra vez, rociada con el mismo producto que se descompone con el contacto con el aire, no es muy higiénico que digamos.

- Siempre, siempre, siempre debería enjuagarse con agua cualquier superficie que se haya limpiado previamente con un limpiador químico. Especialmente en superficies en las que luego vamos a poner comida.

- Los concentrados son precisamente eso: concentrados. Su virtud es que con mucha menos cantidad podemos obtener muchísimo más “producto final”, además de generar menos residuos plásticos y menos costes medioambientales. Pero siempre caemos en el error de no creernos la dosis que indica la etiqueta y la duplicamos, triplicamos o echamos un buen chorro. Conseguiremos el efecto contrario al deseado: limpiaremos peor y acabaremos diciendo que el producto no funciona.

- De la misma manera, en el caso del lavado de ropa, si la etiqueta del producto dice una dosis determinada e indica cierta temperatura, es por algo. El producto ha sido testado para que funcione con estas condiciones. Si no hacemos caso y no se nos van las manchas, mejor que no nos quejemos luego.Las bayetas atrapapolvo tienen electricidad estática. Precisamente por eso atrapan el polvo. Si las lavamos, la electricidad estática desaparece. Y la bayeta ya no sirve para nada.
¿Interesante, no?

18 feb. 2008

Meme: de regalos va la cosa



Rebeca, de Confesiones, me ha nominado a un meme: mi mejor y mi peor regalo.

Ummm... tema delicado. No quisiera que se me enfadara nadie (porque que yo recuerde, la persona que me ha hecho mi peor regalo lee este blog de vez en cuando). Aunque, pensándolo bien, hay unos cuantos regalos que he recibido que tienen tela.

Así que:

Mi peor regalo:

Lo siento, pero no puedo decir sólo uno. Es que ha sido empezar a pensarlo y venirme a la cabeza una retahíla de cosas horrendas varias que por algún motivo u otro alguien me ha “regalado”. ¿Con cariño? Eso ya no lo sé.

Una vez, cuando hacía poco que me había independizado (con la de cosas tipo sartenes, ollas, sillas, servilletas, tazas... que me hacían falta) me regalaron un candelabro. Sí, eso mismo. Un candelabro espantoso, de color plateado, pequeñito con 4 agujeritos para poner velas de estas pequeñas. Encima no hubo un “si no te gusta, puedes cambiarlo. Aquí te dejo el tiquet”. No. Porque estoy segura que era un regalo de esos que se vuelven a regalar. Yo no volví a regalarlo, pero lo perdí oportunamente en un traslado de piso.

Hay más peores regalos. De forma general, se podría afirmar que hay algunas personas que se entestan en regalarme una y otra vez ropa que no me entra de estilos que no me favorecen nada. Y no me dan el tiquet para cambiarla. No lo entiendo. ¿Parece que gasto menos tallas de las que realmente gasto? Y eso sirve especialmente para blusas (por favor, futuros regaladores, no me regaléis nunca blusas, que tengo que probármelas antes, que tengo problemas serios de pechonalidad) y ropa interior (entre las blondas y las bragas cluecas de color carne media un mundo, MI mundo. No soy de extremos).

Me voy a traumatizar. Acabo de recordar el peor regalo de mi infancia. Cuando tenía unos 8-9 años, un día de verano mis abuelos me levantaron de la cama a las 7 de la mañana o así. Corre, corre, corre. Coger el autobús. Llegar a Reus. Y yo: ¿?. Y ellos: “ya verás”. Al final: “no nos gustan los zapatos que te ha comprado tu madre ni el vestido ese de arreglar”. Horror, mil horrores. Después de mirar en diez mil zapaterías y que no les gustara nada, terminamos en una tienda de vestidos de novia y yo terminé saliendo de allí sorbiendóme los mocos, toda llorosa... y con unos zapatos blancos con un poco de tacón de novia. ESPANTOSOS. Especialmente para una cría de mi edad entonces. Lo del vestido fue por el estilo. Terminé con una tela azul marino –de vieja- para que mi madre me hiciera un vestidito “de domingos”. Uffffff... suerte que el pie me creció rápido y me ensanché bastante de un año a otro.

De verdad, que casi lo había olvidado y ahora creo que tengo casi un trauma. ¿Igual por eso no quiero casarme?. Ummm...

Mejor que pase a los mejores regalos.

Me pasa como a los peores. No puedo escoger sólo uno. De forma general me gusta que me regalen cosas que me sorprendan, chucherías “inutiles” para la casa, o cosas que la gente que me regala ya sabe que van sobre seguro.

Así que:

- Libros. Regalarme libros es un acierto, porque me encanta leer. A veces puede pasar que me lo haya leído ya (ha pasado un par de veces), pero me sigue gustando correr esos “riesgos”. Me encanta cuando alguien me descubre un autor nuevo que no conocía. Y en este aspecto siempre la acierta una amiga mía. Si no fuera por ella yo no habría descubierto a Marjane Satrapi y a su "Persépolis" o a Maitena y sus “Mujeres superadas”. En general, gracias a ella he descubierto el mundo del cómic adulto.

- Joyas. No hace falta que sean buenas y si lo son, que no sean de oro, que no me gusta (de oro blanco, sí). Sólo que sean originales y que no me lo espere. Mi pareja acertó de pleno cuando sólo hacía un mes que salíamos, para mi aniversario, y me regaló un colgante súper original.

- Flores. No tiene porque ser una fecha especial. Esos regalos cada vez abundan menos... (espero que lo capte el que tiene que captarlo).

- De la misma manera que he puesto mi peor regalo de la infancia, tengo que poner el mejor. Fue un camión-grúa de Tente. ¿Rarita? Puede. Nunca me han gustado las muñecas (Dios, que cosa más aburrida! Por no tener, nunca he tenido ni una triste Barbie)), ni las cocinitas, ni los maquillajes infantiles de niñas. En cambio, me apasionaban los juegos que tenían mis vecinos (niños). Y un año, los Reyes Magos que todo lo saben, por fin lo entendieron. Otro buen regalo fueron las pinturas al óleo... aunque creo que mi madre, a la larga, no debió de pensar lo mismo (¡vaya guarrerías que hacía!).

Y ahora yo nomino a: Ibi, María y Coco. Y a tod@s aquell@s que os apetezca. Mejor y peor regalo que habéis recibido en vuestra vida.

14 feb. 2008

El post de los lamentos

Creo que ese va a ser "el post de los lamentos". Y eso que ha pasado ya una hora, y me he mirado al espejo unas cuantas veces y poco a poco me voy acostumbrando y la cosa no me parece tan mal.

He ido a la peluquería. De hecho, he cambiado de pelu. La que iba últimamente, era muy modernilla, muy fashion, y muy cara. Y que tampoco acabábamos de entendernos. Yo me conformo con poco, y aunque me hagan un corte raro, pues me acabo "acostumbrando". Qué remedio. "Ya crecerá". Pero eso de cortes desiguales, vaciado de un lado y del otro no, y me hiciera el color que a ella le pareció que "queda bien con mis ojos"... pues no. Y encima, luego, sablazo.
En una mala hora de hace unos 4 meses me dio por decir "sí, sí, lo quiero corto". Y ya lo tenía corto, pero tenía una media melenita que me gustaba... y nada... que acabé con el pelo corto. Y sigo así, porque no tengo paciencia y porque no me gusta el pelo "a medio crecer".

Hoy, como siempre, no me he explicado. No sabía a qué peluquería ir, porque entre cambios de trabajo y de piso y trastadas y descontentos varios, ya no tengo ninguna "pelu de confianza" fija. Total... que he pensado "una que no sea tan cara como la última mega-fashion y de corte raro" y he acabado en una de Cebado.
"Ummmm, veo que tienes ficha abierta.. Hace dos años que no venías". Pues sí. ¿Y qué? No me apetecía dar explicaciones. Y eso que quedé contenta.

En fin... que el color bien. Me lo ha hecho una chica. Pero luego ha entrado una "bruja" cincuentona que ha hecho pucheritos porque esta chica es "su" estilista. Y a mí me ha tocado para cortar otra. Y no nos hemos entendido. "Quiero que me iguales las patillas, que me vacies por detrás, que me cortes el flequillo". "Sí, sí"... que ha sido no.

A medida que me iba cortando y veía como caía pelo y más pelo a mi alrededor, he empezado a llorar interiormente. "Me va a dejar como para ir a la mili". Y ella seguía cortando. Tijeratazo aquí y allí. Y otra vez a cortar por donde ya había pasado. Y al cabo de un rato, volvía a pasar.
"BASTAAAAAAAAAAAA", decía mi yo interior.

Total... que creo que nunca he llevado el pelo tan corto. "Ya crecerá". Sí, ya crecerá... pero va a tardar mucho.

Ahora que ha pasado un rato, cada vez me disgusta menos (yo me adapto y me resigno a todo)... pero... que yo no quería eso.

Ah! La "bruja robaestilistas" seguía allí cuando me he ido. Le estaban arrizando con rulos el pelo rubio mechado, haciéndole la manicura francesa y no sé qué miles de cosas más. Bruja, más que bruja. Sólo le faltaba tener aparcada la escoba a la puerta, preparada para echar a volar en cuanto saliera... Que el lunar negro con pelos negros en la barbilla ya lo tenía.


Cuando he salido de la pelu me sentía como el pajarraco ese. Y cuando me estaba cortando me parecía al gato enfadado ese... Grrrrrrrrrrrrrrr....

12 feb. 2008

Adicciones


Hoy he mantenido una conversación bastante seria e interesante sobre adicciones. Adicciones, vicios, aficiones y costumbres... Que no son lo mismo.

Y me he acordado de un artículo que leí hace ya algunos meses en la revista "Peso perfecto", que me regaló mi dietista. Como que el artículo era muy interesante -y me "afectó" algo, porque me sentí identificada en parte con lo que decía-, lo guardé. Y ahora lo he buscado. A mi este artículo me sirvió para darme cuenta que tenía un casi-problema, o que si no paraba iba a tenerlo. Y me controlé un poco. Yo tengo dos casi-adicciones que con fuerza de voluntad intento controlar: una, las compras y otra, los dulces, especialmente el chocolate. He tenido "épocas" de otras cosas: internet, libros... Son aficiones o hobbies que a veces se me han "descontrolado" un poco -quizás voluntariamente- y que me han servido para "desconectar" demasiado del mundo real.

Porque no es adicto sólo el drogadicto, el bebedor compulsivo o el ludópata acérrimo. Hay otras adicciones, que igual porque no afectan directamente y visiblemente la salud o porque en cierta medida todo el mundo "participa" en ellas, no son consideradas tan nocivas, pero esconden algo. Igual que la droga o el alcohol, también son perjudiciales: comprar sin ton ni son, pasar horas y horas en internet (o mirando la tele, o jugando con videojuegos)... Y también: el teléfono, el sexo, el trabajo, el café... Podemos convertirnos en esclavos de muchísimas cosas que, en la medida que nos esclavizan, hacen que perdamos nuestra voluntad y, por lo tanto, el control de la situación (y de nuestra vida).

Ahora me he releído este artículo. El perfil del adicto responde a una persona con cambios de humor e intolerante a estímulos desagradables, impulsivo, con baja autoestima y en busca de sensaciones nuevas. La solución no pasa normalment por tomar determinado tipo de fármacos, sino por controlar la conducta. Y eso será posible cuando el adicto haya tomado conciencia de su realidad y empieze a realizar intentos para controlarse. Y como que la adicción es la respuesta a un estímulo (o más de uno) que causan ansiedad, deberá aprender a exponerse a ellos.

A mí, lo que me hizo pensar "tate, nena, contrólate, que eso no puede acabar bien" fue este test:

1. ¿Crees que realizas alguna conducta con demasiada asiduidad?
2. ¿Dedicas más tiempo del que deberías a algunas situaciones?

3. ¿Algún familiar o amigo te ha hecho notar el mucho tiempo que empleas en ciertas conductas?

4. ¿Alguna conducta tuya te hace sentir culpable?

5. ¿Piensas que tienes habitualmente problemas de control en determinadas acciones?

6. ¿Te renuncia difícil a renunciar a determinados hábitos?

7. ¿Se resienten tus relaciones de alguno de tus comportamientos?

8. ¿Has prescindido de actividades placenteras para realizar una conducta nueva?

9. ¿Has intentado dejar una conducta de la que creías sentirte dependiente y no has podido?

10. ¿Algunas actividades interfieren más de lo normal en tu vida diaria?

Y la solución:

- Sí a 3 preguntas o menos: lo que tú tienes es un hábito normal y no afecta a tu vida diaria.

- Sí entre 3 y 5 preguntas: quizás alguna conducta considerada habitual para ti empieza a convertirse en adictiva sin darte cuenta. Es el momento de empezar a trabajar para modificarla y que no descontrole tus impulsos (aquí estaba yo).

- Sí entre 6 y 10 preguntas: seguramente hay un comportamiento que no puedes controlar y del que estás realizando un uso inadecuado. Reconocer su existencia es el primer paso y ver cómo está afectando tu vida, el siguiente. Tiene solución, pero debes modificar tu estilo de vida.

10 feb. 2008

Maqueteando (y 2)

Hace un par de semanas posteé unas fotos de la maqueta del proyecto de fin de carrera de mi hermana.

Pues bién, la maqueta ya está terminada, y mi hermana ya ha presentado su proyecto. ¡Y ya es arquitecta! Me ha pasado unas cuantas fotos de la maqueta terminada, y son las que cuelgo hoy. Las fotos, en blanco y negro, son bastante mejores que las mías.

Vista "aérea" del mercado municipal

Interior del mercado. Detalle de las paradas.

Vista lateral del mercado

Detalle

Detalle

5 feb. 2008

Roma, ciudad eterna...

Mi escapadita a Roma de este fin de semana largo podría resumirse así:

Para empezar y para acabar:

* Retraso en el aeropuerto (el avión que debía llevarnos a Roma venía desde Menorca, y en el aeropuerto de Menorca hubo un apagón). Boris Izaguirre pasa por delante de mí.
A la vuelta volvemos a tener retraso. Llueve en el aeropuerto de Fiumicino y también en El Prat. Mala combinación.

Lo mejor de Roma:

* Es temporada baja, y se nota. Había estado en septiembre, y nada que ver. Hay gente, porque es Roma, pero no es comparable. No hay cola para entrar en los Museos Vaticanos (volvemos a cruzarnos con Boris Izaguirre –ahora acompañado de Lucía Bosé- en las estancias de Rafael y en la Capella Sixtina), y sólo por eso ya vale la pena. Poder visitar el Vaticano sin aglomeraciones y sin ir como si fuéramos borregos es un auténtico lujo. Pasa lo mismo con la Basílica de San Pedro. Y con la subida a su cúpula (sí, yo no aprendo nunca y a pesar de repetir cada vez que estoy a media escalera que nunca más volveré a subir, vuelvo a subir… eso sí, esta vez sin gente). Y con la visita a la cripta donde están enterrados los Papas (aunque han cambiado el “recorrido” de tal forma que prácticamente sólo se ve la tumba de Juan Pablo II).

En la librería española de la Piazza Navona se tramitan bendiciones papales... ¿Curioso? Bueno, esto es Roma.

* Hay tanto por visitar. Y por volver a ver.

El Coliseo, por fuera y por dentro. Vale la pena ir, pagar la entrada y entrar.


Plaza de San Pedro, vista desde la cúpula. Y cúpula de la Basílica.

* El Trastevere sigue siendo mi barrio favorito de Roma. Me encanta perderme por sus callejuelas, sin seguir un rumbo fijo, y entrar a la iglesia de Santa María del Trastevere, tan distinta a todas las demás de la ciudad.

Calle del Trastevere. Comparado con el resto de Roma, ese barrio es súper tranquilo, ideal para pasear y comer algo que no sea pasta ni pizza.

* La comida. No quiero añadir más… La pasta, las pizzas, los platos típicos romanos, el tiramisú, los helados… ¡Suerte que se anda y se anda y se sigue andando, y algo de lo que entra se quema!

* Es Febrero y Roma está “di saldi”. Rebajas, rebajas y más rebajas. Y de las buenas. Y de tiendas que no son del imperio Inditex. Curioseé por la Via Condotti (la de las tiendas de lujo) y por la Via del Corso (la de las tiendas asequibles… las “mías”). Y ¡no hay pila ordenada en casi ningún sitio! Pero no sé… a pesar de dedicar casi toda una tarda a los saldi, no tenía el día. Y no compré prácticamente nada (una blusa blanca y una camiseta negra, todo muy básico y que no vale la pena enseñar). Sí que me gustan mucho más las dos piezas de cristal de Murano que me he auto-regalado: un anillo y un colgante. Ah! Y me encanta el regalo que he comprado para mi hermana, pero está envuelto (¿Se lo doy? ¿Me lo quedo? Ummm...… Venga, seré buena y se lo doy).

Lo peor de Roma:

* El tiempo: los tres días, nublados, y a ratos chispea lluvia. Menos el domingo: lluvia intensa que nos cala. Febrero… ya se sabe.

* ¡La ciudad es cara! Aunque eso es relativo. En cualquier caso, es cara cuando se tiene un sueldo de españolita media.

* ¡Está sucia! Igual que en su momento se hizo en Barcelona, Roma necesita ya una campaña tipo “Roma, ponte guapa”. Y limpiar edificios, y restaurarlos, y cambiar el mobiliario urbano y… Que sí, que una ciudad decadente tiene su encanto, pero… ¡sólo hasta cierto punto!

Bici, en el Trastevere, rodeada de porquería varia.

* ¡Malditos adoquines romanos!

* Y ese caos tan italiano…

¿Sobran las palabras?

* Es temporada baja y… todos los restaurantes y heladerías que descubrí en septiembre y a los que estaba deseando volver ¡de vacaciones! Encima, hasta medianos de esta semana.