20 nov. 2007

Esas primeras citas...

Hoy he estado pensando un poco en algunas de mis “primeras citas”. Ahora hace ya un tiempo que estoy “fuera del mercado”, pero aún soy capaz de recordar algunas de aquellas cosas que hacían decirme a mi misma aquello de “una y no más”.

En fin, que si eres chico ahí van unas cuántas de las cosas que me pasaron y que yo “recomiendo” no hacer (y seguro que hay miles más).

Cosas a evitar en una primera cita:

1- Llegar tarde.

2- Llegar muy temprano y estarcon cara de súper cabreo porque yo he llegado a la hora o 5 minutitos tarde. Igual me asusto y me marcho sin decirte nada. Y si al rato me llamas vociferando e insultándome, me darás la razón: tío loco peligroso a la vista.

3- Llegar con la ropa manchada. Por ejemplo, con pantalón color crudo manchado de aceite y camisa de cuadros con “ronchas” negras. Encima, no me digas que “es que he tenido que buscar entre la ropa sucia lo menos sucio que tenía”.

4- El chándal viejo del Barça tampoco me sirve como atuendo para una primera cita. Ni para una segunda. Ni para una tercera...Déjalo en casa y póntelo los domingos, si quieres. Pero nunca conmigo. Da igual que esté limpísimo.

5- Si para ir a una cita te pones una camisa de ésas transparentes, en la que dejas entrever la mata de pelo lobuno de tu pecho, ya te lo digo ahora: no eres mi tipo. Chico, y esos tejanos tan reapretados deben dolerte, ¿no?

6-Me gustan los chicos limpios y aseaditos. Echarse por encima un litro de colonia tipo S-3 o Nenuco no entra dentro de lo que yo entiendo por “limpio” ni “aseadito”.

7- Si hemos quedado que pasas a recogerme, no me impresiona favorablemente que llegues conduciendo un Maserati... Seguramente,antes que tú me lo contaras, no había visto nunca un Maserati y tampoco sabía que eran coches súper caros y, de hecho, no me interesa. Me da igual que los asientos sean de piel y no me gusta que me demuestres que el coche alcanza los 100 km/hora en un instante y en una carretera estrecha y llena de curvas.

8- Igual que no me interesan nada los coches, no soporto la Fórmula 1. Y saber que has salido a navegar en el yate de Briatore con el yerno de Aznar me da exactamente igual (¡quiero irme a mi cutre-piso, ya!). Que tengas una cadena de hoteles me parece algo curioso, pero no insistas demasiado. Y no, no sé cuál es el gimnasio hiperpijo e hipercaro del que me hablas, y tampoco sé dónde está esa urbanización tan exclusiva en la que vives. Como que todo eso me lo cuentas en un restaurante súper caro que has escogido tú sin preguntarme si me gustaba y/o me parecía bien, y dado que yo no puedo pagarlo ni queriendo, no cuentes ni con que me ofrezca ir a medias.

9- Si digo de pagar a medias la cena (excepto en el punto anterior), lo digo de veras. Acéptalo con naturalidad. Pero si insistes mucho en pagar tú, pues vale. Tampoco llegues al caso extremo: es la hora de pagar y, justo entonces, tú te acuerdas que no llevas la cartera encima y que “ya pagarás la próxima vez”.

10- No me interesan los (malos) rollos de tu trabajo. Y saber muchos detalles de tu familia, tampoco. Si se tercia, ya habrá tiempo para todo.

11- Si tienes hijos, no me enseñes las fotos en la primera cita. Está bien eso de ir “con la verdad por delante”, pero ya... En todo caso, recuerda de quitar la foto de tu ¿ex? mujer que llevas junto a la de tus hijos en la cartera.

12- No me interesa saber lo bruja que es tu ex (o tu ex y la ex de antes de tu ex, y la anterior, y la de antes...), ni tu versión de por qué te dejó... Por favor, no la insultes. Si aún no has superado la ruptura, NO me lo digas y, te lo ruego, no te me eches a llorar al recordarla.

13- En una primera cita no me planteo qué habrá después. Por favor, no me abrumes hablando de (nuestro) futuro juntos. Y no, a los cinco minutos de haberte conocido no tengo criterio suficiente para decidir si quiero irme un fin de semana a Andorra contigo.

14- Y no me digas medias-verdades (o medias-mentiras) para hacerte el “interesante”, que luego todo se sabe y me vas a a parecer un poco infantil. Si me dices que trabajas en el “sector editorial”, pues yo creeré que eres corrector de estilo, maquetista o algo parecido. Y si luego resulta que me dices que llevas el toro de los palés con los libros empaquetados para cargarlos en los camiones, pues yo diría que me has medio-mentido.

15- Y no MIENTAS. Si tienes 45 años, a pesar de no aparentarlos, pues los tienes. No es necesario que me digas que tienes 28 si a los 10 minutos vas a tener remordimientos y vas a decirme que me fije en las arruguitas que se te forman alrededor de los ojos al sonreír, que me daré cuenta que es imposible que tengas 28 años.

16- No quieras forzar las cosas. Si te digo que me apetece volver solita a casa, es que quiero ir solita. Da igual si el metro ha cerrado ya y voy a tardar dos horas en encontrar un taxi. Si te digo que no, es que no. No me acompañes. Y no me llames a los dos minutos por si me lo he repensado.

17- Y si dejo que me acompañes a casa, es porque me apetece y punto. Y no, de momento no estoy pensando ni en bodas, ni en hijos ni en nada que se le parezca.

6 comentarios:

Mer dijo...

jajaja, debería ser un panfleto y darse a los chicos cuando terminan el cou :-) Besos!

VOGUE dijo...

jajajajaj felicidades, genial!

lore dijo...

jajaja, siempre senti q se me dormian las mejillas en la primera cita!!!

saludos!!
lore

Mi_chupa dijo...

De nada.

¿Sigues fuera del mercado todavia??? eso es buena señal!!!! xDDD.

Sigo diciendo que sois muuuu complicadas y que para aprenderse mil puntos como los que has puesto tu y otros mil puntos de otra y otros.... pufff al final acabas echo un lio. Lo más sencillo es ser natural y si encajas pues bien.

Rawal mon amour dijo...

bueno "fuera de mercado"...
estoy casada, no muerta
alguien dijo una vez

queremos mas posts de este tipo

queremos reírnos más, pliiiiis

Feliz fin de semana, xatona! ;)

Esther dijo...

Jajajajaja, muy bueno, me ha gustado y me he visto identificada. Un saludo