12 nov. 2007

Visto en el tren

Hoy me he marchado del trabajo unos diez minutos antes de mi hora normal. Así, si voy corriendo por el metro y por los pasillos que llevan a la estación de Renfe de Plaza Cataluña, consigo pillar un tren antes que va mucho más rápido (porque no para en todas las estaciones). Pero tratándose de la Renfe, eso es muchas veces una utopía, un sueño imposible.

Y eso ha pasado hoy. “Mis” trenes iban con unos 20-25 minutos de retraso. A mi no me ha afectado mucho porque ha sido llegar y subirme justo al que tenía que haber pasado 25 minutos antes.

El tren iba lleno, però no súper lleno... Todos podíamos ir sentados si queríamos.

Al tema.

He subido al tren y he visto “mi” sitio libre (al lado de la ventana... es que tengo unas cuantas manías y sentarme en un sitio u otro del tren es una de ellas). Pero justo delante de “mi” sitio estaba sentado un chico que dudo que tuviera siquiera 18 años. Y estaba "sentado": todo espatarrado y con las piernas encima de “mi” sitio. Ah! Y con cara de muy malas pulgas, de rabia... no sé, a punto de “explotar”. Yo he pensado: “problemas”. Y me he sentado a los asientos de justo al lado.

Pero un chico sí que se ha sentado. Y ha empezado la cosa: “¡¿Por qué me miras mal? Eres un puto nazi! Nazi de mierda!. Imbécil!”. El chico que iba espatarrado (no lo he dicho, porque no tendría que ser relevante: hay muchos que se sientan así, tienen cara de malas pulgas y parece que estén a punto de explotar a la mínima)era marroquí (por eso ha dicho nazi al otro).

Unos cuantos insultos más, y se ha callado. He visto su mirada, fija, dura, clavada en el que se había sentado delante suyo, que seguía allí “por cojones”, supongo. Y me he dicho mentalmente “ojalá que no lleve navaja”. Porque le iba a hacer algo. Lo estaba maquinando. (A veces tengo como un sexto sentido para prever ciertas cosas).

Hemos llegado a Arco de Triunfo. Ha bajado y ha subido gente. Y luego ya llegábamos a la estación de Sant Andreu. Todo ha ido muy rápido. El chicho marroquí se ha levantado para bajar, y en cuestión de milésimas de segundo le ha arreado una patada en plena cara al que estaba sentado delante suyo. El otro se ha levantado súper rápido y se le ha encarado... Y más rápido aún, cuando los demás aún no habíamos reaccionado, otro chico marroquí, sentado en los asientos de adelante, se ha puesto enmedio y los ha intentado separar, mientras retenía e intentaba calmar a su compatriota. Luego ha contado que había temido esa reacción al ver la mirada clavada en el otro.

En todo eso, yo he recibido un golpe en el hombro y la chica que iba delante mío, embarazadísima de muchos meses, ha recibido más de uno en la barriga (estaban empujándose). Luego, otra señora mayor y yo, hemos intentado tranquilizar a la chica embarazada, que ha tenido un amago de ataque de ansiedad.

Finalmente el otro chico marroquí ha conseguido que el energúmeno ese saliera del tren (activando la alarma de apertura de las puertas, porque el tren ya había empezado a salir del andén de la estación de Sant Andreu). Ha salido amenazando y metiendo golpes por doquier. Tenía tanta rabia que ha llegado a golpearse su propia cabeza contra la puerta.

Me ha recordado mucho lo que pasó hace unas semanas en otro tren, de los Ferrocarriles, no de Renfe, cuando un chico español agredió a una chica suramericana. Aquí ha sido al revés, viajaba más gente y, por suerte, se ha intervenido a tiempo. De todas formas en ese caso de hoy yo creo que eso que el agresor sea marroquí no es cosa de racismo, y tampoco creo que el que lo ha “mirado mal” sea racista, ni mucho menos –o en todo caso, no cuando le ha pedido que le dejara sentarse-. Seguramente, su situación lo ha condicionado para ser así ("me miran mal, ellos son racistas conmigo y yo lo soy con ellos, me insultan con la mirada y yo me defiendo"... No deja de ser una autovictimización un poco fácil y autojustificativa para su comportamiento. La excusa fácil, de hecho). Imagino que su vida no ha sido ni es fácil, pero eso no es justificación.

Y que sea marroquí, es indiferente. Creo que se habría comportado igual fuera de dónde fuera (con una excusa fácil distinta pero igual de inconsistente), porque es él quien lleva ya un resorte dentro que hace que actue con rabia contra todo el mundo y contra él mismo. Y eso se veía sólo con mirarlo. Por eso me he sentado yo en otro sitio ya de entrada. Supongo que si hubiera estado mirándome cuando lo he visto, también me hubiera dicho que lo había mirado mal y que soy una nazi de mierda.

Y hay gente así en todos sitios. A veces parece que deberíamos ir todos mirando al suelo, o con una pantalla a lado y lado de la cabeza que nos impida ver lateralmente...

2 comentarios:

Mer dijo...

Me has dejado de piedra. Qué está pasando?

Mi_chupa dijo...

Joder... cómo está la peña de estress..., de a la más mínima salto..., que si hay que defender el país...., que si tal que si pascual. Toda la culpa la tiene y la tendrá el medioambiente fijo xDDD. No, en serio, ¿está todo el mundo loco? TODOS SOMOS PERSONAS y nos ha tocado vivir donde estamos ¡comportémonos como seres racionales que somos con un poquito de por favor!!!!

En otro orden de cosas, espero que estés bien y que haya sido solamente una anécdota.

Petonets (creo que se escribia asín xD)